
Dicen de Nino Morales (Fasnia 1935), que tenía la mejor cogida de muslo de la historia de la lucha canaria. Este excelente bregador fasniero fue además entrenador, árbitro y directivo, además de gran maestro y transmisor de los valores de la lucha canaria. Pese a no tener una gran altura ni corpulencia, a Isabelino Nino Morales Díaz le sobraba combatividad y era todo un ejemplo de pundonor, de los que salían a darlo todo y que destacaba por su poderosa cogida de muslo. La Federación de Lucha Canaria designó recientemente a Morales, a propuesta de Eligio Hernández, presidente del Tagoror de la lucha canaria, órgano que pretende acercar a los veteranos a los terreros, así como un lugar para escuchar sus propuestas, pues desde la distancia y con su experiencia, pueden ver los errores y aportar su sabiduría. Morales estará acompañado por el vicepresidente Salvador Sánchez Borito, y el presidente de honor, Vidal Martín.
-¿Ha realizado muchísimas labores en la lucha y es de los pocos luchadores de su generación y siguientes que nunca ha dejado nuestro deporte?
“Yo nunca me he desconectado de la lucha canaria. Llevo 74 años sin dejar de estar vinculado a la lucha canaria. Siempre que puedo asisto a los terreros, aunque ya no con la frecuencia de antaño, pues ya con mi edad no puedo pensar en castillos en el aire sino en el día a día. Para mí es un honor que me hayan elegido presidente del Tagoror”.
-¿Cómo ve actualmente la lucha? ¿En qué debe mejorar?
“Actualmente no me gusta. Muchas veces me decepcionan los chicos porque no van a luchar sino a eliminarse. Eso es muy perjudicial para nuestro deporte, es antilucha, pues para mí la eliminada no debería existir. La lucha debe tener un vencedor y un vencido en el terrero y alguien tiene que ganar. En la época que yo luchaba muchas veces gané y otras perdí por ir a luchar, en pocas ocasiones me fue a eliminar con un rival, pues íbamos a tumbarnos. Como mandador también evitaba cruzar mis luchadores con adversarios encontrados”.
-¿Usted siempre atesoró los valores innatos como la nobleza y el respeto por el contrario, así como la responsabilidad hacia el público, evitando las marrullerías que afean el espectáculo?
“Los luchadores deben ir a luchar. Los aficionados son los que pagan y quieren ver espectáculo, y si no ven lucha, la gente sale enfadada. Si preguntas a los espectadores verás que los verdaderos aficionados valoran más el poder ver espectáculo que el triunfo de su equipo, y aún más con eliminadas o marrullerías. Esta actitud les perjudica incluso al recibir el reconocimiento de los espectadores y los aleja de los terreros”.
-¿Y cómo hacemos para que las viejas glorias de la lucha canaria vuelvan a los terreros?
“En varias ocasiones le he dicho a los diferentes presidentes de las Federaciones canaria y tinerfeña que deben buscar la manera de que todos los luchadores que tienen más de 65 años, puedan entrar a los campos y les den un pase para que vayan a ver lucha. Son gente que todavía puede aportar mucho”.
-Y a esos luchadores veteranos, ¿Qué les diría para que se acerquen otra vez a los terreros?
“¡Señores!, la lucha canaria no se ha olvidado de ustedes, parece que son ustedes los que se han olvidado de la lucha. Deben volver por los terreros a ver el deporte que ustedes practicaron y que les encumbró como personas importantes en la sociedad. Hace unas semanas en Arico, de los 400 veteranos, contamos unos 50 los que van habitualmente a la lucha. Me pregunto: ¿Cómo han podido dar la espalda al deporte que les hizo populares, famosos y que, a muchos de los que practicamos y disfrutamos con él, nos ayudó y nos dio un bienestar en nuestra vida?. No deben olvidar que algunos tienen sus casas, sus negocios, o su trabajo por la lucha. Y estoy seguro que también muchos tienen todavía mucho que enseñar, con solo ir a ver al equipo de su pueblo, con su sola presencia en el campo motivará tanto a los propios luchadores, como a los aficionados, y estoy seguro que también a ellos mismos, volverán a recuperar su estima y a sentirse importantes”.




