Gustavo Oliva ha fallecido este lunes, 19 de octubre, a los 58 años, a causa de un cáncer de colon. Su muerte se produce apenas 12 días después de publicar en Instagram una carta de despedida en la que anunciaba que su vida estaba llegando a su fin y pedía a sus seguidores que no descuidaran las revisiones médicas.
Su llamamiento cobra especial relevancia en Canarias, donde la participación en las pruebas de detección precoz del cáncer de colon sigue siendo reducida. Según los datos difundidos sobre el programa autonómico, de las 291.088 personas de entre 50 y 69 años citadas para realizarse esta prueba gratuita, solo acudieron 110.616, apenas el 38%. Es decir, aproximadamente seis de cada diez personas convocadas no participaron en un cribado que permite detectar la enfermedad en fases tempranas y mejorar las posibilidades de tratamiento.
El exjugador de pádel murió al mediodía en Barcelona, después de recibir sedación durante la mañana, según ha informado La Vanguardia. El periódico había hablado con él cuatro días antes de su fallecimiento, cuando permanecía ingresado en la unidad de Cuidados Paliativos del hospital Pere Virgili.
Gustavo Oliva, que llegó a situarse entre los diez mejores jugadores de pádel de Cataluña, padecía un cáncer colorrectal con metástasis en el hígado, el bazo y varios ganglios. Su testimonio había alcanzado una gran repercusión en redes sociales durante los últimos días.
La carta de despedida de Gustavo Oliva que se hizo viral
El pasado 7 de octubre, Oliva compartió un mensaje en su perfil de Instagram (@gustavo_oliva68) en el que comunicaba la gravedad de su estado de salud.
“Mi vida en la Tierra llega a su fin en breve, y mientras pueda, quería compartir un par de reflexiones”, comenzaba la publicación.
En el texto, el deportista explicaba que había aprendido a valorar la vida desde otra perspectiva y agradecía el apoyo recibido por parte de su familia y sus amigos.
“De los millones de años que existe la humanidad, hasta hace apenas 200 años la esperanza de vida no alcanzaba la mía”, reflexionaba.
También reconocía sentirse afortunado por haber disfrutado de una vida plena y por estar rodeado de personas que lo querían.
Sin embargo, su mensaje principal estaba relacionado con la prevención del cáncer.
“Por si ayuda nunca a alguien, quisiera recordar la importancia de las revisiones médicas y de la prevención”, escribió.
En esa misma publicación reconoció que había descuidado los controles médicos y que, cuando comenzó a notar los primeros síntomas, ya padecía un cáncer colorrectal avanzado.
La carta terminaba con unas palabras dirigidas a sus seres queridos:
“Hasta siempre familia. Hasta siempre amigos”.
El motivo por el que Gustavo Oliva quiso contar su enfermedad
En una de sus últimas entrevistas, concedida al periodista Sergio Heredia para La Vanguardia, Gustavo Oliva explicó por qué había decidido compartir públicamente su situación.
Su intención era conseguir que otras personas se sometieran a las pruebas médicas que él había dejado pasar.
Según relató, cuando cumplió 50 años recibió una invitación de la Generalitat de Cataluña para participar en el programa de detección precoz del cáncer colorrectal. Sin embargo, no acudió a realizarse la prueba.
Cuando finalmente fue examinado, los médicos encontraron dos tumores de gran tamaño y metástasis en distintos órganos.
El deportista explicó que había convivido con la enfermedad durante aproximadamente tres años y que, aunque inicialmente respondió al tratamiento, su estado fue empeorando progresivamente.
En marzo de 2026 asumió que el tiempo que le quedaba era limitado.
Aun así, continuó practicando deporte durante los periodos en los que su estado de salud se lo permitía.
En su conversación con el periódico catalán, insistió en que la difusión de su historia tenía un objetivo concreto: animar a otras personas a hacerse las pruebas de detección precoz del cáncer de colon.
La importancia de las pruebas de detección del cáncer de colon
La experiencia de Gustavo Oliva vuelve a poner el foco en los programas de prevención del cáncer colorrectal.
En España, el cribado está dirigido a hombres y mujeres de entre 50 y 69 años, a quienes se ofrece, generalmente cada dos años, una prueba de sangre oculta en heces.
Se trata de un procedimiento no invasivo que permite detectar posibles alteraciones y determinar si es necesario realizar pruebas adicionales, como una colonoscopia.
Según la Asociación Española Contra el Cáncer, la detección precoz puede identificar lesiones antes de que aparezcan síntomas y mejorar las posibilidades de tratamiento.
Sus últimas palabras de agradecimiento
Gustavo Oliva también quiso dejar constancia de su agradecimiento al personal sanitario que lo atendió durante su enfermedad.
En su última conversación con La Vanguardia, pidió expresamente que se reconociera la atención recibida en el Hospital de Terrassa, el Hospital Vall d’Hebron y el Parc Sanitari Pere Virgili.
Asimismo, explicó que ver a sus dos hijas, de 33 y 30 años, con sus vidas encaminadas le había ayudado a afrontar la fase final de la enfermedad.
Su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de cariño en el ámbito deportivo. Entre ellas, la del extenista Álex Corretja, que le dedicó un mensaje de despedida en sus redes sociales






