
El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso (CC), hizo ayer un llamamiento a la “unidad” en defensa de los intereses de la Isla, siguiendo la estela del Pacto por Tenerife suscrito a comienzos del mandato, lo que le llevó a tener discrepancias, incluso, con su socio de gobierno (PSOE).
En el último debate sobre el estado de la Isla comentó que su papel como presidente es “empujar” para que los grandes asuntos de Tenerife salgan adelante y, por ello, reclamó a todos los partidos políticos que mantengan la “coherencia” y defiendan lo mismo “en todos los foros” donde tengan representación.
Alonso puso como ejemplo de esa coherencia sus críticas a la antigua consejera regional de Sanidad Brígida Mendoza (CC), de quien llegó a pedir su dimisión, o a la propia Consejería de Obras Públicas, demandando más agilidad en la planificación y ejecución de obras, y de forma contraria, a PSOE y PP, cuya “posición varía” dependiendo de si gobiernan en el Estado o no.
Alonso admitió los “conflictos” con el PSOE, por ejemplo, en materia sanitaria, pues el hospital del Sur estuvo parado más de un año cuando gestionaban la Consejería de Sanidad, al tiempo que tildó de “falso y demagógico” que la ruptura del pacto regional se debiera a los conciertos privados.
Para el próximo mandato reclamó “estabilidad” a nivel estatal y trabajar en el Cabildo siguiendo un “marco de consenso” con la filosofía del Pacto por Tenerife, para que los grandes temas “se defiendan igual” en la Corporación, el Parlamento y el Congreso de los Diputados.
El presidente insular valoró el programa Tenerife 2030 como “motor” para mejorar la capacitación de los jóvenes y resaltó otros “desafíos”, como el aumento demográfico, la alta tasa de paro estructural, el aumento de la desigualdad social debido a la crisis económica o los efectos del cambio climático. Además, defendió la eficacia del MEDI, cuantificable a través de los 3.666 proyectos de inversión realizados en estos tres años, que han permitido generar un total de 11.927 empleos directos, con una inversión anual que supera los 230 millones de euros.
Por su parte, el vicepresidente insular Aurelio Abreu (PSOE) dijo que los socialistas han “dado la cara” cuando ha habido “diferencias” con CC para defender los intereses de los ciudadanos, y le echó en cara su falta de apoyo a los PGE, que tenían una “clara orientación social”.
A la hora de valorar la gestión de sus consejeros, hizo especial hincapié en la labor de la directora insular de Vivienda, Marta Arocha, que ha inspirado la búsqueda de la solución en Las Chumberas con un nuevo convenio transaccional donde se conozcan “las reglas del juego” y no se siga “defraudando” a los vecinos.
En la oposición, Sebastián Ledesma, portavoz del Grupo Popular, dijo que Tenerife “ha perdido cuatro años preciosos” por culpa de la “soberbia y prepotencia” del presidente y su forma de gobernar desde la “promoción personal”. Ledesma, que logró el apoyo para un gran pacto por el agua, pero no ha logrado el cierre de la televisión insular, insistió en que Alonso es el “principal responsable”.
Mientras, el portavoz de Podemos, Fernando Sabaté -que consiguió sacar adelante una propuesta de resolución para convocar un consejo territorial monográfico sobre termitas-, calificó de “interesante” el programa Tenerife 2030, si bien criticó la “obsesión” de Alonso por “salir en los medios de comunicación” y que la televisión insular “parezca un No-Do”.
Último debate insular, con sabor a despedida para muchos
El último debate de la Isla de este mandato sonó demasiado a campaña electoral y a reproches entre todos los partidos, teniendo como diana, principalmente, a CC. Se da la circunstancia de que para el vicepresidente Aurelio Abreu (PSOE), Fernando Sabaté (Podemos) y Manuel Domínguez (PP) será el último por distintos motivos.





