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Las infracciones de la ordenanza de animales dejan 123.000 euros en Santa Cruz en 2018

El área de Medio Ambiente constata que las multas más repetidas son las que tienen que ver con perros potencialmente peligrosos
Los perros deben ir con correa en los espacios públicos, no llevarla supone una multa de 85 euros. DA

En 2018, el área de Medio Ambiente y Sanidad Pública de Santa Cruz abrió 247 expedientes sancionadores relacionados con la infracción de la ordenanza municipal de protección y tenencia de animales. A final de año, se habían enviado a ejecución 157 de esos expedientes por valor de 123.230 euros. El concejal del área, Carlos Correa (PP), explicó a DIARIO DE AVISOS que el cuantioso importe de estas sanciones obedece al alto número de infracciones relacionadas con la tenencia de perros peligrosos sin licencia, sin chip y sin bozal, que han detectado en este último año en la capital. “Las sanciones por este motivo alcanzan casi los 3.000 euros y las de maltrato, que también hemos tenido algunas (hasta 24), se elevan a los 1.000 euros”, detalló Correa.

Entre los expedientes, además de los ya señalados, se encuentran infracciones relacionadas con llevar los perros sueltos en lugares donde no se puede, no recoger los excrementos de las mascotas o no llevar el chip identificativo.

El edil admite que se han visto sorprendidos por el hecho de que los expedientes relacionadas con perros potencialmente peligrosos hayan sido los más repetidos. “Estamos sorprendidos por el hecho de que sean este tipo de infracciones las más repetidas porque hubo incidentes con ataques de este tipo de canes a otros, que además iban sin bozal, sin licencia…”, explicó Correa.

Otra de los incumplimientos más repetidos fue la falta de identificación de las mascotas a través de microchip. Esta es una de las novedades que introducía la ordenanza de tenencia de animales, la obligación de que todas las mascotas, del tipo que fueran, estuviera correctamente identificadas con un chip además de contar con su correspondiente cartilla en la que se recogen sus vacunas y tratamientos.

Otros expedientes, más relacionados con la limpieza de la ciudad, son los que tienen que ver con la obligación de recoger los excrementos de los animales en la vía pública. “El año pasado registramos 19 de este tipo. Es cierto que parece una cifra pequeña pero es harto difícil su apertura dado que hay que identificar a los propietarios en el momento”, detalló Correa. “Aún así -continuó- las sanciones antes de la entrada en vigor de la nueva ordenanza se elevaban hasta los 150 euros, una cifra que ahora se incrementa hasta los 375 euros”.

En este listado de sanciones, recuerda Correa que la multa por llevar el perro suelto, sin correa, es de 85 euros; por no llevar la cartilla, son 150 euros; si no están identificados con microchip, la multa es de 200 euros; si se mantiene a un perro en un lugar inadecuado como un balcón, son 150 euros; mientras que si se califica la atención a ese animal como maltrato, la sanción puede llegar hasta los 1.000 euros.

Correa valora la regulación que la ordenanza está consiguiendo desde su entrada en vigor. “Aunque las multas no sean la forma más deseable de concienciación para el trato y cuidado de los animales, sí es la forma en la que estamos logrando que la gente entienda que es necesario identificar a sus mascotas y cumplir con la ordenanza”. “Además -continuó- la gente que tiene perros potencialmente peligrosos tiene que poner en una balanza si le compensa mantenerlos sin licencia frente a una posible multa de casi 3.000 euros”.

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