Economía

El Archipiélago asciende al segundo puesto en competitividad turística

Exceltur alerta de que los ‘vientos de cola’ en el sector ya no existen y reclama más implicación ante el cambio de ciclo

El turismo nacional crece un 21,8% en Tenerife en agosto
El turismo nacional crece un 21,8% en Tenerife en agosto. / EUROPA PRESS

El País Vasco se situó a la cabeza en competitividad turística de España en 2018, según el informe Monitur presentado ayer en Madrid por la Alianza para la Excelencia Turística, Exceltur, que analiza la evolución en este aspecto de las comunidades autónomas y en el que Canarias alcanzó el segundo puesto tras subir desde el cuarto.

De hecho, las Islas fueron la que mayores resultados económicos y sociales obtuvieron. Además, descienden Madrid (3ª posición), Cataluña (5ª) y Baleares (7ª), debido a la pérdida de prioridad política del sector turístico en estas regiones.

Madrid cae de la segunda posición a la tercera, la Comunidad Valenciana crece desde la sexta posición a la cuarta y Cataluña desciende a la quinta posición desde la primera, tras el anterior barómetro elaborado por el lobby turístico, que fue publicado en 2014.

Según explicó Exceltur, el liderazgo del País Vasco refleja su consistencia y rigurosidad en todos los ámbitos que afectan al desarrollo sostenible del turismo y es la región en la que más crece el ingreso por habitación desde 2010 a 2018, con el 43,8% más gracias sobre todo a su avance en competitividad.

Las conclusiones del informe son claras: el turismo no ha avanzado en el reconocimiento político como una prioridad por parte de los gobiernos autonómicos, se ha producido un retroceso en la coordinación de la política turística española y las estrategias turísticas carecen de los compromisos temporales y presupuestarios para garantizar su implementación.

El presidente de Exceltur, Gabriel Escarrer, destacó cuatro factores relevantes que hay que tener en cuenta en el panorama turístico español en los próximos meses: el cambio del escenario internacional, la desaceleración económica de los mercados emisores más relevantes, como Alemania o Reino Unido, la recuperación de destinos competidores y el escenario político español “convulso”. En este contexto, el lobby turístico alerta de que los vientos de cola que se han registrado en otros años ahora no existen, ya que se ha producido además un cambio de ciclo, y advierte de que el sector turístico “no va solo” sino que hay que “cuidarlo” y protegerlo defendiendo su competitividad.

“Confío en que el sector pueda seguir dando alegrías a la economía española y al empleo durante los próximos años, pero para ello se necesitan nuevas políticas, recursos y reglas de juego, así como un fomento de la colaboración público-privada”, advirtió, para defender que el turismo en España “tiene que ser bueno por méritos propios, no por desgracias ajenas”.