
Se calcula que hay unas 300 y se distribuyen por distintos espacios verdes de la capital tinerfeña, aunque los parques de La Granja y García Sanabria parecen ser sus espacios favoritos. Las cotorras de Kramer, un ave exótica considerada invasora por la UE, provocan serios problemas en árboles y palmeras, cuyos brotes devoran o les hacen agujeros para hacer sus nidos. Además, los expertos advierten que son transmisoras de diferentes enfermedades.
No es la primera ocasión en la que la Isla sufre problemas con este tipo de aves. En abril de 2018 llegaron a amenazar a la Reserva de la Biosfera de Anaga.
En el mes de mayo se dio por eliminada en La Palma, isla a la que habían llegado.





