Política

Ángel Víctor Torres: “No está en mi cabeza pactar con la CC del 40,2% de pobreza”

Torres confirma el rechazo del PSOE a un pacto con Coalición en un debate de RTVC en el que brilla Noemí Santana, mientras Clavijo se ceba con Sánchez y Antona con la izquierda

Foto de familia del debate celebrado ayer en la Radio Televisión Canaria. Fran Pallero
Foto de familia del debate celebrado ayer en la Radio Televisión Canaria. Fran Pallero

“No va a responder porque le han dicho que se limite a sumarse a la ola de Pedro Sánchez”, se regocijaba, ufano, Fernando Clavijo (Coalición Canaria), sin percatarse de que había colocado a Ángel Víctor Torres (PSOE) en el centro del escenario, lo habían convertido en el principal protagonista del debate celebrado ayer en Radio Televisión Canaria entre cinco candidatos a la Presidencia de Canarias. El socialista, consciente de que todos estaban pendientes de su respuesta, sonrió ampliamente antes de responder, como ya lo había hecho en su día para DIARIO DE AVISOS, con un claro portazo a la posilibidad de una reedición entre PSOE y CC tras el 26 de mayo: “No está en mi cabeza, ni en la cabeza del PSOE, llegar a un acuerdo con la Coalición Canaria del 40,2% de pobreza en las Islas”. Fue el minuto de oro, el de verdad y no el pautado, en un plató donde brilló con luz propia Noemí Santana (Sí Podemos) y en el que Asier Antona (Partido Popular) se cebó en sus ataques contra los partidos de izquierda, incluyendo a Román Rodríguez (Nuevo Canarias), probablemente el más mesurado de los cinco intervinientes. Un dato: Santana acusó, tras el debate, a Clavijo de hacer trampas ya que, según explicó, estaba prohibido el uso de aplicaciones de mensajería instantánea, pero el coalicionero tiró de WhatApp para recibir información del exterior

Más agilidad

Tras el fiasco que supuso el debate de RTVC entre los candidatos al Congreso de hace menos de un men, el de ayer se dotó de una mayor flexibilidad, de la mano de los moderadores Roberto González y Pilar Rumeu, para facilitar unos intercambios de pareceres que el espectador agradece. Aunque separado en seis bloques (presentación, cuatro temáticos y resumen), de largo el más atractivo y digerible fue el de los pactos. Como resumió Román Rodríguez, anoche quedó muy claro que, si los números dan, habrá pacto de progreso tras la cita con las urnas del 26-M. Como resultó evidente que el PP está abocado a apoyar a CC, quiera o no, y que Clavijo confía aún en que el PSOE se prestará a un acuerdo con los coalicioneros (“A Torres le ofrecerán la Presidencia a la mañana siguiente de votar”, auguró Román Rodríguez), los más claros en este apartado fueron el propio Clavijo (“No pactaremos ni con Podemos ni con Vox) y Noemí Santana (“Nada con CC”).

Pero quien se llevó el premio gordo fue, como se ha explicado, Ángel Víctor Torres, con todos pendientes de su conocida respuesta tras el ecuador del debate.
De resto, resultó evidente que Canarias no solo no va bien sino que está fatal. Somos líderes en pobreza, esperamos más que nadie para una intervención quirúrgica, los menos eficientes para aplicar la ley de dependencia, a la cola en educación… Es tan tenebroso el panorama, que Clavijo dedicó más tiempo a buscar un enemigo exterior (ahora es Pedro Sánchez y el Gobierno de España con el PSOE) que a defender su gestión y, sobre todo, la herencia política que lo llevó al cargo, que nos es otra que los 26 años en el poder de Coalición Canaria.

En consecuencia, todos menos el de CC cargaron contra Clavijo y abogaron por la necesidad de un cambio de rumbo, aunque las propuestas, lógicamente, difieren según quien la propusiese. A este respecto, algún factor alimentó la controversia, como por ejemplo la posibilidad de aplicar una ecotasa, defendida por Román Rodríguez yhNoemí Santana y rechazada, como si se tratase de una catástrofe sideral, por Fernando Clavijo.

Los aspectos económicos dieron su respiro al de CC porque desvió el debate hacia la confrontación entre PP y PSOE, así como sobre si eran más idóneo para el Archipìélago los presupuestos estatales de 2018 (con su miríada de partidas específicas para Canarias) o los de 2019, que no prosperaron y que, al beneficiar a las rentas más pobres, también suponían un incremento de los fondos que irían a parar a los isleños.
Llama la atención que, al hacer balance, sea el bloque destinado a los servicios sociales el de peor recuerdo, en parte porque no dejó de ser una reiteración de lo expuesto durante el bloque económico, justo el anterior. Fue valiente Noemí Santana al denunciar la ilegalidad de ciertos conciertos sanitarios (defendidos por Antona), y de interés el choque de la candidata de Podemos con Clavijo, quien retó a su adversaria a demostrar que había responsabilizado a los trabajadores del Hospital Doctor Negrín de los problemas de gestión en el centro hospitalario, sin que Santana (quien tuvo que recordar que también es economista, como el presidente) retirase ni media palabra de su acusación. En cuanto a la financiación, Román Rodríguez lo resumió con brillantez: “¿De qué nos sirven los fondos que llegan de Madrid si luego no se invierten o se gestionan mal?”.

De nuevo hay que recurrir al de Nueva Canarias para poner el broche a este debate: “Tras las urnas, está claro que tendremos que ponernos de acuerdo para gobernar”.