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Caos en las empresas por el registro horario

El próximo 12 de mayo entra en vigor la obligación de registrar la jornada laboral de los trabajadores
Las empresas canarias se están encontrando con auténticos problemas para abordar la norma, que desde el lunes las obligará a llevar un registro de la jornada laboral del trabajador. EP
Las empresas canarias se están encontrando con auténticos problemas para abordar la norma, que desde  el lunes las obligará a llevar un registro de la jornada laboral del trabajador. EP
Las empresas canarias se están encontrando con auténticos problemas para abordar la norma, que desde el lunes las obligará a llevar un registro de la jornada laboral del trabajador. EP

Desde el próximo 12 de mayo todas las empresas estarán obligadas a registrar la jornada laboral diaria de sus trabajadores, que debe incluir el horario de inicio y finalización. La idea, según contempla el Real Decreto-Ley 8/2019, de 8 de marzo, es luchar contra la precariedad laboral y que las empresas computen las horas extraordinarias realizadas por sus empleados. La norma fue aprobada por la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados el pasado 3 de abril, dado que las Cortes están disueltas con motivo de las elecciones generales del pasado 28 de abril.

Hasta ahora todo bien, pero es que el legislador no dice en ningún momento cómo debe hacerse este registro, y es aquí donde las empresas se están encontrando con un auténtico quebradero de cabeza porque, además del coste técnico y de las posibles sanciones, esta medida supondrá un importante desembolso en pagos de horas extra y en liquidaciones de estas horas, por las que también se debe cotizar.

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en Canarias hay 376.000 trabajadores, que realizan un total de 2,96 millones de horas extra a la semana sin cobrar. El sector servicios es en el que más horas acumula. En concreto, nueve de cada diez (88%) se hacen en este sector. Le siguen industria (5,5%) y construcción (5,4%).

Los cálculos realizados por Randstad señalan que las empresas canarias invirtieron 91 millones de euros en horas extraordinarias en 2017, lo que sería suficiente para contratar a 3.500 profesionales con el salario medio durante un año.

Pero, ¿cómo cambiará la situación laboral a partir del próximo lunes? Pues de forma radical, tanto para los trabajadores como para las empresas. De acuerdo con el real decreto, el tipo de sistema de registro es de libre elección para la empresa, siempre que garantice la fiabilidad e invariabilidad de los datos y refleje, como mínimo, la hora de inicio y de finalización de la jornada diaria del trabajador.

Además, se exigirá la conservación de esta información durante cuatro años por parte de la empresa. La sanción para la compañía por no disponer de este registro oscilará entre los 626 y los 6.250 euros, dependiendo de la calificación de su grado infractor.

La nueva regulación no establece una mención al tipo de registro técnico que han de utilizar las empresas. Ya existen programas que se encargan de ello, y algunos pensados para usuarios que trabajan en movilidad, donde basta una aplicación donde identificarse con el smartphone cuando se inicia la actividad laboral, así como un sistema de fichajes por medio de tarjeta magnética, huella dactilar o mediante ordenador. En estos casos, la empresa tendrá que tener en lugar visible el cuadrante por si recibe la visita de un inspector de trabajo. Pero, ojo, en el caso de utilizar aplicaciones móviles con geolocalización, si no es un móvil de empresa, el trabajador tendrá que autorizar la instalación de esta aplicación. En caso contrario, la empresa tendrá que otorgar un teléfono de empresa a cada empleado.

¿Y en Canarias? ¿Cómo llevan las empresas la implantación de esta norma? Pues, por ahora, mal. El presidente del Colegio de Graduados Sociales de Tenerife, Carlos Bencomo, explicó que hay un verdadero caos en las empresas, puesto que “desconocen” cómo aplicarlo. “Hay que tener en cuenta que esta norma, siendo muy positiva porque es necesario el control de las horas extraordinarias de los empleados, no especifica cómo se tiene que hacer este registro, solo que hay que hacerlo”. Bencomo declaró que para grandes empresas, que pueden hacer la inversión, es más fácil, pero en Canarias “el 80% de las empresas son pymes, con uno o dos empleados, a los que les será mucho más difícil aplicar este registro”. Además, indicó que la casuística es muy variada. Se pueden dar casos muy dispares, como, por ejemplo, todos aquellos trabajadores que, para evitar el tráfico, salen de su casa antes y llegan media hora antes a su puesto de trabajo. ¿Fichan entonces? O aquel empleado que finaliza su jornada laboral y se queda fumando un cigarro o charlando con un compañero un rato. También aquellos que salen a desayunar o que se desplazan al Sur a trabajar, porque muchas veces los desplazamientos no están regulados en el convenio laboral.

Bencomo declaró que, además, Canarias es una región basada en el sector servicios, donde muchos restaurantes o locales de ocio llegan a acuerdos verbales con sus trabajadores en función del trabajo que haya en el momento. Al final, aseguró, serán “los jueces los que decidan cuál es la forma correcta de llevar estos registros y no el legislador, como debía haber sido”. Para el sector empresarial, la medida es “decimonónica y populista”. El secretario general de la CEOE en Tenerife, Eduardo Bezares, cree que “en realidad no beneficiará a nadie y supondrá un sobrecoste para las empresas”.

Y ¿qué ocurre en el resto de Europa? Pues da la casualidad de que el modelo de registro de la jornada laboral que se implantará en España a partir del próximo lunes es más duro que el aplicado en otros países de la Unión Europea. Por ejemplo, ni en Alemania ni en Bélgica hay obligación de llevar a cabo un registro de la jornada laboral de los empleados. En Reino Unido, Francia o Estados Unidos sí hay registro, pero no es obligado por ley.

Canarias es la tercera región donde menos cuesta una hora extra

Canarias es la tercera región donde menos cuestan las horas extra, cuyo precio se sitúa, de media, en los 20,21 euros, únicamente por detrás de Extremadura (18,63) y Madrid (17,78).

En el lado contrario se sitúa Euskadi, que es la región donde las horas extra remuneradas registran un coste más elevado, ya que cada hora supone un coste de 28,25 euros.

“El uso de contratos temporales para adaptarse a los incrementos de producción estacionales o puntuales es una herramienta mucho más eficiente” que el pago de la hora extra, defendió en un comunicado hace unos días el director de Relaciones Institucionales de Randstad, Luis Pérez.

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