feria del libro 2019

Julia Navarro: “La Literatura nos ayuda a conjurar los fantasmas, a dejarlos aparcados mientras nos zambullimos en las páginas de un libro”

La escritora madrileña estará viernes en la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, a las 19.00 horas, para presentar su último libro 'Tú no matarás'

Julia Navarro. | Juan Manuel Fernández

La escritora madrileña Julia Navarro regresa a Canarias para encontrarse de nuevo con sus lectores. Será este viernes en la Feria del Libro a las 19.00 horas. En esta ocasión, presentará su última novela, editada en octubre por Plaza & Janés, Tú no matarás. Se trata de la historia de tres jóvenes atrapados en buena parte de los convulsos acontecimientos del siglo XX y que emprenderán un viaje con la literatura como hilo conductor.

– El título de la novela, Tú no matarás, reproduce las palabras que le dijo su padre a Fernando, uno de los protagonistas. “No matarás, hijo, tú no matarás. Porque ningún hombre vuelve a ser el mismo después de haber quitado la vida a otro hombre”. ¿Por qué eligió este título?

“El título es un reflejo de lo que supone para uno de los personajes tener que enfrentarse a la conciencia, esa compañera tan incómoda como tenaz. Fernando, Eulogio y Catalina son tres personas que huyen no solo de la España asolada de la posguerra, sino también de sí mismos”.

– Fernando, Catalina y Eulogio son tres amigos que han crecido juntos en el barrio madrileño de los Austrias, concretamente en las calles que rodean el convento de la Encarnación y la plaza de Oriente. Es también el barrio de su infancia, ¿cuánto hay de usted en la novela?

“La novela transcurre principalmente en tres escenarios: Madrid, Alejandría y París. La primera parte de la novela describe ese Madrid dolorido de la posguerra. Y sí, el barrio donde viven los personajes en Madrid es el barrio donde vivió mi familia. Allí estaba la casa de mis abuelos donde yo nací y crecí. Y, una vez más, yo no habría podido escribir, al menos la primera parte de la novela, si no fuera por el recuerdo de las conversaciones que yo escuchaba a mis abuelos cuando se referían a los difíciles y duros años de la posguerra. En el libro flotan los recuerdos de muchas de las cosas que oí siendo niña”.

– Los tres jóvenes protagonistas de su novela ven cómo su vida se complica en los primeros años de la posguerra española hasta el punto de preferir el exilio. Cada uno de ellos huye de Madrid por diferentes motivos y esto les convierte en perdedores para el resto de su vida. ¿Qué les une y qué les separa?

“Sí, los personajes se pueden calificar de perdedores… Lo que les une es su valentía y determinación para que no les arrebaten también el futuro; lo que les separa es que cada uno espera algo diferente de ese futuro. Los tres están inmersos en un bucle del que no saben escapar. También tienen otra cosa en común: no se rinden”.

– Como en todas sus novelas, las ciudades en las que transcurre la historia tienen una gran importancia. ¿Qué papel diría que tienen Alejandría y París en esta novela? ¿Qué representa cada una de ellas en la vida de sus personajes?

“Alejandría es un destino inesperado. Para Catalina, Eulogio y Fernando supone un choque arribar a un puerto en el que se encuentran una ciudad donde todo les resulta ajeno: la gente, el idioma, la cultura… pero se aferran a ella porque necesitan sobrevivir. Alejandría es un cruce de caminos, una amalgama de gente llegada de todas partes. Y en esa época, en plena Segunda Guerra Mundial, se concentraban espías, vividores, comerciantes, conspiradores, escritores, etc. Era un lugar fascinante que envolvía a sus visitantes. La ciudad de Alejandro no dejaba entonces, ni aún hoy puede dejar indiferente a nadie. En cuanto a París, la novela lo retrata en el tiempo posterior a la ocupación, una ciudad que intenta reinventarse después de las heridas provocadas por el conflicto más terrible de un siglo devastador. Pero además de estas ciudades, la novela transcurre en otros lugares como Praga, Zúrich, Berlín, Londres, Vichy, Lyon, Boston, Nueva York, Jerusalén, Jericó… Y en todos ellos el hilo conductor es la literatura: la poesía, los libros, los editores, los lectores…”

– La amistad es uno de los ejes narrativos de la novela, no solo entre los tres protagonistas, sino también entre sus madres. ¿Qué es lo que le movió a contar también la historia de estas tres mujeres?

“Las madres de los tres protagonistas son a su vez protagonistas de la novela. A través de ellas voy hilvanando esa España de la posguerra, pero también la del ocaso de la Dictadura y la España de la Transición. Asunción, Isabel y Piedad tienen en común el dolor, la desesperanza, pero también la fortaleza para esperar a que llegue el día en que sus hijos puedan regresar a otra España diferente de la que han escapado”.

– El otro gran motor de esta historia es la venganza. Un sentimiento que devora a algunos de los personajes de esta novela. ¿Es posible vivir al margen del dolor, el remordimiento y la culpa que provocan nuestros actos?

“La venganza… y la conciencia. No, no creo que sea posible vivir al margen de la conciencia salvo que uno sea un absoluto desalmado, un sicópata o un sociópata. La venganza es un motor de la Historia, de la Historia de la Humanidad y de tantas y tantas historias particulares, como también lo son la envidia, el deseo, la ambición, el rencor, la bondad, la compasión…”

– La novela está poblada por personajes que han dedicado su vida a la literatura de formas diversas y con gran sacrificio a veces: poetas, traductores, editores, libreros… ¿puede la literatura salvarnos de nuestros fantasmas?

“La Literatura nos ayuda a conjurar los fantasmas, a dejarlos aparcados mientras nos zambullimos en las páginas de un libro, mientras soñamos otras vidas”.

– Decíamos al principio que la novela arranca en los años cuarenta, en un mundo sacudido por terribles conflictos bélicos que provocaron que muchos hombres y mujeres tuvieran que exiliarse igual que Fernando, Catalina y Eulogio. En su novela es precisamente una hija del exilio quien regresa para volver a unir aquellos lazos que se rompieron de manera brusca. Adela llega a Madrid tras la muerte de Franco y presencia los primeros pasos de la Transición española, periodo que usted ha vivido en primera persona como periodista. ¿Qué valoración hace cuarenta años después de lo que supuso ese momento?

“Yo soy hija de la Transición y me parece que es uno de los momentos más difíciles, apasionantes y brillantes de la historia de España. La Transición es la historia de un éxito, un éxito que nos ha permitido vivir en democracia, paz y libertad los últimos cuarenta años. De manera que me entristece que haya quienes se dedican a denostar lo que se hizo durante la Transición. No comprendo el interés en destruir ese sentimiento de satisfacción que hasta ahora sentíamos una inmensa mayoría de ciudadanos precisamente por esa etapa de nuestra historia reciente”.