la laguna

La premiada iglesia de Las Chumberas abre desde hoy sus puertas al culto

El nuevo templo, que se consagra esta tarde, fue presentado ayer por el obispo Bernardo Álvarez, el párroco Eduardo Rodríguez y el arquitecto del proyecto Fernando Martín Menis

El obispo nivariense, Bernardo Álvarez, el párroco de la nueva iglesia del Santísimo Redentor en Las Chumberas, Eduardo Rodríguez, y el arquitecto tinerfeño del proyecto, que cuenta ya con varios reconocimientos internacionales, Fernando Martín Menis, presentaron ayer el templo, que, a las 17.30 horas de hoy, será consagrado y dedicado al culto, 16 años después de que se colocase la primera piedra. Así, este nuevo templo abrirá desde hoy sus puertas al culto.

El obispo recordó que la parroquia nació en 1963 y que la primera piedra de este nuevo templo se puso en el año 2003, por parte del obispo Felipe Fernández, en unos terrenos municipales que la Iglesia permutó al Ayuntamiento por otros que el Obispado tenía en el entorno del seminario. El objetivo era crear un entorno de reunión y cohesión vecinal en el barrio.

Así, la primera fase de la edificación supuso la construcción del complejo parroquial, a través de un convenio con el Gobierno de Canarias, que se inauguró en 2008, continuó explicando el obispo. A continuación se inició la iglesia propiamente dicha, y el obispo recordó y agradeció la aportación económica del empresario Ambrosio Jiménez, que supuso prácticamente el 65-70% del total de la inversión, así como al resto de entidades y empresas que colaboraron económicamente. El presupuesto conjunto del complejo parroquial y el templo asciende a unos dos millones de euros.

Por su parte, Fernando Martín Menis afirmó que para él “ha sido un privilegio el poder trabajar para el Obispado” y agradeció la confianza depositada en él. “Todo el estudio ha puesto mucha ilusión en este proyecto y esperamos que nuestro trabajo sirva para que la gente se acerque y sea un punto de encuentro”, señaló el arquitecto. “El objetivo de todos ha sido generar una cohesión social -destacó-, lograr en Las Chumberas un punto de reunión y encuentro”.

Diseño vanguardista

El diseño vanguardista del proyecto de la iglesia, impulsada por el obispo Felipe Fernández, le ha supuesto ya varios reconocimientos, como el Premio a la Innovación con Hormigón de la Fundación Ambuja, en India, en 2012. Hay que destacar que, además, desde 2013 forma parte de la colección permanente del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.

El proyecto de Fernando Menis plantea un acabado de hormigón y de las cristaleras vinculado con la búsqueda de la máxima coherencia entre las ideas del proyecto y su construcción material, buscando el espíritu de la modernidad. Es un edificio austero, ausente de elementos superfluos. Al entrar, al fondo, aparece la cruz desnuda e iluminada, según información del estudio de arquitectura. Es precisamente la cruz vacía, por la que entra directamente la luz desde la pared del fondo del altar, uno de los elementos más significativos, representando la resurrección y la vida, explicó ayer Martín Menis, quien también mostró su satisfacción por la buena “acústica natural del espacio”.

El edificio se completa con una capilla en la que irá la imagen de la virgen María y a su lado la del Cristo del Santísimo Redentor; así como con un columbario, en el que se podrán depositar cenizas. En el piso superior permanecen los salones parroquiales, uno de los cuales se ha estado usando como templo provisional hasta ahora, y los servicios de diverso tipo que la Iglesia presta al barrio.

En declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el arquitecto tinerfeño manifestó sentir “alegría” por la apertura del templo. “Siempre que termino una obra siento alegría por un lado, porque por fin puede ser utilizada por aquellos para los que se pensó pero, por otro lado, me da pena no poder seguir moldeándola. De todas formas, en este caso se abre al culto pero, técnicamente, no es el final de obra pues aún quedan detalles en los que seguiremos trabajando. El Obispado quería que estuviera disponible en mayo para las primeras comuniones y así ha sido”, explicó.

En este sentido, aún queda por terminar la obra de urbanización de la plaza que rodea al templo, que está pendiente de adjudicación por parte del Ayuntamiento de La Laguna. “Es una pena [el retraso], pero lo entiendo, la nueva ley de contratos públicos del Estado ha retrasado últimamente muchas obras, los propios contratistas no entienden muy bien los nuevos sistemas y eso cuesta trabajo administrativo. Por nuestra parte todo está listo para empezar cuando el ayuntamiento nos diga”, indicó Martín Menis al respecto. Aún así, el Consistorio ha acondicionado en estos días las zonas de los accesos para que el templo se pueda utilizar aunque la plaza no esté terminada.

Para el arquitecto ha sido una obra“muy especial, creo que es, junto con mi casa, donde más razón y emoción he puesto a partes iguales”, por lo que agradeció “la confianza que depositaron en mi el anterior obispo y el actual, también don Julian de Armas y los párrocos, tanto el actual como los que ya se fueron, especialmente don Aurelio y don Eduardo, que han sido siempre un gran apoyo y han entendido que una iglesia gris, y de hormigón, sin dorados, y sin riquezas, también puede ser bella, y no necesita de adornos adicionales para ser coherente con el culto y con los criterios y enseñanzas de la Iglesia católica actual”, destacó.

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