sociedad

Las personas trans* llegan a esperar hasta un año, en la capital palmera, para poder cambiar su nombre registral

Desde octubre de 2018 se puede solicitar el cambio de nombre en cualquier Registro Civil. El tiempo de espera para resolver dicho trámite depende del municipio en el que se solicite.

Desde el 24 de octubre de 2018 las personas trans* pueden solicitar el cambio de nombre en cualquier Registro Civil, donde la única condición que se les pide para iniciar el trámite administrativo es que declaren que su identidad de género es diferente a su sexo biológico.

Este cambio supuso una gran noticia para las personas trans*, que han vivido la implantación de esta iniciativa legal como un inicio hacia el camino de ejercer plenamente el derecho de la identidad sexual autopercibida basada en una concepción no patologizante del colectivo.

Registrar legalmente el nombre sentido es un reconocimiento legal y social de la propia identidad necesario para las personas trans* que lo requieren, ya que revierte positivamente en el derecho al pleno desarrollo personal y en la calidad de vida de las personas implicadas.

Sin embargo, no todas las personas gozan de igualdad de derechos en la Isla de La Palma ya que el tiempo de espera depende del municipio en el que se solicite el trámite. En algunos municipios, como por ejemplo Los Llanos, la media para resolver dicho trámite es de un mes. En Santa Cruz de La Palma, sin embargo, las personas trans* llegan a esperar hasta un año para poder cambiar su nombre registral. “Todo depende que de la persona que te atienda en el Registro Civil y del juez o de la jueza que lleve el caso”.

“El hecho de que el juzgado de Santa Cruz de La Palma resuelva con tanto retraso la adopción de la medida me hace pensar que pudiera tratarse de un caso de transfobia. No valoran que mi caso tiene urgencia porque estoy teniendo problemas administrativos al no coincidir mi nombre sentido con el nombre registral. Yo ya no lo hago solo por mí, sino por todas las personas que vienen detrás.” Declara una persona trans* a este medio, que lleva esperando 4 meses para que se resuelva su caso. “Las personas trans* no somos prioridad para los juzgados de Santa Cruz de La Palma, me dicen que hay otros casos más urgentes.”

Theresa, la Secretaría del Área Trans* de la Asociación Colectivo Violetas explica: “Los recursos para las personas trans* están siempre al final de la lista, es una forma de transfobia institucional. El proceso para los cambios de nombre y género debe simplificarse para que sea menos estresante y más accesible”.

Las largas esperas entorpecen el tránsito y dan lugar a una inseguridad jurídica que tiene como consecuencia que la persona esté sometida a altos niveles de estrés que tienen un importante efecto perjudicial en su salud psicológica pudiendo provocar angustia y problemas de autoestima.

Por su parte, las personas trabajadoras del Registro Civil de Santa Cruz de La Palma consultadas aluden a una falta de medios para poder agilizar los trámites.

TE PUEDE INTERESAR