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Guillermo de la Barreda: “Seguimos en el vagón de cola de la sanidad y de la salud pública”

Hablamos con el presidente de la Asociación para la Defensa de la Salud Pública Canaria (ADSPC)
Guillermo de la Barreda, presidente de la Asociación en defensa de la Salud Pública Canaria (ADSPC). DA

Por Yurena Díaz

La Asociación para la Defensa de la Salud Pública Canaria (ADSPC) se ha convertido en una de las más importantes del Estado Español. En la actualidad agrupa a la mayor parte de los más representativos miembros de los diferentes sectores de la sanidad pública del Archipiélago. En diciembre del año pasado editaron, con el Centro de la Cultura Popular Canaria, el libro La defensa de la salud y la sanidad pública de Canarias, que está siendo fundamental para todas las “Mareas Blancas” españolas, que están intentando llevar a cabo libros similares en todas las autonomías. Como indican en el libro: “Durante años, profesionales, ciudadanía, periodistas y pacientes nos han solicitado que plasmemos en un documento la realidad de la salud y de la sanidad en Canarias. Nuestra intención ha sido exponer la problemática que padecemos y aportar soluciones con el fin de que la ciudadanía y, porqué no, las personas que desempeñan funciones políticas, tengan algo más de luz sobre lo que pasa con nuestra salud y nuestra Sanidad”.

Para conocer la verdadera situación de la salud y de la sanidad pública del Archipiélago hemos hablado con Guillermo de la Barreda, presidente de la Asociación y uno de los médicos más relevantes de las islas. Guillermo de la Barreda es doctor en Medicina, máster en Gestión de Centros Sanitarios y Especialista en Ortopedia y Traumatología. Fue jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Universitario de Canarias y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna.

-¿Cómo resumiría el estado de la sanidad pública que nos ha dejado esta legislatura que acaba de terminar?

“Esta legislatura tiene dos partes, una primera de toma de contacto, de proposición y ejecución de medidas reformadoras y una segunda, con cambio de consejero, caracterizada por campañas publicitarias para intentar un cambio de imagen y disfrazar una privatización soterrada de la sanidad pública”.

-¿Considera entonces que no se ha conseguido prácticamente nada?

“Se ha conseguido lo mínimo, que no ha servido para sacarnos del vagón de cola de la sanidad y de la salud pública. Cuando se cambia un consejero aduciendo que ha gastado mucho, demostrándose luego, por la propia Audiencia de Cuentas, que fue todo lo contrario, y se nombra un consejero con una vinculación importante con la sanidad privada tanto local como nacional, de la que fue destacado defensor, que además declara que acabará con las listas de espera en seis meses si se le daba una cantidad determinada al sector privado, no es creíble para nadie que sepa un poco de Sanidad, como luego se ha visto. A pesar de superar con creces dicha cantidad no lo ha conseguido. Por todo ello no se podía esperar otra cosa que lo que tenemos ahora, una mayor privatización de la sanidad canaria y unos resultados pobres. Han sido, como hemos repetido muchas veces, unos años de “encantadores de serpientes y vendedores de humo”.

-¿Cree que no es necesaria la sanidad privada?

“Todo lo contrario. Hoy por hoy es necesaria la sanidad privada dada la falta de infraestructuras y de personal que tiene la pública. Pero debe ser complementaria, no sustitutoria, dentro de la legalidad y controlada”.

-¿A qué atribuye fundamentalmente el deterioro de la sanidad pública?

“El deterioro sanitario no es producto de una mala gestión en una Legislatura, es la mala gestión acumulada a lo largo de muchos años. No podemos ser una de las autonomías más privatizadas, por tener un déficit de estructuras y personal, junto con presupuestos insuficientes y mal distribuidos, producto de sus políticas de los diferentes gobiernos que hemos tenido en todos estos últimos años”.

-¿Qué habría que hacer para revertir esta situación?

“Hay que tener en cuenta que el problema no es solo sanitario, sino, y lo más importante, de salud. Habría que actuar sobre unos puntos fundamentales que son: uno, mejorar la gestión; dos, mejorar la financiación, y tres, compromiso político real de todos los partidos para acabar con esta situación. Harán falta varias legislaturas para salir de este pozo”.

-¿Pero cómo se haría esto?

“Algunas de las medidas que de forma inmediata habría que tomar serían las siguientes:

1- Aprobando una Ley de Salud y Sanidad Pública de Canarias, que blinde a la salud y la sanidad pública y que sea de obligado cumplimiento tal como existe en otras comunidades autónomas. No debemos olvidar que hace cuatro legislaturas, fue aprobada en el Parlamento una ILP en este sentido apoyada por mas de 25.000 firmas y que continúa durmiendo el sueño de justos en algún cajón.
2-Dotando de personal e infraestructuras suficientes, estableciendo unos estándares mínimos y ponderados de recursos sanitarios
3-Paralizando el proceso privatizador y recuperando lo privatizado.
4-Financiación suficiente dedicando los suficientes recursos a salud pública.
5-Potenciar la atención primaria de salud
6- Modelo sanitario centrado en la prevención y en la cronicidad
7-Funcionamiento de una red sociosanitaria pública completa
8-Control y racionalización del gasto farmacéutico y tecnológico.
9-Políticas de personal que fidelicen y no potencien el abandono de los profesionales de la sanidad pública.
10- Transparencia e información real
11-Mecanismos efectivos y reales de participación de profesionales y ciudadanos.
12-Establecer auditorías que garanticen la transparencia de los gastos sanitarios.

-¿Qué espera del nuevo Gobierno?

“Que piensen y trabajen por la salud de los ciudadanos de Canarias con cabeza, conocimiento y sentido común, olvidándose de cualquier “objetivo político” personal o de partido”.

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