medio ambiente

Europa denuncia a España: Canarias carece de planes de riesgo de inundación

Bruselas ha denunciado a nuestro país porque las administraciones públicas canarias no han presentado los informes antes de 2015; la UE había advertido hasta en dos ocasiones y ha cumplido sus amenazas

Imagen de la tromba de agua en el entorno del Hotel Mencey de la capital tinerfeña el fatídico 31 de marzo de 2002. Fran Pallero
Imagen de la tromba de agua en el entorno del Hotel Mencey de la capital tinerfeña el fatídico 31 de marzo de 2002. Fran Pallero

El refranero popular se queda corto para describir el pasotismo histórico de las instituciones canarias con los planes hidrológicos y, en este caso, con los de riesgo de inundaciones en las zonas más sensibles del Archipiélago. Ni la depuración de agua, ni el control de los vertidos, ni el encauzamiento de nuestros barrancos han sido una prioridad para los responsables públicos de las Islas en ninguna de sus administraciones.

En esta ocasión y, tras varios avisos a España, Bruselas ha presentado esta semana una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra nuestro país por el incumplimiento de Canarias de presentar los planes de gestión del riesgo de inundación de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, y de exponer a consulta pública los mapas de peligrosidad y de riesgo de Gran Canaria, Fuerteventura y La Palma.

La Comisión solicita una condena en costas al Reino de España. Sostiene que ha incumplido “las obligaciones que le incumben” por el artículo 7, apartados 1 y 5, de la directiva que dispone que los Estados miembros, basándose en los mapas de peligrosidad y de riesgo de inundación de las distintas zonas hidrográficas, presenten a la Comisión planes de gestión de cada una antes del 22 de diciembre de 2015. En el caso de Canarias, España no ha presentado el plan de ninguna isla.

Entre otros refranes que describen lo que ocurre en las Islas con sus planes de riesgo de inundación se podría utilizar el ya manido “llueve sobre mojado” o “cuando el río suena, agua lleva”, pero, lamentablemente, mientras las administraciones públicas preparan la documentación requerida por Europa para evitar riesgos en muchos de nuestros barrancos o zonas costeras, hay que volver a tirar de hemeroteca para recordar lo ocurrido en la riada del 31 de marzo de 2002 en Santa Cruz de Tenerife, donde fallecieron ocho personas, o la trágica muerte de una mujer que se vio atrapada en la inundación de la Avenida de Venezuela, también en la capital tinerfeña, el 19 de octubre de 2014.

Otros sucesos que suelen darse con frecuencia cada vez que llueve con intensidad en Tenerife están relacionados con los peligrosos barrancos de San Felipe (Puerto de la Cruz), las avalanchas de agua en Tabaiba o Costanera (El Rosario), las escorrentías de San Juan (Guía de Isora) o las inundaciones en Guaza, Los Cristianos o algunas zonas de Playa de las Américas.
Mientras estos sucesos se siguen produciendo, Europa nos vuelve a poner los pies en el suelo por el enésimo incumplimiento de las administraciones públicas canarias.