LA PALMA

Rafael Rebolo, director del IAC: “Me gustaría que Canarias se enorgullezca del TMT como lo hace con el plátano”

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) lleva varios años trabajando para preparar la documentación necesaria para que el proyecto sea aprobado por las administraciones

Rafael Rebolo, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)
Rafael Rebolo, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) . Fran Pallero

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) lleva varios años trabajando para preparar la documentación necesaria para que un proyecto como el Telescopio de Treinta Metros (TMT por sus siglas en inglés) sea aprobado por las diversas administraciones españolas y pueda ser instalado en la Isla Bonita pese a que el lugar preferente para hacerlo es Hawái. Sin embargo, las continuas protestas sociales en esa isla de Estados Unidos, contrarias a que se construya en la montaña de Mauna Kea, por considerarla sagrada, han vuelto a abrir las esperanzas de que La Palma pueda albergar este lente.

-¿El hecho de que Hawái haya solicitado más plazo para su construcción, supone que La Palma esté descartada?

“No es una solicitud propiamente, más bien el Gobernador del Estado de Hawái ha decretado hace una semana una extensión del periodo de tiempo en el cual se puede iniciar la construcción del TMT hasta el año 2021, con la intención de facilitar una posible salida negociada y así hay más tiempo para encontrar una solución. En paralelo, el Consorcio que impulsa el TMT ha decidido pedir la licencia en La Palma”.

-¿Entonces el TMT es un objetivo todavía alcanzable para Canarias?

“ Sí, lo es. El IAC presentó en 2016 la candidatura del Observatorio del Roque de los Muchachos para albergar el TMT y en una competición internacional fue seleccionada como lugar alternativo a Mauna Kea por las excelentes condiciones del cielo y por las infraestructuras que tenemos en La Palma. De forma que en caso de que el TMT no se construya en Hawái, sería la Palma el sitio preferente para instalarlo”.

-¿Qué ventajas traería su instalación para las islas?

“En primer lugar, La Palma y Canarias contribuirían de forma extraordinaria al avance de la ciencia, del conocimiento de la humanidad sobre problemas científicos muy importantes a los que se enfrenta la astrofísica actual. En segundo lugar, verían en La Palma la generación en su territorio de cientos de puestos de trabajo directos e indirectos. No solo durante la construcción del telescopio sino durante los más de 60 años de funcionamiento científico que se prevé. Para los jóvenes palmeros que tengan una preparación adecuada será una gran oportunidad de acceder a trabajos bien remunerados relacionados con la ciencia y la tecnología, pero también para trabajadores en otros sectores económicos pues se generará actividad en muchas otras áreas. Para Puntagorda, habrá una licencia de construcción previsiblemente millonaria, que puede servir para impulsar multitud de acciones educativas, formativas y de astro-turismo en el municipio y en la comarca del norte de la Isla. Nosotros en el IAC ya hemos indicado lo conveniente que sería preparar programas de formación específicos. Para el IAC sería también un importante acelerador científico y tecnológico permitiendo que nuestros equipos colaboren aún más con grupos muy potentes de investigación. Esa cooperación abrirá más posibilidades para la ciencia y la tecnología de nuestro centro y, por lo tanto, para posicionar Canarias científicamente en la vanguardia del campo general”.

-¿Qué supone para la ciencia en Canarias?

“El IAC ha negociado que su instalación en La Palma conlleva un 10% de acceso libre de gastos a la utilización del telescopio para todos los científicos españoles y por supuesto, para los del IAC, que están entre los mejores preparados de todo el país para utilizar grandes telescopios. El IAC también tendrá el derecho a participar en los desarrollos instrumentales del telescopio impulsando sus capacidades tecnológicas. Con el acceso científico podremos hacer avances inimaginables en muchos campos, desde estudiar si hay vida en los planetas de otras estrellas cercanas, a tratar de comprender los fenómenos de mayor energía que se producen en el universo y la naturaleza de los procesos que tienen lugar en la proximidad de estrellas de neutrones y agujeros negros, los objetos mas enigmáticos. Este telescopio será el más potente en el hemisferio norte para detectar y caracterizar, en fase temprana, posibles asteroides que pudieran colisionar años después con la Tierra. Una alerta temprana cuando aún se encuentran muy lejos esos asteroides peligrosos puede permitir a las agencias espaciales reaccionar y desviarlos con las tecnologías que ya existen. Estamos hablando de asteroides como el de Tunguska, el siglo pasado, que son devastadores y sus órbitas muy difíciles de medir con precisión. En ese campo, el telescopio también podrá tener un papel único y excepcional para la humanidad”.

-Los ecologistas presentaron una denuncia por el impacto ambiental que puede tener en el territorio. ¿Cuáles serían esas consecuencias?

“La concesión al IAC del uso astronómico del terreno en Puntagorda fue recurrida por los ecologistas argumentando que se hizo antes de disponer de una Declaración de Impacto Ambiental. Estamos ante un problema formal que se va a resolver. Los especialistas del Cabildo, del Gobierno de Canarias y nosotros, pensábamos que esta declaración solo había que hacerla en el momento de solicitar la construcción. De hecho, ya estaba en marcha en paralelo, así que nuestra intención era hacerla en cualquier caso a la mayor brevedad. Llevó mucho tiempo y fue terminada en enero del 2019. Para ella se consultaron y solicitaron opiniones medioambientales y arqueológicas a decenas de entidades con el fin de conocer los mejores criterios a seguir. Incluso, se hizo un esfuerzo con la organización especialista en aves que no había contestado a nuestra petición de opinión y finalmente, cuando se consiguió el contacto, se les pidió que enviasen sus consideraciones. Y aunque llegaron fuera de plazo, se incorporaron igual porque la intención de las administraciones y la del TMT es hacer las cosas lo mejor posible. Con la Declaración de Impacto ya disponible se ha solicitado de nuevo el 14 de junio, la concesión del uso astronómico del terreno que está ahora en trámite. Nuestra intención es cumplir rigurosamente con todos los procedimientos que sean pertinentes para asegurar el máximo respeto medioambiental. Esperamos que el proceso administrativo termine en septiembre y que el TMT pueda entonces solicitar la licencia de construcción. Además de todo ello, quisiera contar con la colaboración de aquellos que quieran ayudar en los temas medioambientales, que a nosotros también nos preocupan. Algunos solo optan por la vía de reclamaciones y alegaciones, que es legítima, pero estamos abiertos a que puedan asesorarnos en cómo hacer las cosas mejor”.

– El TMT, como apuntó antes, ayudará a descubrir si hay vida en otros planetas.

“Sí, ese es uno de los grandes problemas científicos a abordar con el TMT. Para ello probablemente se empleará un espectrógrafo de muy alta dispersión, un instrumento en que el IAC estaría preparado para liderar su construcción en caso de ser socios. Este es un campo de gran actualidad, pero no será el único donde habrá aportaciones singulares. Los descubrimientos científicos del telescopio pondrán a La Palma y a Canarias cada semana, durante más de 70 años, en los medios de comunicación más importantes de todo el mundo”.

-Si finalmente se instala en La Palma, ¿traerá cambios en el funcionamiento del IAC?

“El IAC será parte del proyecto y, por tanto, tendremos que incorporar actividades importantes en conexión con el mismo, pero el IAC es mucho más que ese proyecto. Tenemos el Grantecan (GTC), que se verá enormemente reforzado en el contexto del TMT, y otras muchos proyectos tecnológicos e investigaciones en curso. EL TMT será, desde luego, una garantía de futuro muy brillante para el GTC por los trabajos preparatorios que se podrán hacer con este telescopio y la colaboración entre ambos será mutuamente beneficiosa”.

-La construcción del Mayor Telescopio Solar Europeo (EST) se prevé para 2021. ¿Se cumplirá este plazo o todavía queda mucho por hacer?

“Iniciar la construcción del EST en 2021 sería un gran éxito. Nos queda mucho por hacer para, en primer lugar, conseguir un acuerdo de los 15 países europeos involucrados y que pongan los fondos necesarios. Se han iniciado acciones desde el Ministerio de Ciencia español en este sentido, pero los potenciales socios tienen todavía que valorar cómo quieren involucrarse en este proyecto que será revolucionario en su campo”.

-¿Se valora suficiente la importante actividad que realiza el IAC o demanda más apoyo por parte de las administraciones?

“El IAC hace todo lo que puede para impulsar la ciencia y la tecnología en el campo de la astrofísica, con investigaciones y desarrollos punteros. Además de formar a decenas de jóvenes científicos e ingenieros en nuestro centro, ayudamos con los estudios de grado y posgrado en la Universidad de la Laguna y también tratamos de transmitir a toda la sociedad el valor de la ciencia como garantía de un futuro mejor. En el IAC apreciamos mucho todas las muestras de apoyo que se nos dan desde las instituciones de las que dependemos y que nos financian, como el Gobierno de España y el de Canarias. Esa solidaridad y apoyo es muy importante y nos anima a seguir haciendo nuestra labor, especialmente en los momentos difíciles que hemos vivido en la pasada década. Confiamos en que ese apoyo sirva para recuperar pronto el presupuesto base que el instituto tenía antes de la crisis económica de 2008. Lo necesitamos para poder abordar los desafíos que nos ofrecen el presente y el futuro inmediato. Además, me gustaría que los palmeros, los tinerfeños y los canarios en general sintieran a los observatorios y sus telescopios como una realidad muy propia y exclusiva de esta tierra, que les emocione y les enorgullezca por ser un valor canario de calidad excepcional. Algo parecido a lo que nos pasa a todos con el plátano canario, cuya primerísima calidad es reconocida en todas partes y que todos defendemos donde quiera que estemos como el mejor del mundo. Así me gustaría que viesen los canarios a sus telescopios. El TMT, tan único y especial, será también un gran valor canario, como ya lo es el GTC”.

– ¿Cómo marchan las obras del Edificio Hawking? ¿Hay una fecha para su apertura?

“Que el Edificio Hawking se construya depende de que el nuevo equipo de gobierno del Cabildo de Tenerife así lo decida. Tenemos el proyecto hecho, se trata de una ampliación de la sede central del IAC en la Laguna. Pero necesitamos confirmar la financiación del Cabildo para poder licitar la obra. Ya hemos tenido un inicio de conversaciones con su presidente, Pedro Martín, en el Consejo Rector del IAC de finales de julio y mantendremos la primera semana de septiembre una reunión de trabajo con su equipo para analizar los muchos proyectos de colaboración que tiene el IAC con el Cabildo. El espacio Hawking es uno de esos proyectos, especialmente importante si viene el TMT a Canarias, porque permitirá al IAC tener un centro de referencia para visitantes científicos de todos los continentes. El otro gran proyecto es el que llamamos espacio IACTEC donde IAC y Cabildo pueden colaborar en crear un tejido empresarial de tecnologías avanzadas en Tenerife”.

– ¿Se puede considerar a Canarias como un referente en astrofísica y astronomía?

“El IAC es un centro de investigación que tiene el marchamo de Centro de Excelencia Severo Ochoa, uno de los primeros ocho centros seleccionados como tal en todo el país tras una valoración de una Comisión Internacional designada por el Ministerio con las competencias de ciencia en España. Confiamos este año en volver a renovar esa acreditación. En España y en Europa creo que somos un centro de referencia para la astronomía y astrofísica y competimos bien con institutos como Max Planck en Alemania de nuestro campo, o con los mejores institutos de astronomía en el Reino Unido, pero es bien sabido que lo hacemos con bastante menos presupuesto y en particular, en desarrollos de observatorios espaciales tenemos mucho terreno que recorrer. Con un proyecto como el TMT tendremos una ventaja indudable en observación desde tierra y creo que sí podremos aspirar también a ser un centro de referencia a nivel mundial”.