
Por Daniel Tovar
Efrén Fernández es un joven aficionado a la cultura japonesa, una tendencia cada vez más popular entre los adolescentes españoles. Tal es su devoción por las costumbres niponas que hace cuatro años decidió, con los pocos recursos que tenía a su alcance y el único apoyo del consistorio local de Santa Cruz de La Palma, rescatar el festival de cine manga que en 2008 había organizado el Cabildo sin lograr una buena respuesta por parte del público. En el Teatro Chico, hoy convertido en cine, proyectó junto a un grupo de amigos algunos de los cortos más conocidos en el mundo otaku, denominación que reciben los seguidores del fenómeno fan asiático.
Este fin de semana nuestro protagonista se encuentra en Madrid, asistiendo a una de las ferias de anime -género cinematográfico de animación japonés- más importante de España, la Japan Weekend. Ha sido invitado por la organización y, como buen profeta de su tierra, ve una oportunidad en este evento para “dar a conocer el festival fuera del archipiélago y a La Palma como un destino turístico capaz de ofrecer una experiencia única a todos aquellos visitantes que decidan hacer senderismo por una isla virgen considerada Reserva Mundial de la Biosfera”, asegura Efrén, quien también hace gala de su formación como estudiante de Geografía.
Para él, nacido en la capital palmera, “la influencia del budismo en Japón se ha visto reflejada en muchos aspectos de la sociedad del país a lo largo de la historia: su cultura, arquitectura e incluso por su sistema de valores”. Es precisamente este último punto en el que considera que La Palma gana fuerza, pues “en la mayoría de las películas anime, la naturaleza juega un papel fundamental, ya que no es vista como el espacio en el que la acción se desarrolla, sino como un lugar idóneo para la vida; un ambiente que hay que respetar y proteger”. Así, la Isla Bonita se convertiría “en el plató perfecto para divulgar el cine de animación japonés”, apunta.
Después de tres ediciones en las que “poco a poco se ha ido uniendo más gente”, como él mismo describe, ha decidido ir más allá, y anuncia que próximamente, sobre el mes de noviembre, nacerá la Asociación Cultural por el movimiento Anime y los Deportes Electrónicos (Acmade). Con ella, darán un impuso al festival, que a partir de este año pasará a llamarte‘Animetraje, así como permitirán que jóvenes aficionados a dichas temáticas tengan un espacio en el que compartir sus intereses comunes.