
Muy a su pesar, Alberto Jiménez lleva casi toda la temporada en el ojo del huracán. Algunos errores suyos le han costado puntos al equipo. El pasado fin de semana una parte del público del Heliodoro volvió a echarle la bronca tras perder un balón que le costó un gol al equipo. Sin embargo, los pitos y los abucheos se acabaron convirtiendo en aplausos y ánimos cuando la afición se dio cuenta de que no ayuda pitar a un jugador de tu propio equipo. El majorero habla para DIARIO DE AVISOS de cómo se sintió y de la preocupante situación que atraviesa el grupo que dirige Aritz López Garai.
-¿Con el paso de los días se les ha pasado la decepción?
“En casa llevamos unos cuantos partidos sin ganar. Teníamos el marcador a favor y por culpa de unos cuantos errores, solo pudimos lograr el empate. No queda otra que seguir y mirar a otro partido difícil, que será el del sábado ante el Mirandés. Hay que seguir intentándolo y entrenar duro para traernos los tres puntos”.
-¿La del sábado es la primera final de la temporada?
“Una final no creo que sea, pero es verdad que necesitamos sumar de tres en tres. Entrenamos y trabajamos para eso. No creo que sea una final, pero sí que es un partido muy importante para nosotros”.
-¿Se entrena con más desánimo por estar el equipo en puestos de descenso o no lo consideran importante teniendo en cuenta que estamos en la jornada 13?
“Por ahora en el vestuario no estamos mirando eso. En la segunda vuelta se va mirando más, pero por ahora no. Sabemos que estamos abajo, que el resto de equipos están apretando y que nosotros no estamos casi sacando puntos, pero solo podemos mirar al Mirandés. Sabemos que tenemos que ponernos las pilas”.
-En el último partido cometió otro error grave. Alberto es consciente de eso y de que un sector de la afición le volvió a abuchear. Sin embargo, la mayoría del público silenció esas críticas con aplausos y corearon su nombre. ¿Qué sintió cuando ocurrió eso?
“Sé que cometí un error y, encima, la jugada acabó en gol. Llevo muchos años en este club y siempre quiero que vayan las cosas bien. Es verdad que me vine abajo, porque nos costó un gol con el que el rival se metió en el partido. Se nos complicó por ese fallo mío. Estos días he estado muy mal y le das vueltas a todo, pero no me queda otra que seguir entrenando y trabajar. La verdad es que son decisiones que tomas en el partido y salen mal, pero hay que seguir”.
-Pero no es el primer error que comete esta temporada y que le cuesta caro al equipo, pero siempre se repone y sigue ahí disputando muchos minutos. Eso quiere decir que Alberto es un jugador mentalmente muy fuerte.
“Sí, pero no es fácil. No es sencillo que tu propio estadio te esté pitando. Si juegas fuera y te pitan es normal, pero en casa es diferente. Soy fuerte, pero no tanto. En casa le doy muchas vueltas y duele que la afición propia te pite. La verdad es que le agradezco mucho a la gente que coreó mi nombre. Eso me dio fuerzas para afrontar la segunda parte. Tengo que estar tranquilo, seguir entrenando y devolver toda esa confianza que me demostraron”.
-¿Esta semana el míster ha charlado contigo o los compañeros te han arropado de manera especial?
“Todo el mundo sabe que somos un equipo muy unido. Un día fallo yo y otro día, otro compañero. Siempre que uno falla, hay que apoyarlo. Por esa parte, somos un grupo que se mantiene unido en las buenas y en las malas”
-Y a muerte con López Garai, a pesar de que los resultados no están siendo buenos.
“Llevamos 13 jornadas y es una tontería estar pensando en despedirlo. Nos ha enseñado muchas cosas, distintos modelos de juegos que ha gustado mucho al público. Todo lleva su adaptación y vamos a sacar esto adelante. No tengo la más mínima duda”.





