El presidente del Gobierno de España en funciones, Pedro Sánchez, aseguró ayer que “si es necesario adoptar medidas excepcionales, estas deben ser compartidas por las principales fuerzas políticas”. Sánchez realizó dichas declaraciones en relación con la situación que se vive en Cataluña tras hacerse pública la sentencia del Tribunal Supremo sobre el llamado procés, por la cual se han impuesto penas de entre 13 y 9 años de cárcel a nueve de los doce encausados. Para refrendar su aseveración sobre esas posibles medidas excepcionales, el presidente mantuvo ayer conversaciones telefónicas con los líderes del Partido Popular, Ciudadanos y Podemos a lo largo de la tarde. Las tres conversaciones discurrieron, según Moncloa, “en un clima positivo” y de “lealtad institucional, apoyo y unidad” y fueron “constructivas”.
Sánchez, por su parte, tendió la mano a la unidad. A modo de respuesta, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió a Sánchez celebrar una reunión entre ambos, que se acordará según “la marcha de los acontecimientos”. Rivera y el líder del Partido Popular, Pablo Casado, fueron los primeros en hablar con el presidente del Gobierno en funciones y más tarde lo haría con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, a quién remarcaría la voluntad del Ejecutivo de lograr la “unidad de acción” de los partidos. En los próximos días, la comunicación entre el presidente del Gobierno en funciones y los presidentes de PP, Ciudadanos y Podemos continuará, tal y como han explicado desde La Moncloa.
Esas posibles “medidas excepcionales” adquieren mayor sentido tras el balance de los incidentes acaecidos en el Aeropuerto de El Prat, donde un total de 110 vuelos que salían de Barcelona fueron cancelados por las protestas convocadas por Tsunami Democràtic como respuesta a la sentencia del proceso soberanista. Según informó Aena en su cuenta de Twitter, de los 1.066 vuelos programados para ayer lunes en el aeropuerto, se cancelaron 110 y operaron con normalidad 780. Tsunami Democratic, que tiene más de 190.000 seguidores en Telegram, desconvocó la movilización a las 20.45 horas “con éxito y los objetivos alcanzados” y avisó que hoy martes anunciarán un nuevo reto. Lo cierto es que en las terminales vivieron en la tarde de ayer momentos de tensión, como cuando los mossos cargaron contra parte de los manifestantes congregados frente a la puerta de llegadas de la T1. Dicha intervención provocó carreras y la dispersión de manifestantes por la zona, y se resolvió con el disparo de proyectiles de foam (espuma) por parte de los agentes y la detención de una persona.Hasta las 23 horas, el Servicio de Emergencias (SEM) atendió a 75 personas en la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat durante la tarde y tres más durante las protestas de la mañana. Uno de los heridos sufre una lesión ocular que todavía debe ser evaluada en un centro hospitalario.
Aunque los cortes de carreteras y de trenes como el AVE a la altura de Girona se sucedieron durante el día de ayer, el otro foco de tensión estuvo en la Via Layetana, en pleno corazón de la Ciudad Condal, donde fue la Policía Nacional la que tuvo que cargar contra los manifestantes allí concentrados, en incidentes que continuaban al cierre de esta edición.





