El Jardín

“Oh capitán mi capitán”: clamor en Tejina por Carlos, el profesor que “consiguió hacerme leer”

El pasado 14 de octubre impartió su última clase y sus alumnos y compañeros decidieron despedirlo con un multitudinario aplauso

Clamor en Tejina por Carlos, el profesor que “consiguió hacerme leer”. | DA

“Oh capitán mi capitán”. Este era el poema de Walt Whitman, escrito en homenaje a Abraham Lincoln después de su asesinato en 1865, que el profesor de lengua y literatura del IES Antonio González en Tejina, Carlos Socas, cantaba cada día con sus alumnos al llegar al aula durante sus 33 años de profesión, según recoge el diario El País.

El pasado 14 de octubre impartió su última clase y tanto sus antiguos como actuales estudiantes decidieron despedirlo con un multitudinario aplauso por los pasillos del centro. “Mi papá se jubiló hoy como profesor tras 33 años y le prepararon esta despedida sorpresa en el instituto”, compartió su hija Sara en su cuenta en Twitter junto al vídeo de la ovación. La grabación ya ha superado las más de 60.000 reproducciones en la red social.

Los jóvenes, que muchos ya estudian en la Universidad, lo recuerdan como una persona que “explicaba con pasión”, les hacía “cómplices con lo que estudiábamos” y “consiguió hacerme leer”. “Otros lo enfocan a que pases la asignatura. Haces el último examen y búscate la vida… Él te ponía a leer y a discutir con lo que leías”, reconoce al citado periódico otro de sus alumnos.

Socas, por su parte, asegura que “a veces dramatizaba, quería implicarlos. Que al menos retuvieran un soneto de Garcilaso. Ellos se reían, pero se les quedaba, no lo olvidaban… En tercero de la ESO, antes de explicar el Renacimiento, les puse la película El club de los poetas muertos. Luego, incluso los que no estudiaban nada, al llegar a clase se subían a la mesa y gritaban ´¡Oh capitán mi capitán!` ¡Cuidado!, les gritaba, ¡que viene el jefe de estudios! Me acuerdo de uno, al que aún me encuentro por ahí y me grita la expresión de Horacio: ´¡Adiós, profe! carpe diem!”.