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Belén Rueda: “Las películas de género nos permiten contar lo que no podemos explicar”

Belén Rueda (Madrid, 1965) ha sido una de las protagonistas del Festival Isla Calavera, que ayer le entregó uno de sus premios de honor

Belén Rueda. | SERGIO MÉNDEZ

Ganadora del Goya a Mejor actriz revelación por Mar Abierto, nominada como actriz principal en otras dos ocasiones con El orfanato y Los ojos de Julia. Belén Rueda (Madrid, 1965) ha sido una de las protagonistas del Festival Isla Calavera, que ayer le entregó uno de sus premios de honor.

– ¿Qué se siente al recibir un premio honorífico en un festival de cine de género fantástico?
“Es muy emocionante porque el cine de género ha sido siempre algo especial a raíz de El orfanato. Me permitió conocer a directores y guionistas nuevos. Me metí en un mundo que como espectadora lo sufría bastante y la verdad es que, poquito a poco, he ido descubriendo que hay muchas maneras de contar las historias. Que lo importante es emocionar y ser honesto con lo que estás haciendo sin importar el género. A mí me gusta estar bastante anclada a la realidad y se puede hacer en el género de la fantasía. Un premio como este, por una película como El orfanato, y encima en Tenerife, que me encanta y que aquí he rodado durante tres semanas. Anaga es maravilloso”.

– Lo cierto es que algunas películas de género fantástico, aunque estén rodeadas de fenómenos paranormales al final están contando historias tan emocionales y cercanas como la relación de una madre y su hijo.

“Te permiten emocionar a través de metáforas, pero al fin y al cabo estamos hablando de emociones reales: dolor, alegría, tristeza, rabia, calma. A mí me ha gustado siempre que todas las películas del género que he hecho tienen una explicación no paranormal, que es uno de los personajes quien la da la solución real a lo que ha pasado. Pero después en nuestras cabezas ocurren muchas cosas que ni siquiera para nosotros mismos tienen una explicación concreta aunque las vivimos como tales. Por ejemplo, en El orfanato, la pérdida que sufre la protagonista le hace sentir cosas que para ella son reales, aunque los demás no lo vean así. Y no es tanto que se te aparezca un fantasma como que en tu cabeza realmente existan esos fantasmas. Y te hacen comportarte, sentir y relacionarte con tus seres queridos de una manera diferente. Las películas de género nos permiten contar aquellas cosas que nos pasan interiormente y no podemos explicar”.

– Acaba de estrenar El silencio de la ciudad blanca, en este caso el género es el thriller. Sienta bien resolver un crimen.

“¡Uf! Sí. Y además cuando estás leyendo un guión así es la única vez que puedo ser espectadora. Porque después te involucras tanto, trabajas tanto y te metes tanto en la vida del personaje y sus relaciones con los demás, que pierdes un poco la visión objetiva. La película es la adaptación del primer libro de una trilogía escrita por Eva García Sáenz de Urturi y no quería leérmelo antes de que tuviéramos el guión definitivo. Es muy difícil hacer el puzzle de un thriller como La ciudad blanca porque subliminalmente le vas dando pistas al espectador para que él mismo esté activo durante la película, y cuando parece que está todo resuelto das ese giro de guión. Son películas complicadas y en este caso creo que ha salido más que victoriosa. El público sufre con nosotros”.

– ¿Qué le parece que autores como Martin Scorsesse estén haciendo películas para Netflix? ¿Cuál será el futuro del cine?

“Creo que en todas las evoluciones, sean las que sean, siempre hay una parte que se resiste al cambio y otra a favor. Y no podemos estar en contra de la evolución. Las plataformas nos han permitido a todos los del sector tener muchísimo trabajo porque necesitan contenido continuamente. Con el cine se pensó que desaparecería el teatro y todo lo contrario, lo potenció. Igual con la televisión y el cine. Ahora salen las plataformas, que es otro soporte para ver estas historias. Lo único que falta es que pase un tiempo hasta que cada uno de ellos se coloque en su lugar. Pero el cine no va a morir, te lo digo ya. De hecho, hay cines que están reponiendo películas antiguas y la gente está yendo en masa. Lo que hay que cambiar es el concepto de cómo o para qué voy al cine”.

GALARDONES

Largometrajes
Mejor película: Little monsters, de Abe Forsythe
Premio del público: Amigo, ópera prima de Óscar Martíne
Mejor dirección: Lorcan Finnegan por Vivarium
Mejor guión: Lorcan Finnegan por Little monsters
Mejor actriz: Imogen Poots por Vivarium
Mejor ‘Jack Taylor’ al Mejor Actor: ex aequo a David Pareja y Javier Botet por Amigo
Premio ‘Colin Arthur’ a los Mejores Efectos Especiales: Jim Button and Luke the Engine Driver

Cortometrajes
Premio Isla Calavera al Mejor Cortometraje: La noria, del director y guionista canario Carlos Baena
Mención especial: La guarida, de Iago De Soto
Premio del público: Amargo era el postre, de Diego H. Kataryniuk Di Costanzo