La Palma

El Lázaro canario espera que el Gobierno le ayude a ‘resucitar’

Los documentos acreditan que está vivo en Venezuela, aunque aún no ha podido ‘revivir’ administrativamente por un acuse de recibo

ÁNGEL GONZÁLEZ CANARIO VENEZUELA
Los documentos acreditan que Ángel González está vivo en el país americano . DA

La historia de Ángel González (San Cristóbal de La Laguna, 1933), que hemos contado a lo largo de estos últimos meses en DIARIO DE AVISOS, es propia de relato bíblico. Concretamente, podría compararse con la de Lázaro de Betania, del evangelio según San Juan, personaje que, se dice, volvió milagrosamente de entre los muertos por la intercesión de Jesucristo. Algo similar le ha ocurrido, o más bien le debe ocurrir administrativamente a este emigrante canario, que se marchó en la década de los 80 a Venezuela dejando a su hija y su mujer, ambas procedentes de Villa de Mazo, “con un techo bajo el que estar y un negocio”, como él mismo dice.

Varios años más tarde, en noviembre de 2010, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº2 de Los Llanos de Aridane le declaraba fallecido a petición de su primogénita española, dada la infructuosidad de los intentos por dar con su paradero. Al menos, así lo recoge el auto judicial, al que ha tenido acceso este periódico. “Se publicaron los correspondientes edictos con intervalo de quince días en los medios de comunicación preceptivos”, reza el escrito. Es más, se especifica que el expediente fue trasladado al Ministerio Fiscal, organismo que “lo evacuó manifestando no oponerse a la declaración de fallecimiento solicitada”. Y, como prueba final de la desaparición de Ángel González, se indica que, desde la institución palmera, trataron “la localización de su último posible paradero en Venezuela” realizando diversas gestiones.

Sin embargo, estos últimos trámites que, de acuerdo al auto, se efectuaron en el país latinoamericano, no queda claro que fueran del todo minuciosos, visto que un año antes de la declaración de fallecimiento, en diciembre de 2009, nuestro protagonista solicitó en el Consulado Honorario de España en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, la expedición de un certificado plurilingüe de vida. En el mismo, se acredita que nació el 3 de octubre de 1933 y reside en el municipio de San Felipe, constando, además, que posee pasaporte en vigor y está al corriente en los registros consulares. Por tanto, de haber efectuado una consulta a la citada administración, principal representante de los españoles en Venezuela, el Juzgado aridanense podría haber verificado tanto su paradero como su circunstancia vital.

Todo este periplo empezó a finales de septiembre, cuando un pintoresco Ángel González con larga barba blanca se hacía viral en redes sociales, a través del vídeo que otra de sus hijas, la que reside con él en Venezuela, Angélica, subía a Facebook. En la grabación, declaraba estar vivo, e instaba a los internautas a compartir su caso para, de alguna forma, hacer que la autoridad judicial que lo declaró muerto tuviese conocimiento de esta situación. Según explicaba a esta redacción el emigrante canario, de 86 años, su objetivo sería reclamar todas aquellas ayudas que le corresponden, incluida una pensión por los años que cotizó en España.

Después de ese grito de socorro, del que se hicieron eco distintos medios de comunicación, al otro lado del hilo telefónico no se ponía nadie. Angélica intentaba, en vano, contactar con el Juzgado. Y cuando por fin logró hacerlo, los funcionarios le recordaban cuál era el procedimiento. Para ser exactos, es de aplicación en estos casos, en los que una persona quiere anular una declaración de fallecimiento, el artículo 75 de la Ley 15/2015, en el que se establece que “se notificará personalmente al presunto afectado la resolución de declaración de su ausencia o fallecimiento, requiriéndole para que, en el plazo de veinte días, aporte las pruebas de su identidad”.

Como es lógico, al encontrarse a más de 5.000 kilómetros de La Palma, le resultaba imposible personarse en el Juzgado, por lo que, una vez acreditada la recepción del auto, y de conformidad con la normativa aplicable, se negociaría una vía mediante la que entrevistar a Ángel González para corroborar que, efectivamente, es quien dice ser. Un extremo que confirmaban fuentes de la sede judicial a DIARIO DE AVISOS, al tiempo que informaban de que el Consulado español había ofrecido sus instalaciones para realizar una videoconferencia entre ambas partes y agilizar el trámite.

No obstante, lejos de hallar fácil solución, aún habiéndose implicado distintas instituciones, a nuestro protagonista le quedaban más batallas por librar. Una de ellas, y quizá la más importante en la actualidad, con el servicio de correos nacional de Venezuela, Ipostel, que le entregó el documento citado, pero no ha enviado el acuse de recibo a España, paralizando el procedimiento. Un verdadero escollo para proseguir con las tareas de ‘resurrección’, que se vuelve más desesperante al pensar en el tamaño del papel que lo ha sumido en un callejón sin salida; un papel de menos de 10 centímetros.

Tras el tortuoso camino administrativo que le ha tocado transitar a Ángel González, al fin le tocó, hace escasas semanas, tener un golpe de suerte. Una comitiva del Gobierno de Canarias, encabezada por el viceconsejero de Acción Exterior, Juan Rafael Zamora, se trasladaba a Venezuela para mantener encuentros con distintos organismos públicos y grupos de isleños residentes en el país. Entre ellos, se encontraba este muerto en vida, que halló en los representantes políticos del Archipiélago una mano tendida para solucionar su engorrosa situación.

Según explica a este periódico el director general de Relaciones Exteriores del Ejecutivo regional, Juan Francisco Trujillo, el plan trazado pasa por la asignación de un abogado de oficio, a través del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, al que podríamos denominar ‘Lázaro canario’. De este modo, tendría un representante que pueda llevar a cabo los trámites necesarios con el Juzgado; “defensa jurídica en España”. Y, a partir de ahí, poner en conocimiento de la autoridad competente la correcta recepción del auto judicial, cuestión que dependerá de las gestiones que puedan efectuarse con el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela. Así, de ponerse fin a esta historia, podrán decirle a Ángel González aquello de “levántate y anda”, como en el relato bíblico.

AYUDAS A ESPAÑOLES

El titular de Relaciones Exteriores, también señala que hay ayudas del Gobierno de España para personas que emigraron a la que, hasta hace poco, era conocida como ‘la octava isla’. Los mayores de 65 años, dice, tienen derecho a una pensión no contributiva, a un bono de alimentos y a la cobertura del 100% de los medicamentos y prestación sanitaria que requieran, por medio de la Fundación España Salud. Por parte de la institución canaria habría, además, una tarjeta para acceder a alimentos, otra enfocada a la obtención de medicamentos, y “ayudas específicas”. Asimismo, pensando, sobre todo, en los mayores, existirían convenios para la asistencia domiciliaria a personas dependientes, centros de día y consultorios médicos.