lotería de navidad 2019

La Pcan se suma a la fiesta

La gasolinera del kilómetro 44 de la TF-1 vende 27 décimos del tercer premio, uno del cuarto y dos quintos, un exitoso balance en sus segundas navidades. “El año que viene igual se forman colas para comprar”, afirma su propietario

A la Chasnera le ha salido una seria competidora en eso de llamar a la suerte en Navidad. A solo 10 kilómetros de donde la fortuna establece su campamento base en Tenerife cada 22 de diciembre, otra estación de servicio, conocida popularmente como la gasolinera de la Pcan, situada en el kilómetro 44.200 de la TF-1, en Arico, demostró ayer su poderío para hacer repostar al azar en su ya habitual recorrido sureño.
Hasta 27 décimos del tercer premio (00750) salieron del receptor de la estación propiedad de Juan Antonio González, que en apenas dos navidades -vende lotería desde julio del año pasado- ya presenta un palmarés más que prometedor. Si en las navidades de 2018 pellizcó un segundo premio y dos quintos, esta vez cayó un tercero, un cuarto (49797) y dos quintos (06293 y 66212).

“Si sé esto, hubiera venido maquillado”, afirmó, sonriente, al verse frente las cámaras y los micrófonos a la entrada de la gasolinera junto al delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, Luis de Montis, que minutos antes llegaba provisto de los carteles que anunciaban los premios y que instantes después lucían en la cristalera de la entrada. Con una pasmosa tranquilidad y una exquisita corrección, el empresario, ex policía local de Santa Cruz, atendía el goteo de periodistas que iban llegando a su gasolinera. “El año que viene igual tenemos hasta colas para comprar”, bromeó, aunque dejó claro que las principales fuentes de su negocio son los surtidores y la cafetería.” De eso es de lo que hemos vivido hasta ahora”, apostilló.

Mientras un empleado, ajeno al jaleo mediático, atendía a los clientes que llegaban al receptor, otro se encargaba de abastecer los coches y varios camareros servían desayunos en la barra y las mesas, González explicaba que “es muy dífícil saber” a quiénes han ido a parar los 1.350.000 euros del tercer premio. “Por aquí viene mucha gente, es muy difícil saberlo”. A esa cantidad se suma un décimo despachado del cuarto premio y tres de dos quintos. Preguntado si intuía un sorteo tan generoso, admitió que “no tenía ninguna corazonada”.

A Estebana, una de las encargadas de la venta de lotería, le costaba más controlar los nervios. “Es superemocionante”, fue lo primero que salió de su boca antes de contar que “por aquí pasan muchos trabajadores que piden un numerito para pagar la casa, pero también hay clientes fijos como un señor que viene todos los domingos, compra algún número y velas para ponerle al Hermano Pedro”. Estebana confesó que algunos clientes rechazaron el 00750 (segundo premio) porque les parecía feo, “aunque yo les decían que los feos también salen. Y mira si salen”.

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