La Universidad de La Laguna ha puesto en marcha hoy, viernes 25 de septiembre, su nuevo programa ‘Pausas culturales’, una propuesta diseñada para descentralizar la oferta artística e integrarla de forma espontánea en la rutina académica cotidiana. El punto de partida de esta programación ha tenido lugar en el Campus de Guajara con la representación e itinerancia de Astronautas, un espectáculo de teatro de calle creado por la compañía Satélite Teatro.
La iniciativa nace con el propósito de llevar diversas manifestaciones culturales a los recorridos habituales del alumnado, profesorado y personal universitario. En palabras de la vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria, Isabel León Pérez, la meta es asombrar con la cultura, más allá de los recintos tradicionales como el Edificio Central o el Paraninfo. “Aspiramos a sorprender con la cultura de forma descentralizada. Queremos irrumpir en la vida académica de forma respetuosa y compatible con la actividad, pero sí que la cultura se asome al camino de las personas que transitan por distintos puntos de nuestra universidad”.
Asimismo, la vicerrectora ha señalado que Astronautas constituye la primera pausa de un circuito que rotará progresivamente por los distintos campus de la institución a lo largo del año académico. La programación abarcará disciplinas como artes escénicas, música, danza y performances, e incluirá un canal de participación abierto para que la comunidad universitaria y creadores externos puedan proponer sus iniciativas.
Un espejo de empatía en el corazón del campus
El montaje Astronautas planteó una intervención urbana de unos 40 minutos en la que una tripulación de siete exploradores desembarcó de una nave espacial en medio del espacio universitario. Equipados con trajes y cascos, el elenco, integrado por actores y actrices profesionales con y sin discapacidad, interactuó directamente con los transeúntes para reflexionar sobre la diversidad y la percepción del otro.
Brian Rodríguez, director del espectáculo y de la compañía Satélite Teatro, subraya que la obra busca salir al encuentro de la ciudadanía en el espacio público para conectar con públicos no habituales del teatro “Hasta que no nos quitamos los cascos e interactuamos con la gente, no saben quiénes somos ni cómo somos. Se genera una mirada de curiosidad, de descubrimiento y un encuentro a modo de espejo sobre quién es el diferente”.
El alumnado, que transitaba por las calles del campus o descansaba en los jardines, reaccionó con sorpresa y curiosidad ante la visita espacial. Arremolinado alrededor de la sonda espacial y del cortejo de exploradores estelares, interactuó con los y las astronautas con una indagación mutua, donde la comunicación se desarrolló con la mirada y los gestos. Fue una pausa que rompió la rutina académica con un suspiro cultural que irá itinerando por la universidad durante los próximos meses.












