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Coches automáticos y 5G; lo que irrumpe con la nueva década

La innovación llegará a los vehículos y comunicaciones, aunque el gran cambio vendrá con la generalización del Internet de las Cosas
El 5G producirá los mayores cambios tecnológicos de la década, facilitando la implementación del Internet de las Cosas, que conectará objetos de uso cotidiano a la red. DA

El comienzo de la nueva década traerá consigo, más que una revolución tecnológica, la implementación de inventos en sectores como el de la automoción y las comunicaciones. Si bien es cierto que en los últimos años ya se venía hablando de la existencia de vehículos automáticos y del 5G, será a partir de esta etapa 2020-2029 cuando estas innovaciones empiecen a llegar a la calle.
Los cambios más decisivos para la vida de las personas vendrán de la mano del 5G, que traerá una mayor velocidad al Internet de los móviles y permitirá que diferentes dispositivos se conecten a la vez a la red. Es por ello que la implementación del 5G será fundamental para el desarrollo del conocido como Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés), que no es más que la conexión de objetos cotidianos a la red móvil, produciéndose un intercambio de información.
Neveras que podrán avisar vía móvil al consumidor de los alimentos que se han agotado, botiquines que alertarán de la presencia de medicamentos caducados o colchones que informarán sobre las horas y calidad del descanso, estas son solo algunas de las novedades que introducirá en esta década el IoT.
En el ámbito médico, los profesionales podrán medir con mayor precisión las funciones vitales de los enfermos y a su vez, ofrecer una asistencia más personalizada a los pacientes, permitiendo que estos conozcan adecuadamente las pautas de sus tratamientos.
Esta mejora en las conexiones entre objetos y dispositivos móviles llegará ligada a la miniaturización de los elementos tecnológicos. De hecho, la compañía americana que produce el microchip necesario para hacer realidad los móviles 5G, Qualcomm, ya ha llegado a diferentes acuerdos con Iphone para ser su proveedor de cara al lanzamiento de su nuevo modelo de smartphone.
Con el IoT llegarán también nuevos problemas tantos éticos como legales. Los objetos manejarán información protegida como la voz de los usuarios, sus datos médicos, o los planos de la vivienda. La ciberseguridad, que incluirá el cifrado de datos de extremo a extremo, cobrará en esta década una mayor importancia.

comunicación

La forma de relacionarse en el entorno digital también sufrirá cambios. La realidad aumentada se popularizó en los últimos años con los filtros de entretenimiento de Instagram, pero será cada vez más frecuente su uso por marcas. En el caso de la industria textil, se permitirá que los usuarios digitales se prueben las prendas desde su domicilio antes de adquirirlas.
Asimismo, las redes sociales seguirán la tendencia de “ser cada vez menos sociales”, como ya señalaba el Informe Anual de Tendencias Sociales de Hootsuite en 2019. El 63% de las personas prefieren compartir información sobre su vida en canales privados, como Whatsapp o Telegram.
El cambio de perspectiva respecto a la privacidad en Internet provoca que redes sociales como Facebook e Instagram tiendan a diversificar las experiencias que ofrecen. La década que empieza será, en este sentido, la de los canales “uno a uno” o chats privados.

Vehículos

Los vehículos eléctricos estarán normalizados a final de esta década. Aunque en la actualidad son una realidad solo para unos pocos ciudadanos, su precio tenderá a disminuir en sintonía con la descarbonización que exige el planeta. Las instituciones públicas también empiezan a dar pasos en este sentido, ampliando progresivamente su flota de vehículos eléctricos.
Los coches de conducción autónoma, sin embargo, no tienen fecha de lanzamiento. Mientras que el CEO de Tesla, Elon Musk, ha llegado a afirmar en varias ocasiones que los coches no necesitarían a un humano al volante a finales del año 2020, expertos en robótica como Raj Rajkumar se muestran escépticos ante la falta de desarrollo del hardware necesario, según recogió el periódico estadounidense The Verge.
Más próximos podrían estar los vehículos voladores. Pese a parecer propios de la ciencia ficción, el año pasado Hyundai adelantó que en 2020 lanzarían el prototipo de su “vehículo personal por aire”. Audi también trabaja en un transporte similar que permita desplazarse a dos pasajeros, mientras que Porsche se ha aliado con Boeing para ofrecer una experiencia más exclusiva.
Los taxis voladores llegarían en 2023 de la mano de Uber, o al menos eso ha afirmado Juan Galiardo, el director de la empresa en España. El vehículo, cuya maqueta ha sido presentada en público, será eléctrico y alcanzará velocidades de 240km.
Lo que no reveló Galiardo fue cómo conseguirá solucionar las trabas legales para sobrevolar los espacios aéreos, porque, aunque el objetivo de todas estas empresas es captar a un público hastiado con el tráfico de las grandes ciudades, lo cierto es que se necesitan permisos especiales para volar por encima de ciudades y grandes aglomeraciones de personas.
Respecto al uso de drones, ya se aplican tanto para la vigilancia, como para la búsqueda de desaparecidos. En Canarias, operan los drones de la DGT y de la Policía Local. Por ver está si estos dispositivos llegan al reparto a domicilio, como ya ha anunciado en diferentes ocasiones Amazon. Uno de los principales inconvenientes del avance de los drones sigue siendo, al igual que ocurre con los coches voladores, la legislación.
La década que empieza arranca con la promesa de cambiar las vidas desde lo cotidiano. Parece bastante seguro que el 5G y el Internet de las Cosas traerán comodidades, además de riesgos para la seguridad. Sin embargo, queda aún la incertidumbre de si otros proyectos más ambiciosos, como la llegada de los coches voladores, se producirá antes de 2030. Por lo pronto, las maquetas y promesas ya están en el aire.

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