coronavirus

Antonio Sierra: “Es una carrera en doble dirección, evitar la enfermedad y evitar la muerte”

Confirma los avances en los ensayos médicos que está dando la sanidad a nivel mundial en la búsqueda de los tratamientos adecuados para combatir la creciente pandemia de coronavirus
Antonio Sierra, durante una entrevista en DIARIO DE AVISOS. Sergio Méndez
Antonio Sierra, durante una entrevista en DIARIO DE AVISOS. Sergio Méndez
Antonio Sierra, durante una entrevista en DIARIO DE AVISOS. Sergio Méndez

Difícilmente se puede correr hacia dos lados al mismo tiempo… salvo que tu rival sea el temido Covid-19 y que el tiempo sea su aliado. La situación actual la definía ayer a la perfección Antonio Sierra, exdirector del Servicio Canario de Salud, excatedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública de la ULL y exdirector del departamento de Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Canarias.

“Estamos ante una carrera en doble dirección. Por una parte se busca una vacuna para acabar con la enfermedad, por la otra se busca un fármaco para evitar la muerte”, señalaba Sierra, un experto en Microbiología y Parasitología, que está al tanto de Covid-19 desde que este iniciara su trayecto en Wuhan. Desde ayer es uno de los científicos elegidos para integrar el comité técnico de emergencia de Canarias.

Y es que a velocidad de vértigo se trabaja en países como Alemania, China y Estados Unidos para conseguir una vacuna en tiempo récord, mientras que en muchos de los países afectados de mayor gravedad, léase el caso de Italia, se han puesto en marcha iniciativas experimentales que están dando buenos resultados.

Los ensayos clínicos parecen ir en buena dirección en Italia y se han empezado a acentuar en otros países. En España se está en contacto con los médicos intensivistas para que esta carrera de doble dirección alcance cuanto antes la línea de meta que todavía no se acierta a visualizar.

Se busca acertar cuanto antes y se prueba con hidroxicloroquina, antiretrovirales, antipalúdicos o interferón beta, un fármaco destinado a pacientes con esclerosis múltiple. No son los únicos medicamentos que han entrado en ese bombo de soluciones desesperadas para aplacar el efecto del coronavirus.

Alemania y Estados Unidos se hicieron fuertes en el uso de la cloroquina como medida de contención del virus e Italia trabaja con medicina para la artrosis. “El fármaco llegará antes que la vacuna y salvará vidas”, decía Sierra horas después de que Fernando Simón hablara de que se estaba en la senda para alcanzar la estabilización del contagio y que este se había reducido a un 14% respecto a la semana anterior.

Sierra apelaba a la labor de la Organización Mundial de la Salud, donde él mismo ejerció como becario, y la preocupación de dicha institución “en buscar un fármaco” dada la capacidad que sí tiene la OMS para hacer ensayos. En cierta medida hay razones para ser positivos. China sigue avanzando en su lucha contra la pandemia y el índice de letalidad de este coronavirus parece depender también del lugar donde se esté desarrollando.

Hay sitios donde ha alcanzado apenas un 1%, un índice “igual e incluso menor que el de la gripe”, según Sierra, que señalaba que de todos los coronavirus conocidos “cuatro son muy antiguos y se manifiestan en pequeños catarros”, mientras que dos, el SARS y el MERS, alcanzaron un índice de mortalidad del 10%, el primero, en 2002, y un 35% el segundo en 2012.

La mayor diferencia es que este Covid-19 “tiene mucha mayor capacidad de contagio, pero menos letalidad en la media de los países”, por lo que las previsiones señalan que de aquí a junio se pueda haber allanado mucho camino en esas dos direcciones en las que comenzó esta carrera simultánea que ha dejado datos curiosos. Y es que, mientras en Italia se disparó la mortalidad, en Alemania, por ejemplo, su letalidad es baja.

Sierra emplaza al 11 de abril, día en el que finalizará, en principio, el aislamiento decretado por el Gobierno de España, para ver si será ese “el punto de inflexión” donde se pueda empezar a ver si se rebajan las cifras.

“Estamos hablando de una pandemia porque hay 7.300 millones de habitantes de un planeta que están sin inmunidad, por lo que el fármaco es vital”, señalaba Antonio Sierra, que recomendaba “rebajar el nivel de psicosis” para evitar entrar en un poco deseado estado de pánico generalizado, al tiempo que mantenía la esperanza y la confianza en “la inteligencia de los científicos” y su velocidad para ganar esta carrera.

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