deportes

La magia del pasillo de casa

Cristofer Clemente, como otros tantos deportista de élite, se las ingenia para seguir activo durante el periodo de aislamiento al tiempo que termina de ponerse a punto tras su lesión
Cristofer Clemente, durante una prueba. /DA

No hay subidas, no hay bajadas, ni senderos, pero sí algo de llano. Cristofer Clemente se las apaña estos días en su domicilio para seguir activo y no perder demasiado tiempo respecto al punto de forma que tenía previsto haber adquirido a comienzos de esta atípica temporada.

Sus planes no se han truncado mucho porque la competición se había retrasado para él. Junio iba a ser el mes donde iniciara el trayecto competitivo en este 2020 por aquello de haber reservado estos primeros meses del año para la recuperación de los edemas óseos que arrastraba en sus calcáneos desde hace años. En cierto modo este parón es hasta de agradecer… hasta cierto punto.

“Aquí estamos, con calma, entrenando bicicleta estática, que es lo que tengo a mano, haciendo ejercicios de fuerza y bastante core”, señalaba el corredor gomero, de moda en estos días después del estreno del documental donde su marca patrocinadora hacía ver al resto del mundo el ejemplo de un deportista que quiso y pudo superar sus limitaciones.

“Este periodo es muy parecido al de pretemporada, cuando estaba recién salido de la operación, cuando no podía hacer nada de impacto, así que aquí estamos, con calma, haciendo fuerza, haciendo rodillo, aunque no es lo mismo de correr y no sirve para nada que se asemeje a correr en la montaña”, admitía Clemente, que se apaña con “mantener un poco las piernas fuertes, sólo para mantenimiento. ¿Me viene bien o mal? Pues ya llevaba dos semanas de impacto, corriendo, haciendo unos 90 kilómetros semanales y la cosa pintaba bien así que puede ser un pequeño estancamiento pero me da tregua al pie, siempre con la duda de que al volver vaya a perder la sensación de pisar en la montaña y la zona de la bursa se pueda volver a inflamar”.

Con apenas siete u ocho metros de largo en el pasillo de su casa, y teniendo que atender a su familia, Clemente hace algo de trote “para no perder la sensación de pisar seguro… aunque me vuelva un poco loqueta”.

TE PUEDE INTERESAR