Motor

Samuel Brito, en la corte de ‘Il Dottore’

El ingeniero palmero cumple su primer curso en la categoría de Moto 2 donde se ha vuelto a reencontrar con Marco Bezecchi y ha sufrido el parón competitivo por el coronavirus cuando acababa de iniciarse el Mundial

Samuel Brito, junto a Valentino Rossi, en uno de sus encuentros de esta temporada oficial. / DA

Cuando se combinan el talento y el trabajo el resultado sólo puede ser positivo. Es lo que le ha ido ocurriendo en estos últimos años a Samuel Brito, el ingeniero palmero que para esta temporada ha dado un salto de calidad uniéndose al equipo Sky Racing Team, el vivero de pilotos que comanda un tal Valentino Rossi. Allí se ha vuelto a encontrar con Marco Bezecchi, ahora en Moto 2, en un nuevo y gigantesco desafío.

Es casi una vuelta a sus orígenes, a aquel primer año oficial y completo en el equipo Pruestel Redox, donde ya tuviera la responsabilidad de armar la montura de Marco Bezzecchi. Antes de adentrarse en los secretos de la escuela de Il Dottore, Brito hizo balance de su paso por el equipo Bester Capitol Dubai donde “empezamos el año muy bien, teniendo muy buen potencial con ambos pilotos (Masiá y Migno) pero tuvimos algunos altibajos durante la temporada”, sobre todo cuando el equipo anunció que sería su último año en el Mundial tras más de dos décadas activos.

“Eso influyó en el resto de la temporada, pero nosotros seguimos concentrados en nuestra labor técnica, los miembros del equipo fueron encontrando destino mientras íbamos manteniendo a los pilotos concentrados y fuera de los bulos, tuvimos algo de bajón, pero aprendimos y al final todo es experiencia, cosas que a la larga son positivas y ayudan”, relataba Brito que explicaba que “acabamos la temporada muy bien, con buenos resultados. Migno hizo la mejor carrera del año en Valencia y terminamos muy bien, con mucha motivación para este año donde él volvía al equipo de sus sueños, al equipo de su jefe, Valentino Rossi”.

Brito, junto a un compañero y a Marco Bezzecchi, el piloto con el que ya coincidió en su primer año completo en el Mundial. / DA

El mismo destino tomó el profesional palmero, que reconocía que “en cuanto a puntos esperábamos mucho más y también creo que lo merecimos, pero la suerte no estuvo de nuestro lado, estuvimos en muchas carreras delante, pero al final hubo caidas, toques con otros pilotos… en general merecimos más puntos, pero en esto no siempre sale como uno quiere, aunque lo dimos todo.
Brito señalaba que recibir la llamada del Sky Racing Team también fue para él “un sueño hecho realidad” para el que no encuentra palabras meses después de haberse consumado su fichaje.
“Trabajar para el equipo del que siempre ha sido mi ídolo, Valentino Rossi y encima hacerlo en Moto 2, con Marco Bezzecchi, con el que trabajé en un 2018 que fue inolvidable, para mí, es un extra de motivación”, señalaba antes de comentar que para Bezzecchi también fue “una alegría” saber que iba a volver a contar con Brito en su equipo de trabajo.

Con su nuevo destino asimilado Samuel Brito apenas tuvo descanso. Se puso manos a la obra y trabajó “durísimo” durante el invierno “porque sabíamos que era crucial para esta temporada” con un piloto “muy rápido” como Bezzecchi. “Estamos en un equipo donde tenemos todo para poder optar a los mejores resultados”, decía Samuel sobre una escuadra que es “como un equipo de Moto GP, pero en la categoría de Moto 2”.

El trabajo colectivo sirvió para contar con buenos test en la pretemporada, asimilando los nuevos cambios que se han ido introduciendo en su labor electrónica que son “pequeños puntos que marcan diferencias y te pueden dar un plus” en una categoría de máxima igualdad donde “una milésima por vuelta es mucho y todas las pequeñas cosas se notan y cuentan”.

Así que, además de la ilusión está la presión. “Es un equipo que mediáticamente es muy potente y tenemos que aprovechar esa presión sabiendo que lo tenemos todo, un piloto rápido y un equipo donde todos remamos en la misma dirección”, señalaba Brito que de inmediato vio los resultados en las pruebas de pretemporada.

“Rodamos muy rápido, hicimos récord en Jerez, quedamos segundos en la combinada de los tres días, luego en Qatar no fue tan bien en cuanto a vuelta rápida pero funcionamos muy bien, buscando ritmo de carrera y acabamos muy satisfechos”, reconocía Brito que ya se plantaba en la prueba inaugural del Campeonato del Mundo.

El resultado que se trajo el equipo de Malasia no fue el que esperaban, Qatar fue duodécimo, pero las conclusiones fueron positivas. “Creo que merecimos más, estuvimos en el grupo de arriba casi toda la carrera pero hubo problemas para muchos pilotos con el neumático delantero por el cambio de horario al suspenderse Moto GP y haber más calor del previsto”, explicaba el de La Galga que reconocía que “es una moto nueva para un piloto nuevo y todo tiene un proceso de adaptación” que esperan que llegue en cuanto pase esta crisis sanitaria mundial por culpa del peligroso Covid-19.

“Este parón ha sido muy duro, ha cortado todo lo que ya había comenzado, es un poco delicado de asimilar, pero al final somos humanos y sabemos que ahora mismo es más importante pasar este momento difícil que estamos viviendo que cualquier competición”, señalaba Samuel que, en su cometido ha encontrado esa complicación por “cortarnos la línea de trabajo” que habían emprendido en la escuadra italiana. “Esto ha sido como las carreras, no siempre salen como uno quiera y hay que adaptarse a lo que está sucediendo, trabajando mucho en casa y esperando que todo acabe bien”, finalizaba.

Lejos de su república independiente de La Galga

Como mucha gente en el resto del mundo Samuel se ha sumado al teletrabajo. El parón obligatorio lo está aprovechando para “rascar otras milésimas” desde el ordenador manteniendo siempre el contacto, por videollamada, con el resto del equipo y el propio Bezzecchi. En su domicilio de Barcelona mantiene el discurso global de “remar todos en la misma dirección”, pero él, que se define como una persona “activa socialmente” todavía asimila el confinamiento y, sobre todo “estar lejos de mi familia” y de su república independiente de La Galga a donde no irá “por responsabilidad” por prevención tras tener contacto con muchos italianos en su día a día.