La Palma

Solo dos de los seis mercadillos palmeros permanecen abiertos

Los agricultores afectados por estos cierres recuerdan que deben estar abiertos y cumpliendo las medidas de seguridad, distancia e higiene establecidos por Sanidad

Cuatro de los seis mercadillos municipales se han quedado vacíos. | DA

Solo dos de los seis mercadillos de La Palma, los de Breña Alta y Los Llanos de Aridane, continúan abiertos al público los fines de semana. La situación es anómala, según señalan desde la entidad La Palma Agricultores, que advierte de que la obligación de los mercadillos, tal y como establece el decreto que regula las actividades agroalimentarias, es mantener estos servicios abiertos, donde se  cumplen estrictamente las medidas de seguridad, distancia e higiene determinadas por las autoridades sanitarias. Las compras en las grandes superficies y en supermercados convencionales se han impuesto entre la población palmera, que ha dejado de adquirir los productos que desde hace años permiten generar un medio de vida para decenas de familias que han escogido quedarse en el sector primario.

Los agricutores afectados por estos cierres recuerdan que “ante la anómala situación en la que nos encontramos debido al estado de alarma estatal y ciñéndonos al Real Decreto 463/2020 que regula las diferentes actividades, así como al comunicado de la consejera de Agricultura del Gobierno de Canarias, Alicia Vanoostende, en el que dicta las normas concretas para la comercialización en los mercadillos de Canarias de productos agrícolas, los agricultores y agricultoras locales y personas que hasta ahora se surtían en los mercadillos agrícolas expresamos nuestra preocupación por la situación en la que nos encontramos”. En esa línea subrayan que “en los mercadillos que permanecen abiertos se está cumpliendo el protocolo que dicta el Real Decreto, igual que en las grandes superficies. Pedimos que se abran los mercadillos que permanecen cerrados pues van a cumplir igualmente con ese protocolo”.

Apuntan que “muchos agricultores y agricultoras, ganaderos y ganaderas se ven con serias dificultades para darle salida a sus productos, lo que pone al sector en grave riesgo de desaparición; esto nos haría aún más dependientes del abastecimiento exterior. La situación actual es un claro ejemplo de la necesidad de tener un buen abastecimiento de alimentos locales; los mercadillos, por su cercanía, nos surten de alimentos frescos, de temporada y de una excelente calidad. El conseguir la soberanía alimentaria: producir y consumir productos de aquí, sigue siendo un objetivo prioritario y el mejor medio para asegurarnos el abastecimiento de alimentos y así generar economía local”.