Lluis Serra: “Somos partidarios de los desconfinamientos por Islas”

Lluis Serra Majem
Lluis Serra Majem
El portavoz del Comité Científico que asesora al Gobierno de Canarias en la crisis del coronavirus, Lluis Serra Majem. DA

El catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluis Serra Majem, y portavoz del Comité Científico de expertos que asesora al Gobierno de Canarias frente al coronavirus, aseguró a DIARIO DE AVISOS que “sin dudarlo” después del 27 de abril podrían comenzar las excepciones al confinamiento en las Islas, una desescalada que se llevará por fases con el objeto de que el Archipiélago pueda ir recuperando poco a poco la normalidad. Podría comenzar por La Graciosa, El Hierro, La Gomera, donde el índice de contagios es menor y no han registrado fallecidos por esta enfermedad. Sin embargo, Tenerife será la última en tener estos beneficios “porque todavía hay un goteo de contagios diarios”, aunque la situación epidemiológica está mejorando. Sin embargo, Serra alertó que hay que “ser severos con el cumplimiento” de las medidas de seguridad entre la población, en especial a los trabajadores de la construcción que comenzaron su actividad la semana pasada. “Si no lo hacen bien, nosotros no podremos desconfinarnos ni el 27 de abril, ni el 5 de mayo, ni el 15 de mayo, y este es un mensaje que mandamos de forma clara y contundente a toda esta población trabajadora”.

Cuestionado por las excepciones que se podrían plantear al confinamiento, el portavoz del Comité Científico de expertos, Lluis Serra, manifestó que “las excepciones al confinamiento en Canarias deberían empezar a ponerse en práctica después del 26 de abril sin dudarlo. Y debería empezar por la posibilidad de realizar actividades al aire libre en determinados horarios, por ejemplo, de 6.00 a 9.00 para salir a correr cerca de la residencia, en un entorno de 1 o 2 kilómetros del domicilio, saliendo individualmente o en grupos muy reducidos, guardando una distancia de seguridad, de entre dos y cuatro metros, y utilizando la mascarilla”. También se mostró partidario de hacer una salida diaria de un niño acompañado por un adulto, dentro del entorno del barrio y sin alejarse de la casa.

Sin embargo, al Comité científico le “preocupa mucho la salud de los ancianos” y serán los últimos en salir “porque son los más vulnerables frente al coronavirus y queremos protegerlos al máximo. No es que exista un riesgo general importante, pero si se produjera un repunte en el futuro, no queremos que sea en gente mayor ni en personas vulnerables”.

Lluis Serra cree que “deberíamos empezar en breve a realizarlos, somos partidarios de los desconfinamientos progresivos por Islas, [se refiere a La Graciosa, La Gomera, El Hierro y, posiblemente Fuerteventura], ya que su situación epidemiológica es buena”, aunque también señaló que desde el Comité Científico “tenemos algunas dudas en que podría aplicarse en Tenerife, porque todavía hay algunos goteos de contagios diarios que nos preocupan, sobre todo a raíz de algunas residencias geriátricas”. Recordar que todos los fallecidos en Canarias en los centros de mayores han sido en esta Isla.

Sin embargo, desde el Comité científico “trabajamos en una serie de acciones mínimas en esta serie de desconfinamiento, una especie de escalaje, que nos permitirá priorizar aquellas acciones que podemos hacer y controlar de una forma responsable”. Posiblemente, en la reunión de mañana con el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, se podría presentar un avance del documento con medidas para proceder al desconfinamiento anticipado, sin ser el Archipiélago ningún laboratorio, sino plantear a las autoridades nacionales que la desescalada debe tener en cuenta la situación y la singularidad que se da en cada una de las Islas en las que se plantee esa rebaja de la normativa.

HAY QUE CUMPLIR LAS RECOMENDACIONES

Sin embargo, Lluis Serra fue claro al manifestar que “cuando preguntamos a los canarios si ellos cuando salgan a la calle van a mantener estas medidas de seguridad, utilizarán mascarillas y van a seguir lavándose las manos de forma periódica, el 99% nos dice que sí. Sin embargo, cuando les preguntamos si piensan que el resto de canarios lo hará como ellos, el 66% nos responde que no, es decir, 66 de cada 100 encuestados creen que sus conciudadanos no van a seguir las medidas de seguridad, usar mascarilla, guardar la distancia social y continuar con la higiene de manos”.

Tras concluir la restricción a las actividades no esenciales el pasado lunes regresaron al trabajo muchos empleados con las limitaciones del aislamiento social, mantener las medidas de seguridad y la restricción de los movimientos con la finalidad de proteger la salud de los ciudadanos. La vuelta a la actividad de la construcción y la industria ha sido un test importante y ha preocupado a los científicos.

Al respecto, el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria señaló que “al Comité científico le preocupa que tras la primera semana de apertura de las actividades no esenciales, hemos visto como la construcción ha vuelto a la actividad, y en muchas obras los trabajadores no están cumpliendo con rigor las normas, es decir, no están guardando las distancias de seguridad y algunas veces no se ponen las mascarillas”. “Tenemos que tener clara una cosa, o guardamos las distancia de seguridad o utilizamos mascarillas. No podemos permitir que las personas que están en estos momentos trabajando no estén cumpliendo las normas de seguridad. Tenemos que ser muy severos con los trabajadores y con las empresas. Si ellos no lo hacen bien, nosotros no podremos desconfinarnos ni el 27 de abril, ni el 5 de mayo, ni el 15 de mayo. Este es un mensaje claro y contundente a toda esta población trabajadora, hay que cumplir las normas de seguridad”.

LAS FAMILIAS CON MENOS RECURSOS Y NIVEL EDUCATIVO LO ESTÁN PASANDO PEOR

El catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) señaló que desde el Comité Científico “siempre hemos apostado por la posibilidad de que se pudiera salir a caminar o realizar deporte ya que los efectos de la inactividad son evidentes” en la población de las Islas.

Para ello, se respaldó en un reciente estudio realizado en toda España por la Universidad del País Vasco, la Universidad Pompeu Fabra y el centro investigación sobre salud laboral CISAL, que abarca a 11.500 personas de todo el país y, en especial, a familias con hijos de entre 3 y 11 años, y que “pone en evidencia el impacto negativo, no solo durante el confinamiento, sino incluso a largo plazo, que está provocando tanto en la salud física como en la emocional de los niños y sus familias”, sobre todo entre las familias con menos recursos económicos y un menor nivel educativo y cultural.

En relación a la salud de los menores, los resultados de la encuesta presentan las siguientes patologías en sus viviendas: presencia de humo de tabaco, el 31,5%, falta de espacio exterior (balcón, terraza, azotea), el 26%; presencia de humedades en la vivienda, el 12%; falta de luz natural, el 9%; y presencia de ruidos, el 4,4%.

En cuanto a los hábitos alimenticios, tras las preguntas realizadas, los investigadores han detectado un consumo insuficiente de verdura en el 72% de los hogares, de fruta en el 43%, el aumento del tiempo de exposición de más de 6 horas frente a pantallas (televisión, ordenadores, tablets, móviles), el 25%, y la falta de ejercicio físico, en el 20% de los menores. “Esos porcentajes son peores y más frecuentes en los niños y familias cuyos padres tienen estudios primarios y un nivel sociocultural menor, lo que determina claramente los hábitos de salud durante el confinamiento”, afirmó Serra.

También las condiciones de la vivienda donde se está desarrollando el confinamiento son peores en los menores de hogares con mayores dificultades económicas para llegar a fin de mes, tanto en la falta de espacio, de luz natural, de ruidos y la exposición al tabaco.

Cuando los investigadores preguntaron a los progenitores si perciben un impacto negativo en la salud de los hijos, el 80% contestó que ven un empeoramiento significativo, al igual que la calidad de vida y la salud emocional, “sobre todo por la falta de ejercicio físico y el mayor tiempo delante de una pantalla”.

El 40% de los progenitores creen que este confinamiento tendrá un impacto negativo en sus hijos, de un mes o dos tras salir del mismo, tanto en su salud física como en la calidad de vida, sin embargo, cuanto más tiempo dure esta situación, la salud emocional asciende hasta casi el 20%.

Cuando se le pregunta a los progenitores si el confinamiento tendrá un impacto negativo en su propia salud, el 70% afirma que si, y el 25% cree que durará meses o años. El porcentaje en las mujeres es aún mayor y, sobre todo creen que afectará a su bienestar emocional.

Por último, el 76% de los profesionales del ámbito de la infancia encuestados sobre el impacto del confinamiento en la salud de los niños, cree que “será más negativo entre los grupos sociales menos pudientes”.

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