La Palma

El sueño de concienciar sobre el comercio ante los límites de aforo

Los propietarios del establecimiento temen un nuevo rebrote, aunque han aprovechado este tiempo para ayudar a sus “compañeros”

Michel Fuentes y Esteban Gómez regenta el Café Marex, ubicado frente al juzgado de Los Llanos de Aridane | CEDIDA

Miguel Michel Fuentes y Esteban Gómez son los propietarios del Café Marex, ubicado frente al juzgado de Los Llanos de Aridane. Habitualmente reciben a los clientes con una enorme sonrisa que emana ilusión y optimismo, dos rasgos que les caracterizan. Pero estos días, en los que algunos establecimientos hosteleros han decidido abrir la persiana y poner la cafetera a funcionar como parte de la fase 1 de desescalada, ellos han preferido “ver si la cosa va mejorando”, puesto que a su juicio “la población está un poco relajada” con la nueva normalidad, confundiendola con un regreso a la vida tal y como la conocíamos antes del virus.

Explican que, con la limitación de aforo decretada por el Gobierno, teniendo en cuenta el tamaño de la acera de la avenida Carlos Francisco Lorenzo Navarro, no les es posible abrir: “No es viable ni económicamente ni por seguridad y espacio”. Pero, lejos de dejar que el mismo polvo que cubre los muebles por la falta de uso llegue al último recoveco de sus cabezas, decidieron emprender una campaña en redes sociales en la que comparten contenido de otros negocios que sí están abiertos al público, incluidas cafeterías y bares del municipio. “Pretendemos crear conciencia de que todos somos importantes, porque el comercio local tiene que estar al frente de la recuperación”, señalan. Y al ser preguntados por aquello de promocionar a la competencia, afirman que “son compañeros, no competidores”, pues “siempre hemos pensado que tener un bar al lado del nuestro da valor añadido, porque vendrían más clientes; luego verían la variedad que existe y elegirían dónde ir”. Una filosofía similar a la que reina en otras ciudades del país y que se remonta a los principios del sistema gremial, en la Edad Media.

Ahondando en los motivos por los que continúan cerradas las puertas del Marex, detallan que al tener únicamente tres mesas en la terraza, el posible beneficio que pudieran obtener de las ventas “ni siquiera nos daría para cubrir gastos”. Además, concretan que “si el experimento de la fase 1 no se traduce en un rebrote, a partir de junio, con el 50% de aforo en el interior del local, nos lo pensaremos”. Sobre todo, dicen tener muy en cuenta la situación de sus empleadas, las cuales están incluidas en un ERTE para resistir el vendaval económico sin necesidad de recurrir a despidos. Lo fundamental, concluyen, es regresar con las mismas fuerzas de siempre y “con seguridad tanto para los clientes como para nuestras tres trabajadoras”.

UN NEGOCIO ESTELAR

Pero Michel no solo es una de las caras visibles de esta cafetería aridanense. También lo es de la lucha por que la Isla Bonita logre albergar el Telescopio de Treinta Metros (TMT) en su pugna con Hawái, pues es creador y portavoz de la página de Facebook La Palma quiere el TMT, plataforma que desde el inicio de la carrera por el instrumento óptico más potente y avanzado del planeta, se ha encargado de hacer una labor divulgativa de todas las ventajas que traería el artefacto científico, tanto a nivel económico como social, para la sociedad palmera. Y ese mismo ímpetu que le hace desear que la Isla Bonita contribuya en el descubrimiento de los secretos mejor guardados del universo, es con la que ha emprendido la campaña de apoyo al comercio local.