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El coche de Los Beatles en Tenerife

Hace treinta años, Joaquín Sieper, un apasionado de los vehículos clásicos, compró un Austin Healey, tras localizar a su dueño en Alemania, Klaus Voormann, sin saber que fue utilizado en 1963 por Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr en su histórica visita al norte de la Isla
El Austin Healey Sprite, en perfecto estado, sesenta años después / FRAN PALLERO

Joaquín Sieper nos espera en su vivienda en una de las zonas más nobles de Santa Cruz. Por fuera de un amplio garaje nos deja a nuestra disposición el objetivo del reportaje. Impecable, como si fuera recién salido de la factoría, allí está el Austin Healey Sprite, el coche que en 1963, condujeron por las carreteras de Tenerife, con matrícula de Gran Canaria, tres de los componentes de Los Beatles: Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.

Joaquín Sieper, un conocido empresario de Tenerife se topó con el vehículo hace treinta años, cuando fue a buscar a un amigo a Los Realejos para ir a pescar. De casualidad vio en una esquina del garaje, semitapado, un viejo auto del que nada más verlo se quedó encantado, porque aunque estaba semidestrozado, rápidamente le vio posibilidades de restauración. “¿De quién era ese coche tan singular?” le dijo al amigo. Le contestó que era propiedad de un alemán llamado Klaus Voormann, pero que no tenía su contacto en Alemania. Sieper no paró hasta localizarle, probando con los números telefónicos de los cinco Klaus Voormann que encontró en la guía telefónica.

George Harrison y Paul McCartney, en Las Cañadas del Teide, mayo de 1963

Finalmente, localizó al propietario del coche conocido por Ojos de Rana, por sus singulares faros delanteros. Lo hizo en Hamburgo, donde Los Beatles comenzaron a hacerse famosos en Europa en 1960, actuando en la sala de espectáculos que Voormann tenía en esa ciudad, cuando para entonces los melenudos de Liverpool eran cinco y no había llegado Ringo Starr. A Sieper no le costó mucho convencer al propietario de que le vendiera el destartalado coche, “aunque me gasté un buen dinero de entonces”, señala, sin llegar a recordar la cantidad exacta en marcos alemanes. Así empezaba la pasión de Joaquín por los coches clásicos.

Tres años después, cuando ya eran cuatro y Ringo Starr entre ellos, los chicos de Liverpool son invitados por Klaus Voormann a pasar unos días de descanso en Tenerife, donde el empresario tenía un chalet en Ciudad Jardín, en La Montañeta (Los Realejos). Sin embargo, John Lennon prefiere irse a Torremolinos con un amigo, donde recuerda, tuvo su primera experiencia homosexual: “No me gustó mucho”, dijo.

Los Beatles pasaron desapercibidos en Tenerife; todavía no eran muy conocidos en España y su primer disco aún no había llegado al limitadísimo mercado. Tanto que ni siquiera un conocido local en San Telmo (Puerto de la Cruz) aceptó la idea de que tocaran allí.

Con ese pequeño (biplaza) Austin Healey Sprite, casi siempre conducido por George Harrison, y un Singer alquilado, visitaron casi todo el norte de la Isla, en rutas que compartieron con la fotógrafa alemana Astrid Kirchnerr, que murió al pasado 12 de mayo a los 81 años, después de haberse convertido en la auténtica musa del grupo musical, al sacarles del anonimato de los clubes de Hamburgo, extendiéndose su fama por toda Europa, por toda el mundo, justo cuando, poco antes de visitar Tenerife, a finales de abril, ya habían sacado su primer album de los trece que editaron hasta 1970 (Please, Please Me).

A la pasión de Joaquín Sieper (1956) por los coches clásicos se une su pasión por Los Beatles , aunque cuando adquirió el Austin Healey no tenía ni la más remota idea de que había estado en las manos de la banda de Liverpool.

El impecable estado de un coche que compró Sieper en 1990 / FRAN PALLERO

Una vez completó el traspaso, Joaquín Sieper tuvo que arenar todo el vehículo y dejarlo en la carrocería. Un chapista le dio forma y en la casa Mercedes logró pintarlo con el rojo original. Los repuestos los trajo de Inglaterra, “donde nunca faltan, y más para este, porque el Austin Healey Sprite MK1 fue el primer descapotable asequible en precio, sobre todo porque se convirtió en el coche de las mujeres en Inglaterra a finales de los cincuenta”.

“Casi al final de los noventa me enteré de que el coche salía en un libro de Los Beatles y desde entonces he recibido muchas ofertas por él, pero me parece que ninguna seria. La inversión que hice con él ya está más que amortizada y no se trata de dinero, sino del cariño que le tengo; fue mi primer coche clásico”, afirma Sieper, que en el mismo garaje dispone de varias joyas automovilísticas, incluído un pequeño Autobianchi, “réplica del que conduce Audrey Hepburn en la película Cómo robar un millón, y del que mi mujer se enamoró”.

El ‘Ojos de Rana’ fue el primer biplaza descapotable fabricado en Inglaterra en 1958, asequible en su precio / F.PALLERO

Todos esos coches participan habitualmente en rallies de regularidad y de clásicos, siendo el polo de atracción de los muchísimos aficionados que en la Isla hay por los coches clásicos y antiguos, además, “mi mujer y mi hija están tan encantadas o más que yo con estos coches”, nos dice quien gusta de pasar desapercibido.

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