LA LAGUNA

Francisco, propietario de Bodegón Viana: “Nunca hemos negado un plato de comida”

Bodegón Viana, uno de los restaurantes más reconocibles de La Laguna, no ha dudado en ayudar a clientes que se han encontrado en una situación difícil con la crisis de la Covid-19

Francisco Rodríguez Darias, propietario de Bodegón Viana
Francisco Rodríguez Darias, propietario de Bodegón Viana. Fran Pallero

Bodegón Viana es uno de los locales de restauración más reconocibles y antiguos del centro de La Laguna. A lo largo de sus casi 45 años de historia por su barra y mesas han pasado muchísimos vecinos y turistas atraídos por sus platos canarios, y durante lo peor del confinamiento en el estado de alarma por la Covid-19, su actual propietario, Francisco Rodríguez Darias, no ha dudado en echar una mano a quienes peor lo estaban pasando. Francisco lleva al frente del negocio desde el año 2000, cuando relevó a su padre, quien abrió el establecimiento en el año 1976.

Para combatir las consecuencias económicas del cierre obligado por el estado de alarma, Bodegón Viana comenzó a ofrecer, como muchos establecimientos, la posibilidad de menús a domicilio, que incluían dos platos, bebida y postre por un total de diez euros. “Los primeros días empezaron a pedirlos clientes de hace años, y al poco tiempo nos comentaron que no podían seguir, yo les pregunté si había pasado algo con la comida y me dijeron que es que no podían pagarla”, relata Francisco Rodríguez.

Vecinos, sobre todo personas mayores, que de repente se vieron en una situación económica complicada. “Los que tenían paga pues a lo mejor se la tenían que dar a los hijos, a los que tenían que ayudar, y para ellos no tenían dinero, estaban comiendo potajitos de un euro o pan con mantequilla, una señora de aquí que conozco de toda la vida estaba en esa situación y por lo menos ha bajado 20 kilos. Algunos sé que lo han pasado mal, porque se les ve la cara de preocupación… no te lo van a decir abiertamente por orgullo, pero hay mucha gente que lo ha pasado mal, a lo mejor ellos tenían su vida resuelta, pero han tenido que compartir sus pagas con sus hijos”, explica.

Ante esta situación, Francisco Rodríguez no dudó en tratar de ayudarlos en la medida de sus posibilidades. “El local lleva 45 años abierto, son personas que conozco desde hace mucho tiempo, y me parecía imposible no hacerlo. Un buen cocinero con nada hace un buen plato. A cinco o seis de ellos, personas bastante mayores, de 60 años para arriba, se los estuvimos llevando a la casa, y otros venían por aquí a buscarlos. No todos los días, pero no había día que no atendiéramos a menos de 6-7 personas. Había días que cobrábamos dos menús y dábamos diez. Algunos eran clientes habituales, y otros conocidos de la calle, gente sin techo”, señala. “Ellos muy agradecidos -añade-, que muchas gracias por lo que hacemos y que cuando pudieran nos lo pagaban y yo les he dicho que no”.

Con la reapertura de los establecimientos de restauración, han tenido que quitar el servicio a domicilio porque “el chico que estaba a domicilio se tuvo que quedar como camarero y entonces no podíamos salir”, aunque apunta que han mantenido el contacto con las personas a las que llevaban estas comidas a sus casas “y sabemos que están bien”. “Algunos han seguido viniendo y otros no. Algunos vienen a diario a comer, yo no les pregunto, pero si vienen es porque lo están pasando mal… aquí en La Laguna hay mucho de aparentar y no te van a pedir un favor tan fácilmente, son personas que cuando les hace falta no quieren que lo sepa nadie… pero yo claro que lo sé, son muchos años y detrás de una barra se habla mucho”, relata.

Y es que, independientemente de la crisis provocada por la Covid-19, desde Bodegón Viana siempre han echado una mano a quien necesitara comer. “De siempre hemos tenido algún apadrinado, mi padre empezó como bodega, estuvo con 25 años y era, sobre todo, bodega, tenía comida pero abría solo por la noche, yo empecé por las mañanas y siempre había alguien que venía por algún bocadillo y nunca se le ha negado. Nunca hemos negado un plato de comida”, destaca Francisco Rodríguez.

Nueva normalidad

Ahora, en esta vuelta a la nueva normalidad, Bodegón Viana va adaptándose, como todos, a las nuevas circunstancias que han tocado vivir.

“Las primeras dos semanas, que se permitía solo terrazas, fue un boom, las tres mesas que tenemos fuera estaban ocupadas todo el día. Luego, en la fase 3, los fines de semana muy bien, y hay días que no te los esperas y se llena y el lunes, por ejemplo, en todo el día tuvimos cinco mesas -relata-. Creo que se está hablando tanto de la crisis que va a venir que la gente está guardando, tiene miedo a gastar. Y también hay mucho miedo respecto a la enfermedad, los ves pasando el alcohol por el vaso, la coca-cola…”.

Además, el negocio está notando mucho la ausencia de los estudiantes de Erasmus y, especialmente, del turismo extranjero. “Hace ya muchos años, cuando empezó el Erasmus en La Laguna, el local se puso de moda y no sé cómo empezó a hablarse mucho del bar por Internet en otros idiomas -recuerda Francisco Rodríguez-, y en los últimos años aquí a mediodía no se hablaba español, en fines de semana venía mucha gente de aquí, pero entre semana eran todos extranjeros. En La Laguna hay pocos sitios de comida canaria, y siempre que un extranjero o un peninsular preguntaba les mandaban aquí”.

Este empresario confía en que la situación vaya mejorando poco a poco: “Esperemos que sí, lo importante ahora es extremar las medidas de higiene, y que se vea, para que no tengan miedo, porque el extranjero puede venir más asustado”.