CD Tenerife

Las claves ocultas del adiós de Baraja como entrenador del CD Tenerife

El ya exentrenador blanquiazul anunció el pasado lunes que no sigue como preparador tinerfeñista

Ruben Baraja. CDTenerife
Ruben Baraja. CDTenerife

En el adiós de Rubén Baraja como entrenador del CD Tenerife hay algunas claves ocultas. La primera es que existe en el preparador vallisoletano un cierto resquemor por la falta de reconocimiento al gran trabajo que ha hecho en la Isla. Lo piensa así después de haber escuchado las declaraciones en una radio de un mandamás del club, además de lo que ha captado del entorno. Opina que no se le tuvo en suficiente cuenta el haber cogido a un equipo en descenso y que, a falta de dos jornadas, ese mismo conjunto tuviese opciones matemáticas de meterse en el play-off de ascenso. Tampoco es mentira que Baraja quiera experimentar un crecimiento profesional, como dijo en su despedida. Pero hay más.

Otra clave oculta es que Rubén Baraja está convencido de que durante la segunda vuelta exprimió al máximo a los jugadores y que, a muchos de ellos, no se les puede sacar más partido. Su idea es que le valían para el próximo proyecto solo 13 o 14 de la actual plantilla, por lo que habría que realizar un profundo cambio en la fisonomía del equipo. Eso implicaría tocar a unas cuantas vacas sagradas del vestuario. Muy probablemente los más veteranos, como Suso, Dani Hernández o Carlos Ruiz, no entrarían en su proyecto y Baraja sabía que esa decisión era muy delicada de tomar. Desde que se hizo cargo del equipo, el papel de los jugadores mencionados ha sido residual. Se dio por vencido en este aspecto cuando Juan Carlos Cordero los renovó.