Crisis coronavirus

Pedro Sánchez: “No hay argumentos que sostengan la cuarentena británica”

El presidente lanzó un mensaje de apoyo a las Islas, asegurando que su Ejecutivo trabaja “incesantemente” para que Reino Unido “revise esta decisión”, tras caer las reservas hasta invierno

El presidente aseguró que tanto Canarias como Baleares cuentan con “mi apoyo” para salir del atolladero. DA

“No hay razón ni argumentos que sostengan, desde el punto de vista científico, la cuarentena de los turistas británicos”. Con esta contundencia se expresaba ayer ante el Congreso de los Diputados el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la decisión de Reino Unido de aislar durante dos semanas a todos los viajeros procedentes de España -incluidas Canarias y Baleares-, lanzando, además, una recomendación de no realizar trayectos “no esenciales” a todo el territorio nacional, sin distinción del nivel de incidencia de la Covid-19 en unas regiones y en otras.

Las decisiones tomadas por la Administración de Boris Johnson han provocado que un oscuro nubarrón se cierna sobre el pulmón económico de las Islas, el turismo -del que dependen el 40% de los empleos y el 35% del Producto Interior Bruto (PIB) isleño-, que ya teme su supervivencia tras sucederse, horas después del anuncio, las cancelaciones de reservas tanto de viajeros británicos (70%) como de otros enclaves del mercado europeo. Pero una medida tanta envergadura no solo afecta a las empresas del Archipiélago, sino a las compañías aéreas y turoperadores, de ahí que varios actores de peso en el sector hayan pedido al premier que recapacite y se reúna con los gigantes de esta actividad productiva, a fin de “analizar los desafíos” a los que tendrán que enfrentarse en las próximas semanas y meses.

Entre el medio centenar de solicitantes de un encuentro con Johnson para dar con una solución a la suspensión masiva de vuelos, destacan el consejero delegado de British Airways, Alex Cruz; el director ejecutivo de Airlines UK, Tim Alderslade, y el director del aeropuerto londinense de Heathrow, John Holland-Kaye. Pero la preocupación sobrepasa los intereses económicos y empresariales, pues son miles de familias canarias las que ven peligrar su futuro; esa base sobre la que la Comunidad Autónoma cimentó su porvenir. Se teme el cierre de los hoteles que pudieron sobrevivir a los meses de confinamiento y decidieron arrancar de nuevo la maquina, o, incluso, que algunos de ellos no vuelvan a abrir sus puertas; que se conviertan en otras víctimas de la crisis sanitaria mundial.

El Gobierno regional confía en las gestiones que está llevando acabo el Ejecutivo central, con Sánchez, la ministra del ramo, Reyes Maroto, y la titular de Exteriores, Arancha González-Laya, al frente. Sin embargo, las autoridades no obvian que la virtual recuperación económica que apuntaban las últimas estadísticas de la Agencia Tributaria, con una previsión para la merma de ingresos fiscales menor que la anunciada al inicio de la pandemia -se pasaría de 1.548 millones de euros menos recaudados a 928 millones-, puede venirse abajo, en la misma medida en que ya se registran cancelaciones para la temporada de otoño e invierno, es decir, para un periodo que abarca desde este septiembre hasta mayo de 2021.

En su comparecencia ante la Cámara legislativa, el presidente Sánchez sostuvo que desde la administración estatal “estamos trabajando incesantemente con ellos [Reino Unido] para ver si podemos lograr que revisen esta decisión. Si se miran los indicadores epidemiológicos, la incidencia acumulada de la epidemia en deteminados territorios, y en particular Canarias y Baleares, no hay razón ni argumentos que sostengan, desde el punto de vista científico, la cuarentena de los turistas británicos”. Por ello, aseguró que ambos archipiélagos cuentan con “mi apoyo”.