sanidad

Antonio Sierra es partidario del uso de la mascarilla en la calle antes del próximo otoño

El catedrático de Medicina Preventiva afirma que procede porque un sector de la población “está incumpliendo las normas de protección”

Antonio Sierra López, exdirector del Servicio Canario de Salud, excatedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la ULL y exdirector del departamento de Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Canarias (HUC),| Sergio Méndez

El Gobierno aprobó el uso de la mascarilla obligatoria en los espacios cerrados de uso público, aunque se mantenga los 1,5 metros, también en bares y restaurantes, y en la vía pública y en espacios al aire libre, siempre que no resulte posible garantizar la distancia interpersonal. Uno de los miembros del Comité de científicos que asesora al Gobierno de Canarias, Antonio Sierra, se mostró partidario de que “antes de que empiece el otoño hagamos obligatoria el uso de la mascarilla en la calle”.

Cuestionado por las nuevas medidas restrictivas impuestas por el Ejecutivo Regional, Sierra afirmó que “pese a que estamos en mejor situación que en la Península, el coronavirus sigue aquí, aunque está en horas bajas por ser verano”. Reconoció que pese a ello “hemos tenido muchos brotes, sobre todo pequeños, con un predominio de casos asintomáticos o leves”, y destacó el escaso número enfermos “hospitalizados y en la UCI, si los comparamos con los meses de marzo, abril y mayo, aunque ahora estamos haciendo muchas más pruebas PCR y, por tanto, hay más detecciones”.

Antonio Sierra destacó el cambio en el perfil de los contagiados, ahora son menores de 40 años, y sobre todo de 15 a 29. “Hemos entrado en la mal llamada nueva normalidad, y hay que aplicar medidas más restrictivas a la vista de que algunos individuos, sobre todo los jóvenes, están incumpliendo las normas de prevención elementales”.

El excatedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la ULL recordó que “tengo miedo al otoño con la llegada de los catarros, la gripe y el propio coronavirus, que son cuadros respiratorios. Precisamente mantener las medidas preventivas como el uso de la mascarilla, la distancia física o el lavado de manos, son buenos aliados para disminuir sus contagios”. Por tanto, si nos protegemos contra el coronavirus, también lo haremos contra la gripe y otras enfermedades respiratorias, “que juntas pueden causar un gran impacto en el sistema sanitario, que en algún momento estará muy agobiado, sobre todo en Atención Primaria, Urgencias y UCI. Hemos aprendido mucho del coronavirus pero, por desgracia, todavía los fármacos no están modificando la situación, salvo en algunos pacientes graves, y la vacuna no se prevé que llegue pronto a todo el mundo”.

Por tanto, proceden estas medidas restrictivas porque un sector de la población “no está respetando las recomendaciones y está provocando brotes que nos podrían generar un problema en el sistema sanitario. Nos tenemos que habituar a usar la mascarilla, tanto en el trabajo como cuando acudimos a reuniones familiares o con amigos”. “Estas medidas restrictivas en cuanto a la protección individual y de los demás, es un mal menor; un nuevo confinamiento podía suponer una ruina económica y haría mucho más daño a la sociedad de Canarias”, finalizó.