
El Ministerio de Sanidad ruso informó ayer a través de una nota de prensa que la certificación de la primera vacuna rusa contra el coronavirus, la elaborada por el Centro de Investigación Nacional de Epidemiología y Microbiología Gamaléi de Moscú (NITsEM en sus siglas en ruso), se encuentra actualmente en tramitación y se procederá a su registro la semana que viene una vez finalicen las comprobaciones pertinentes, según informó el periódico ABC. Actualmente se están verificando todos los documentos, incluidos los datos de los ensayos clínicos de la vacuna, que finalizaron el mes pasado. El viceministro de Sanidad, Oleg Grídnev, por su parte, señaló que el medicamento tendrá la licencia el 12 de agosto. A continuación, se procederá a su producción a gran escala, en septiembre, aseguró la viceprimera ministra, Tatiana Gólikova, quien habló de «ensayos clínicos suplementarios en 1.600 personas». El titular del ministerio, Mijáil Murashko, afirmó hace una semana que las primeras dosis de la vacuna estarán listas en octubre y podrán entonces ser administrada a la población. Grídnev sostiene que los primeros a quienes les será administrada serán los grupos de riesgo, las personas mayores y el personal sanitario.





