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Los centros públicos, concertados y privados, distintos pero con los mismos problemas

Todos los centros educativos afrontan un inicio de curso atípico, elaborando sus procedimientos y guías adaptadas a sus características. Visitamos dos centros de La Laguna, el IES San Benito y el Colegio Nuryana para conocer cómo afrontan las semanas previas al arranque de un atípico periodo donde en los primeros compases se pondrá el énfasis en recuperar los déficits de enseñanza y aprendizaje que se han producido a causa de la suspensión de las clases presenciales
Los diferentes centros de educación Infantil, Primaria y Secundaria tienen adelantados sus respectivos planes de contingencia. Fran Pallero

El inicio del curso escolar se vive con incertidumbre tanto en los centros públicos como en los privados y concertados. Visitamos dos centros de La Laguna para conocer cómo afrontan las semanas previas al arranque de un atípico periodo donde en los primeros compases se pondrá el énfasis en recuperar los déficits de enseñanza y aprendizaje que se han producido a causa de la suspensión de las clases presenciales desde el mes de marzo.

En el IES San Benito han tenido que organizar y distribuir los alumnos según los recursos disponibles. Bajada de ratios y el consiguiente aumento de grupos, uno más por cada nivel, y se espera una subida de la plantilla de docentes de 50 a 57, tras bajar a 20 alumnos por grupo tanto en la ESO como en Bachillerato. En lo posible, se impondrán grupos estables en un aula de referencia, disminuyendo la movilidad dentro del centro y, cuando los estudiantes tengan que salir de sus aulas, lo harán dentro de un área determinada que se ha habilitado para las asignaturas optativas o los espacios al aire libre.

Las aulas en la naturaleza serán espacios que cobrarán una gran importancia en el curso. DA

El director del centro de Secundaria y Formación Profesional, Albano Alonso de Paz, destacó que “hemos bajado la ratio a 20 alumnos y en las optativas intentaremos desdoblar los grupos para que puedan acudir a las aulas específicas de esas asignaturas, lo que nos ha llevado a utilizar los 27 espacios disponibles para los distintos grupos y si no fueran suficientes, utilizaremos algunas aulas en la naturaleza”.

Destaca la organización ideada para la movilidad del alumnado en el centro, con escaleras exclusivas de subida y otras de bajada; puertas solo de entrada o de salida, y un sistema de circulación en el interior de los pasillos con pasos de peatones, prohibido el paso y ceda el paso, como en una ciudad.

Sistema ideado en el IES San Benito para moverse por los pasillos y escaleras del centro. DA

“Hemos tenido que dejar atrás la organización en aulas de materia, es decir, cada asignatura y cada departamento tenía sus aulas y los alumnos rotaban por el centro. Ahora pasaremos a aulas grupo o de referencia, y cada profesor de materia se moverá por el centro”, reconoció De Alonso. Asimismo, las aulas específicas de dibujo, música, informática, etc., pasarán a ser aulas de grupo y “solo podrían entrar los profesores que imparten las distintas materias. Mientras que la biblioteca será un aula específica y el salón de actos lo utilizaremos como aula de optativas”.

El problema para Albano de Alonso vendrá cuando los alumnos deban acudir a una asignatura optativa. “Evidentemente tienen que desplazarse y unirse con alumnos de otros grupos, y la complejidad va aumentando a medida que son mayores, intentando siempre buscar grupos de convivencia lo más estables posibles. Por ejemplo, habrá que separar los alumnos en grupos completos por religión o ética”.

Los espacios comunes al aire libre serán higienizados cada hora tras su disfrute por un grupo. F.P.

Colegio Nuryana de La Laguna

La nueva realidad también afectará a los centros privados y concertados. En el Colegio Nuryana, la preparación del nuevo curso no difiere excesivamente de otro centro educativo.
El director del Colegio Nuryana, David Luis Casado, destacó que “tenemos espacio disponible para tener un aula más por cada nivel educativo si hiciera falta, ya que tenemos dos aulas de música, otra de matemáticas, una de ciencias y otras de prácticas. Además, son amplias, con entre 50 y 60 metros cuadrados. Y también hemos planificado nuevas obras y, si fuera preciso, tener aulas temporales”.

Este esfuerzo supondrá también la contratación de algunos profesores más, pero, sobre todo, más personal en el control de patios y a la entrada y salida de los alumnos. “Habrá que multiplicarlo por dos o tres en cada una de las entradas al centro”, debido al sistema de recogida de niños en la calle. “Además, se aumentará la limpieza en los baños, que ya se hace tres o cuatro veces al día, y en las aulas, que se limpiarán dos veces a fondo. También el personal de mantenimiento tendrá que pasar cada hora por los patios y canchas a desinfectar todos los espacios”.

Antes de salir de vacaciones se realizó una formación a todos los profesores y trabajadores sobre el coronavirus, las medidas de protección y cómo gestionar un posible caso, además de reforzar a los docentes en el aprovechamiento de las herramientas telemáticas, aunque ya venían utilizándolas en las aulas y con todos integrados en la plataforma online. “Entre marzo y julio prestamos 80 ordenadores a las familias que lo necesitaban, porque no tenían para compaginar las tareas escolares y el teletrabajo”, recordó David Luis.

La dirección del Colegio Nuryana también ha mejorado la seguridad y la prevención de toda la comunidad del centro. “Una apuesta bastante potente ha sido la compra para cada una de las aulas de unos sistemas de filtrado de aire, que higieniza superficies. Esta tecnología me da bastante seguridad; todas las aulas tienen una gran ventilación. No solo funciona como filtro, sino que higienizará las superficies, que luego se desinfectarán con líquidos. Por tanto, si hubiera un posible caso dentro de una clase, posiblemente no trascenderá del propio contagiado”, destacó.

El Colegio Nuryana tomará la temperatura a todos los alumnos al entrar en el centro. F.P.

Cribado en la entrada

Los controles de accesos al centro también tomarán la temperatura a los alumnos en las puertas de entrada y en ese chequeo será el momento de parar al alumno que no esté bien. Cada grupo ya tiene cerrado sus integrantes, los horarios y la combinación de patios para que puedan salir de forma independiente a disfrutar de los espacios al aire libre. Pero no solo los de juegos y gimnasia, también se optará en algunas asignaturas por aulas en la naturaleza. Hay clases que tienen salida directa a uno o dos patios o zonas de juegos.

Asimismo, David Luis ve con algo de preocupación la integración de alumnos de varias clases en las asignaturas optativas. “Aunque los protocolos señalan que seguirán con mascarilla, hay que continuar su separación, intentando que no se mezclen y que los pupitres que utilicen sean siempre los mismos. Habrá que programar con avisos de megafonía las entradas y salidas de clase de manera escalonada, para evitar la aglomeración de gente en los pasillos”.

David Luis, del Nuryana: “Hay que evitar que sufran un trastorno emocional”

Como docente, David Luis reconoció que le preocupa la reentrada de los alumnos en los centros tras seis meses. “No hemos pensado que algunos alumnos pueden tener un trastorno emocional. Si ya fue duro separarles de sus compañeros, de los que eran sus referentes, sus amigos, su grupo y estuvieron tres meses en casa sin poder salir, ahora cuando vuelvan a clase podrían verse de nuevo separados de su grupo en los últimos años, si es de los que tienen que desdoblar”. Asimismo, hay que reprogramar el trabajo didáctico de algunas asignaturas que se hacía de manera cooperativa, y será un paso atrás en ese aspecto”, explicó n

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