La Orotava

Belén González: “No se pudo hacer más para evitar el cierre de la Escuela Infantil El Mayorazgo”

La concejal de Bienestar Social afirma que analizó con los técnicos todas las opciones para que la cooperativa mantuviera el recurso

González asegura que los dos escuelas infantiles han sufrido bajas. DA
González asegura que los dos escuelas infantiles han sufrido bajas. DA

La concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Orotava, Belén González, asegura a este periódico que el Ayuntamiento “no pudo hacer más” para evitar el cierre de la Escuela Infantil El Mayorazgo, gestionada desde hace 22 años por la cooperativa Arautápala.

El 30 de este mes será el último día en que 23 niños y niñas acudan a este recurso municipal, que tiene 96 plazas que han quedado reducidas a 75 para cumplir las exigencias sanitarias de la Covid-19.

“Yo miré todas las posibilidades con los técnicos y no se puede hacer más”, insiste la edil ante las críticas de los tres grupos de la oposición (PSOE, Asamblea por La Orotava y PP) al grupo de gobierno por no haber actuado a tiempo. “La oposición ha dicho lo que ha dicho por desconocimiento, porque si supiera lo que es una concesión administrativa, lo entenderían”, apostilla.

González precisa que en septiembre del año pasado la directora del centro les hizo saber que las matrículas habían ido bajando y que los precios de las cuotas no se revisaban desde el año 2016, cuando se firmó el nuevo contrato, tres años después de la licitación. Una realidad que, subraya, también se repitió en la escuela infantil Astrofísica Irene González, ubicada en la Villa de Arriba.

Pero la Covid-19 agravó la situación hasta el punto de que este mes solo tienen 23 alumnos que hacen insostenible mantener el recurso a una cooperativa que “sin ánimo de lucro ni unos beneficios que permitan acaparar capital, que ha tirado de las reservas y ha llegado un momento en que ya no puede más”, como se apuntó ayer desde la dirección del centro.

González reconoce que el contrato firmado no contempla la revisión de precios públicos pero sostiene que Arautápala “podría haberlo solicitado”, y que los informes del área confirman que existe un desequilibrio económico “porque son más los gastos que los beneficios” que tiene la cooperativa y eso hace imposible mantener el servicio.

Según le trasladaron desde el centro, la situación posconfinamiento “no solo hace necesaria la actualización de la cuota a pagar por las familias, sino que debería contemplar un mayor apoyo participativo con una compensación por las plazas no cubiertas”, especifica la concejal.

Sin embargo, al tratarse de una concesión administrativa “el Ayuntamiento no puede pagar estas plazas”, confirma.

Respecto al futuro, Belén González ratifica que “el recurso se cierra porque ahora mismo hay dos escuelas infantiles y con la reducción de plazas que ha hecho Educación, se cubre la demanda de La Orotava solo con las plazas de la Villa de Arriba, por lo tanto, se le dará la opción a las familias de que sus hijos e hijas puedan ir allí”.

Consultada sobre si se sacará otra vez a concesión el servicio, la edil contesta que “hay que analizar técnicamente qué se puede hacer, porque Arautápala lo tenía adjudicado hasta 2020 y prorrogable cinco años más”.