
Abre el correo electrónico. De repente, aparece un mensaje que porta las siglas DGT. Te avisa: “Se ha identificado en nuestro sistema de Tráfico una multa no pagada dirigida hacia usted o su vehículo. Para ver la notificación visite: acceso a sede electrónica -es un enlace-“. Se siente tentado de pinchar. “¿A mí una multa? Si no tengo coche; si no me ha llegado una carta. Tiene que ser un error”, pensará. Cuidado. Es una trampa y la verdadera Dirección General de Tráfico ya lo está advirtiendo.




