Política

Sánchez, a Casado: “Podemos sí cumple con la Constitución”

El presidente del Gobierno rechaza que el PP use como argumento la presencia de UP para no negociar la renovación de las instituciones y lanza un guiño a ERC con un ataque a Cs

Pedro Sánchez y Carmen Calvo, a su llegada a la sesión de control al Gobierno en el Congreso. El Español
Pedro Sánchez y Carmen Calvo, a su llegada a la sesión de control al Gobierno en el Congreso. El Español

Ha sido una de esas frases que genera murmullo incluso fuera de las bancadas de los protagonistas. “Unidas Podemos sí cumple la Constitución; ustedes, no”. Así se dirigió ayer Pedro Sánchez a Pablo Casado cuando el cronómetro de su intervención estaba a punto de agotarse. Lo dijo al hilo del “no absoluto” del líder del PP a pactar los Presupuestos y la renovación de las instituciones del Estado. Esta es la argumentación estrenada por Sánchez, que provocó la estupefacción de Casado: “Dicen que no pueden llegar a acuerdos con un partido como Unidas Podemos, que propone cuestiones fuera de la Constitución. Y es verdad, pero hay una diferencia: ellos la cumplen y ustedes no”.

Por primera vez, el presidente del Gobierno ha reconocido en la Cámara de manera explícita que su socio de coalición sitúa algunas de las cuestiones más importantes de su programa lejos del marco constitucional. “Lamento mucho que, en un momento tan negro como este, usted no arrime el hombro y utilice el virus en la batalla partidista”, cargó Sánchez una y otra vez contra Casado. Ante los dardos del PP, el presidente apeló a “la unidad”.

El dirigente del Partido Popular fue, como casi todos los miércoles, el primero en arrimarse al micrófono en la sesión de control; la primera después de las vacaciones. “Después de 50.000 muertos y medio millón de contagiados, usted intenta ocultar que el coronavirus sigue matando”, esperó Casado. “El inicio de la segunda ola le pilló de vacaciones, y la primera, haciendo manifestaciones. Con su propaganda, ha dejado atrás a millones de personas. Eurostat ya nos pone a la cabeza de Europa en destrucción de empleo. El 99% de los solicitantes del Ingreso Mínimo Vital no lo ha recibido. ¿Va a asumir la responsabilidad por haber mentido masivamente a los españoles?”. Sánchez le respondió con cierta ironía: “Efectivamente, gracias al esfuerzo conjunto de la sociedad doblegamos la curva y mantuvimos a raya el virus en la oleada más mortífera. Ocurrió mediante un ejercicio de unidad y cogobernanza inédito en la Historia de la democracia”.

Con el objetivo de dibujar a Casado como el nuevo hombre del “no es no”, Sánchez esbozó una retahíla de pactos rechazados por el PP para después concluir: “Rectifique y tienda puentes”. Casado intentó desmontar el ruego alegando los acuerdos para los que sí tendió la mano: “El Comité de Expertos, una agencia independiente para distribuir los fondos, una nueva ley para la okupación, una alianza frente al separatismo… Usted no busca diálogo, sino nuestra rendición incondicional. Cuando quiera hacer algo bueno para los españoles, nos tendrá a su lado. Mientras, estaremos enfrente”.

Cuca Gamarra se estrenó como portavoz del Grupo Popular, en sustitución de Cayetana Álvarez de Toledo. A Carmen Calvo le afeó las “batallas campales” en las que, a su juicio, se han convertido los Consejos de Ministros y la vicepresidenta primera acusó al PP de haberse “declarado en rebeldía” con sus obligaciones para con España en un momento tan “crucial” como el derivado de la pandemia del COVID-19.

En respuesta a una pregunta de Gabriel Rufián (ERC), Pedro Sánchez desacreditó el giro al centro de Ciudadanos y profirió que el partido naranja “no ha salido de la foto de Colón”, junto al PP y Vox. Sánchez recalcó que “Ciudadanos ya eligió tras el 26 de mayo” gobernando con el PP, “con apoyo de la ultraderecha”, en comunidades como Madrid, Andalucía, Región de Murcia y Castilla y León.

De un tiempo a esta parte, el acercamiento entre Cs y el Ejecutivo, consumado en la aprobación de las sucesivas prórrogas al estado de alarma y en la negociación de los Presupuestos, había derivado en una buena sintonía entre socialistas y liberales. La estrategia de Inés Arrimadas de emplear sus escasas fuerzas parlamentarias (10 escaños) en hacer “política útil” ante la excepcionalidad económica y sanitaria había sido recibida de buen agrado por el PSOE. Por ello, ha sorprendido el palo de Pedro Sánchez acompañado de un guiño a ERC.