Sociedad

Las mil caras de Kamala Harris

La abogada californiana de 56 años, de ascendencia asiática y jamaicana, trae consigo una dilatada trayectoria profesional que habla de su liderazgo

A pesar de la polémica desatada en las últimas elecciones estadounidenses, la demócrata Kamala Harris ya puede presumir de vicepresidencia y, además, de ser la primera mujer en ostentar el cargo en su país. Un hecho histórico que anticipa los ríos de tinta que correrán sobre ella.
La abogada californiana de 56 años, de ascendencia asiática y jamaicana, trae consigo una dilatada trayectoria profesional que habla de su liderazgo y aspiraciones, tanto como lo hace su comunicación no verbal. Conozcamos un poco más sobre ella.

La sonrisa de Estados Unidos

La conducta no verbal es la forma de comunicación mas esencial en el ser humano. Está en nuestro ADN y nos resulta muy útil a la hora de evaluar o formarnos una impresión de las personas. Cuando pregunto a la gente qué le viene a la mente cuando piensan en Kamala Harris, no me sorprende comprobar que la sonrisa es el rasgo más sobresaliente de su marca personal. Su inmensa y genuina expresión de alegría irradia autenticidad. Kamala es entusiasmo, frescura y sentido del humor, y lo demuestra en cada aparición pública. Es congruente, su cuerpo está en sintonía, fluyendo de forma natural con el sentido y significado de sus palabras.

Chispeante carisma

Esta imagen habla por sí sola. Con la mano en el pecho y un encanto innato, Kamala ha logrado cautivar con inspiradores discursos y frases que pasarán a la historia. Es una gran oradora. Tiene lo que yo llamo “carisma chispeante”, ese que poseen las personas que logran transmitir de verdad, emocionar y capturar la atención. Habla de curar el alma de la nación, con palabras como igualdad, valores, justicia, optimismo, empatía, compasión, lucha, etc. Su lenguaje es inclusivo y de unidad, siempre hay un “nosotros”, acorde al eslogan de su campaña “Kamala Harris para la gente”. Para lograrlo no ha dudado en compartir su historia personal, hablar de sus orígenes y de su familia. Una estrategia muy acertada para simpatizar y empatizar con el votante.

Binomio Harris-Biden

Biden y Harris son un equipo, se apoyan mutuamente con entusiasmo, se percibe la conexión emocional y la química. Están unidos por un objetivo en común, pero además la sintonía entre ellos es palpable en las miradas, gestos y palabras. Los 22 años de diferencia que existe entre ellos no ha sido un impedimento para limar antiguas asperezas y aunar esfuerzos bajo una misma línea de trabajo. De hecho, los medios inmortalizaron el momento en el que Kamala felicitaba a Biden, instantes después de conocer el resultado electoral. “Lo conseguimos Joe”, fueron sus palabras. Le llama por su nombre de pila, y habla en plural, se incluye y se siente parte del éxito.

Cercanía y positividad

Su lenguaje corporal denota seguridad, confianza, cercanía y positividad, a la vez que transmite fuerza, convicción y firmeza. Ilustra sus intervenciones con gestos que acompasan lo que cuenta de forma armónica, calmada y suave, algo que proyecta una imagen positiva en el observador. Su apariencia habitual es elegante, sobria y sencilla. Armonía en los colores, y siempre todo a juego. Como complemento preferido: las perlas. Y el toque desenfadado lo pone su calzado fetiche: las converse.