Tenerife

¿Podrá Tenerife frenar al virus?

Toque de queda, limitación de las reuniones a cuatro personas, prohibición del consumo en la barra de los bares... En pleno puente de diciembre y con las Navidades tocando a la puerta, los tinerfeños ven cómo el coronavirus avanza en una Isla que ha entrado en la tendencia de sumar más de cien nuevos casos de COVID-19 cada día

"¿Qué habría pasado si se hubiera aplicado antes el toque de queda en las Islas?" "¿Nos creíamos inmunes los canarios?". Los tinerfeños reflexionan sobre el avance de la pandemia en la Isla. SERGIO MÉNDEZ
“¿Qué habría pasado si se hubiera aplicado antes el toque de queda en las Islas?” “¿Nos creíamos inmunes los canarios?”. Los tinerfeños reflexionan sobre el avance de la pandemia en la Isla. SERGIO MÉNDEZ

Tenerife volvió ayer a registrar más de un centenar de nuevos casos positivos en 24 horas y así van ya varias jornadas. Es por eso que anoche los tinerfeños sufrieron su primer toque de queda y su primera jornada con las reuniones limitadas a un máximo de cuatro personas.

Los ciudadanos parecen concienciados con las normas pero no se ponen de acuerdo en cuáles han sido los desencadenantes del aumento de casos en Tenerife. Algunos, como Jesús o Antonio, lo achacan al turismo, del que Canarias es “tremendamente dependiente”. Denuncian que los visitantes campan a sus anchas por el Sur “sin mascarilla ni distancia”.

Tampoco faltan quienes hablan de las aglomeraciones en los centros comerciales, sobre todo de cara a este puente de diciembre y con las Navidades tocando a la puerta. Encima, en épocas de frío, como recuerda Nieves, “parece que el virus se propaga con mayor facilidad”.

Ante todo esto, jóvenes como Marau y Joselín aseguran que las nuevas medidas son “tardías”, que pudieron tomarse antes y que deberían prolongarse al menos hasta después de Navidad.

“No me vale que tomen medidas para el puente y luego las aflojen en Navidades y los contagios se dupliquen. Todos queremos ver a nuestras familias, pero ahora es más importante la salud”, insistó Marau.

Respecto al toque de queda, los ciudadanos consultados lo ven como una medida “positiva” porque, como dijo Joselín, “con esta norma la policía tendrá más fácil la vigilancia, ya que llevan semanas aguantando excusas e impertinencias de quienes no quieren cumplir las normas”.

Una vigilancia que aún hay quienes consideran que sigue “faltando”, como Antonio, que señala a las personas que “no se ponen la mascarilla o se la ponen mal”.

Eso sí, a mayor vigilancia y restricciones, la joven Saray apunta que “se coarta la libertad”, porque al final “se limita el ocio, el salir con los amigos”. Pero aclara una cosa: “Ahora es lo que toca porque la gente no fue responsable cuando debía”.

La palabra “relajo” salió varias veces en las conversaciones mantenidas ayer en el entorno de la santacrucera Plaza Weyler. “¿Qué habría pasado si no se hubiera excluido a Canarias del toque de queda?” ¿Nos creímos inmunes a la COVID-19 los canarios?, preguntaban a sabiendas de que ahora, metidos en la segunda ola del virus, solo queda esperar que no sea demasiado tarde para frenar al virus en Tenerife.