Sociedad

Juanfran: el mejor profesor de matemáticas de Canarias

Propuesto por sus propios alumnos, fue uno de los cinco mejores docentes nacionales en los IV Premios Educa Abanca 2020

“Las matemáticas son un rollo”. ¿Cuántas veces dijimos eso a nuestros padres? ¿Cuántas veces lo hemos escuchado? “Es verdad que, por decirlo de algún modo, es la asignatura dura, pero, como todo, aquí hay mucho que depende, más que de la materia, del profesor”. El que habla es Juan Francisco Falcón león, actualmente profesor de Matemáticas de 1º y 2º ESO en el Colegio Salesiano “San Isidro” de La Orotava, que ha sido elegido como el quinto mejor enseñante de Secundaria y Bachillerato de España en los IV Premios Educa Abanca 2020. ¿Su método? Preocuparse mucho por cada uno de sus alumnos. “La empatía que creas con el alumno es fundamental. Si lo haces, ellos responden”, asegura con una sonrisa.

Juafran le pone pasión a su trabajo. Por eso se entiende que estos premios, conocidos como los Goya de la Educación, por su prestigio, hayan puesto sus ojos en él. Este certamen no es por convocatoria, es decir, no pueden ser los docentes los que se presenten, sino los propios alumnos, lo que supone una mayor satisfacción: “Me lleve una sorpresa, cuando, en verano, me llegó un correo anunciándome la nominación. Hasta el 30 de septiembre no pude decir nada y me puse a investigar para ver cómo había sido. Fue cuando me di cuenta de que habían sido los alumnos los que se habían movido por su cuenta, más con un curso tan complicado como el pasado. Fue una satisfacción enorme”.

En su afán porque sus alumnos vean las matemáticas como una asignatura atractiva ha logrado engancharlos a la misma con herramientas como un blog Yo quiero aprobar mates, con las que interactúa con ellos y, junto a su canal de Youtube, complementa todo aquello que ven en clase. Son los propios alumnos los que se graban llegando a crear una gran comunidad que se apoya y ayuda: “Si te ganas el corazón del alumno, te lo llevas a cualquier lado. Hay que tratarlos con el corazón, compartir cosas con ellos, tratarlos como personas”.

Nuevas tecnologías para acercarnos

Adaptarse al alumno es clave, más en los últimos tiempos, porque las nuevas generaciones, en las era de la tecnología, van “a una velocidad muy rápida”, por lo que resulta clave entenderlos, ponerse en su lugar: “Todos hemos tenido pasiones durante nuestra juventud. El deporte, por ejemplo, por lo que los chicos también lo tienen y debes intentar preocuparte por sus gustos. Hace ocho o diez años me tocó un grupo horrible, no sabía ni por dónde cogerlo, por lo que les pedí que escribieran 20 cosas que les gustaran y logramos hacer actividades juntos. Durante el confinamiento, por ejemplo, cree una cuenta de Instagram porque, al final, es lo que ellos usan”.

Las satisfacciones son enormes, porque van más allá de la relación profesor alumno, creando vínculos personales: “Me llena mucho el agradecimiento de final de curso, cuando te escriben cartas, cuando te dan las gracias por ocuparte de ellos. Eso llena a cualquiera”.

Pone, por ejemplo, el caso de un alumno que estaba “perdido”, reconociendo que, como profesor, tenía “muchas dudas” alrededor de él: “Los vídeos los hacen ellos, no yo, y estudian unos con los vídeos de otros. Había un chico con problemas graves de conducta y, de repente, me preguntó qué vídeo tenía que hacer él, que lo haría. Suspendió, pero luego, en septiembre, sacó adelante la asignatura. Su madre vino llorando a final de curso, vino a decirme que el chico había cambiado. Lo recuerdo con mucho cariño”.

Por eso, además de su agradecimiento al Colegio Salesiano “San Isidro” de La Orotava, donde ejerce ahora, o al Salesianos San Juan Bosco La Cuesta, donde llevó a cabo la labor por la que fue propuesto para estos premios, las palabras de gratitud son, siempre, para sus alumnos y alumnas: “Sobre todo a los del año pasado, que me nominan pero que, de verdad, son el verdadero motor de estos. Y los colegios, que me han permitido llevar a cabo mi labor”.