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Los gimnasios reclaman reabrir sus puertas con el 50% del aforo

Cerca de medio millar de usuarios y empresarios se concentraron ayer ante la Presidencia del Gobierno de Canarias para demandar que los centros deportivos privados de Tenerife puedan volver a funcionar

“No somos el problema, somos parte de la solución”, gritaron el casi medio millar de personas, entre usuarios y empresarios del sector, que en la mañana de ayer se concentraron frente al edificio de Presidencia del Gobierno de Canarias en la capital tinerfeña para protestar por el cierre de los gimnasios y centros deportivos, que llevan inactivos desde que el 19 de diciembre se ordenó dicha clausura, con el fin de frenar el aumento de contagios provocado por la COVID-19. Reabrir estas instalaciones con el 50% del aforo y que se les considere una actividad esencial son sus principales reivindicaciones.

Los manifestantes pidieron la apertura inmediata de estos centros con el 50% del aforo, hecho que se puede producir la próxima semana si el Gobierno regional suaviza las medidas restrictivas impuestas en Tenerife desde hace semanas. Además, solicitan que este tipo de actividad sea considerada esencial, no solo lúdica o recreativa, ya que son muchas las personas que necesitan acudir a los gimnasios para mejorar o rehabilitar su estado de salud. “No podemos reabrir como hemos estado trabajando este último mes, en el que apenas hemos podido trabajar con 15 personas. No vamos a abrir con esas condiciones”, afirma a DIARIO DE AVISOS Ancor Sánchez, propietario del gimnasio Hércules Sport Center.

Él cuenta con una instalación de casi 1.200 metros cuadrados y 15 empleados. Esa misma es la cantidad de usuarios que ha podido recibir en el último mes, a pesar de que cuenta con casi 900. “Durante el confinamiento estuvimos cerrados tres meses. Luego abrimos con el 50% del aforo; más tarde pasamos al 25%, y antes de este último cierre estuvimos con el 15%. Si puedo meter a 15 personas por hora, en las 17 horas que estoy abierto, más o menos puedo atender a algo más de 200 usuarios. ¿Qué hago con el resto?”, se pregunta este profesional del sector, que añade que “lo que pretendemos es reivindicar nuestros derechos y que se nos escuche. Está claro que si las promesas no se cumplen, no llegaremos a nada y seguiremos manifestándonos”.

Fernando Rodríguez es propietario de otro pequeño centro deportivo, ubicado en El Sauzal, y llamado Quirorun Pilates. “Es fundamental reabrir. Dependemos de eso para sobrevivir. Ahora llevamos casi un mes pagando cuotas y alquileres y no tenemos una ayuda. Nos ordenaron cerrar, pero sin darnos un salvavidas al que agarrarnos”, se queja este empresario. Secunda sus argumentos Bruno de León, del gimnasio Tenerife Fitness Center. “Estoy de acuerdo con que teníamos que parar para frenar al virus, pero teníamos que parar todos. No un sector sí y el resto no. Nos han dejado morir y no nos han dado ni una ayuda y ni tan siquiera información”, protesta, y vaticina la ruina del sector si no abren cuanto antes: “Tenemos que reabrir, porque en caso contrario supondrá la muerte de todo el sector. Especialmente están sufriendo los pequeños gimnasios. Nosotros vendemos salud”, recuerda.

Otra mirada sobre este asunto la ofrecen los propios usuarios. Carmelo Hernández acude a diario a un gimnasio. No lo hace por una mera cuestión estética. Lo suyo es por una imperiosa necesidad sanitaria. “Yo soy un enfermo cardíaco y necesito acudir al gimnasio a diario. Mi tensión arterial varía mucho cuando voy al gimnasio con respecto a cuando no voy. Este cierre me supone un daño evidente a mi salud”, afirma con contundencia. De igual manera tiene claro que estos centros son salud y que se les está ahogando “sin darles una alternativa o una ayuda. No se puede atacar a una pandemia como la que estamos viviendo desde una sola vertiente. Hay que hacerlo desde varios sitios. No se puede tener centros comerciales repletos y los gimnasios cerrados. Eso no tiene lógica”, concluye.

Reunión en el Cabildo

Tras concentrarse en Presidencia del Gobierno, los manifestantes se trasladaron a pie hasta el edificio del Cabildo Insular, donde continuaron la manifestación. Allí una delegación de los manifestantes se pudieron reunir con diversos representantes de las administraciones públicas con el fin de exponerles sus reivindicaciones.

Este encuentro estuvo presidido por el presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín. También asistió el director del Servicio Canario de la Salud, Conrado Domínguez; el director general de Deportes del Gobierno de Canarias, Manuel López, y la directora insular de Deportes, Laura Castro.

En el encuentro, llevado a cabo en el Salón Noble de la Corporación insular, se trató de encontrar la manera de que estas empresas puedan retomar su actividad lo antes posible, con todas las garantías sanitarias y de carácter preventivo, además de abordar la forma en que se puede contribuir a paliar sus pérdidas a causa del cierre de la actividad.

Pedro Martín lamentó “la situación tan complicada por la que atraviesan este y otros colectivos como consecuencia de la pandemia, por lo que estamos buscando alternativas que nos permitan dar respuesta a sus necesidades y ayudarles a remontar”.

Además, informó sobre la previsión del Cabildo de Tenerife de establecer líneas de ayudas de las que puedan beneficiarse estas empresas para compensar de alguna manera sus pérdidas por el cese de la actividad.

Previamente a este encuentro, los representantes de los gimnasios, Vidal Espinosa y Lalo Martín, fueron recibidos por el consejero de Carreteras, Movilidad, Innovación y Cultura del Cabildo de Tenerife y vicepresidente primero, Enrique Arriaga, quien les informó de la convocatoria de ayudas que ofrece el Cabildo a los autónomos y micropymes, y “les hemos explicado cómo podrían solicitarlas si pueden entrar en la próxima convocatoria”. La consejera de Deportes, Concepción Rivero, también asistió a la cita y ofreció todo el apoyo posible desde el área de Deportes del Cabildo.