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Sabina Romero: “Por fin hay evidencias para que las madres lactantes se puedan vacunar del coronavirus”

Un estudio realizado por el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria ha desvelado que unas 90 madres tinerfeñas vacunadas con Pfizer y Moderna trasmiten los anticuerpos del coronavirus a sus bebés a través y confirma que la vacunación en madres lactantes "es segura y es eficaz tanto para la mujer como para su bebé”
Sabina Romero, jefa de Neonatología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. | DA

Un estudio pionero realizado por diversos departamentos del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria ha desvelado que las madres tinerfeñas vacunadas con Pfizer y Moderna trasmiten los anticuerpos del coronavirus a sus bebés a través de la leche. La importancia de esta notable investigación realizada a 90 lactantes, una embarazada y otras nueve madres sin vacunar, es debido a que, los ensayos clínicos excluyen en sus fases iniciales a las mujeres embarazadas y en lactancia, por lo que después de varios meses de incertidumbre, “por fin hay evidencias científicas para que estas madres lactantes se puedan vacunar con normalidad”, según explicó a DIARIO DE AVISOS, la jefa del servicio de Neonatología del centro hospitalario tinerfeño, Sabina Romero Ramírez, que lideró esta investigación.

-¿Están desbordados por la repercusión que ha tenido esta investigación a nivel regional, nacional e internacional?
“La verdad es que sí, sabíamos que los resultados de este estudio significan dar luz y suponen tener por fin evidencias científicas para que las madres lactantes se puedan vacunar con normalidad del SARS-CoV-2, pero nunca imaginamos que tuviera esta repercusión. Estas últimas horas estamos abrumadas por el eco que ha tenido. Estamos muy contentas con la investigación realizada”.

-Eran unos resultados esperados, es lo que ocurre en casi todas las vacunas y tratamientos que recibe una madre durante el embarazo o tras el parto
“Sí, claro, algunas vacunas ya están estudiadas y se han comprobado que las mujeres lactantes generan anticuerpos y que están presentes en la leche materna como, por ejemplo, los de la tosferina o la gripe. Por tanto, se ha comprobado que la madre desarrolla inmunidad y la transmite al bebé a través de la lactancia. Hay que incidir en que la lactancia materna es parte de la inmunidad de los bebés lactantes, sobre todo en el periodo neonatal, cuando el pequeño tiene unas defensas limitadas y la lactancia materna es parte de estas defensas. Hay cosas que son lógicas y comprensibles, como al revés, también hay infecciones de la madre que las traspasa al bebé”.

-¿Quiénes han participado en esta investigación?
“Hemos participado varios profesionales de los servicios de Pediatría, el Laboratorio de Análisis Clínicos y Microbiología y el servicio de Obstetricia-Ginecología del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria”.

-¿Cómo resumiría este estudio pionero que ha realizado una investigación de este tipo?
“Estudiamos a 90 madres profesionales sanitarias tinerfeñas ya vacunadas con las dosis de Pfizer y Moderna frente a la COVID-19, y 92 bebés en el seguimiento de nuestro estudio, además de una embarazada y otras nueve madres lactantes sin vacunar todavía. La edad media del grupo de estudio era de 36 años, y tenían 11 meses de media dando el pecho, aunque 21 de ellas llevan también más de dos años de lactancia. En primer lugar controlamos los posibles efectos adversos relacionados con la vacuna y comprobamos que realmente no tuvieron una reacción adversa grave, ni en las madres ni tampoco que los lactantes tuvieran ningún efecto claramente relacionado con la vacuna. Luego, evidentemente comprobamos que estas madres generaban inmunidad y esta se trasladaba a sus bebés, como así fue. Como conclusión, después de analizar la sangre y la leche de estas madres, casi todas sanitarias del Servicio Canario de la Salud, se puede asegurar que la vacunación con Pfizer y Moderna en madres lactantes es segura y es eficaz tanto para la mujer como para su bebé”.

-¿Qué otros pasos o avances pueden darse próximamente dentro de este estudio que todavía se está realizando?
“Necesitamos analizar aún más los datos para poder realizar en primer lugar la publicación científica, y dentro de un avance posterior del estudio, continuaremos el seguimiento de todas estas madres. Ya estamos muy satisfechas tras iniciar los pasos preliminares y cumplir con las expectativas, que eran ver qué pasaba tras la administración de la vacuna a las madres, ver que ellas generaban anticuerpos y que se trasladaban al bebé a través de la lactancia. Ahora nos gustaría ver dentro de seis meses a todas estas madres en un nuevo seguimiento para comprobar qué pasa con sus anticuerpos, si mantienen los mismos niveles en sangre, cuánto tiempo duran, y cómo han reaccionado frente al coronavirus en el caso de que se hubieran infectado, así como su bebé”.

-¿Todas estas madres tinerfeñas han sido vacunadas con las dos dosis de Pfizer, pero también de Moderna con la nueva tecnología de ARN mensajero?
“Abrimos el estudio en los primeros días de las segundas dosis de las vacunas a las compañeras sanitarias, y en ese intervalo de tiempo en Tenerife solo estaban disponibles las vacunas de Pfizer. Posteriormente, y al final casi del grupo 2, comenzó a llegar vacunas de Moderna a la Isla (la mayoría del primer lote fueron a Gran Canaria), por ese motivo la casi totalidad de las madres del estudio se inmunizaron con Pfizer, salvo 5 o 6 casos que fueron con Moderna. No llegamos a tener vacunadas con AstraZeneca porque nuestras compañeras sanitarias ya estaban vacunadas con las dosis de ARN mensajero. Sin embargo, si contamos con alguna madre sana de control que nos ayudó en el estudio donando su leche para los análisis y, que posteriormente se vacunó con la dosis de AstraZeneca al pertenecer a los grupos de otras sanitarias, pero no están dentro del estudio inicial que hemos presentado”.

-Por tanto, ¿Quieren ampliar el número de madres lactantes y, entre ellas, algunas vacunadas con AstraZeneca, un fármaco que está generando muchas dudas en cuanto a su seguridad?
“Estamos buscando la forma de poder ampliar la muestra a madres de grupos no sanitarios, como también profesoras y otras profesionales que se están vacunando ahora mismo con las dosis de AstraZeneca. Aunque nuestra idea es llegar a muchas madres lactantes más, pero para ello también necesitamos algún tipo de financiación o ayuda, porque queremos avanzar en esta investigación que consideramos muy importante”.

Equipo multidisciplinar del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria que realizó el estudio. | EFE

-No hay muchos estudios en este sentido, debido a que los ensayos de todos estos fármacos no toman en consideración a las embarazadas y lactantes en las fases iniciales
“La mayoría de los ensayos clínicos, tanto de vacunas como de fármacos, excluyen en sus fases iniciales a las mujeres embarazadas y en lactancia, porque es una población de riesgo y hay que esperar a completar nuevas fases más avanzadas. En muchos casos queda a la decisión de la madre y su especialista de obstetricia-ginecología su vacunación, dependerá de cada situación personal y se estudia de forma individual”.

-Han tenido la oportunidad de estudiar o contactar este año de pandemia con alguna madre embaraza que se han contagiado y han dado a luz. ¿Han podido controlar que la madre trasmitió la infección al bebé, o quizás transmitió sus anticuerpos al curarse de la misma?
“No hemos hecho la oportunidad de hacer un estudio de las madres que se han infectado del COVID-19, pero por las investigaciones que ya se han publicado, se ha visto que los anticuerpos generados por la madre llegan a la leche materna. Mantuvimos el protocolo de no separar a las madres infectadas por COVID de sus hijos, y tampoco se han producido casos de bebés infectados que necesitaran el ingreso. Hay que recordar que la lactancia materna en las mujeres que han tenido el COVID-19 sigue siendo el estándar de alimentación, es decir, siempre se recomienda la alimentación materna en los niños, aunque las madres tengan una infección activa por SARS-CoV-2. No hay que retirar la lactancia, todo lo contrario, hay que fomentarla en estos casos, ya que a través de la leche materna no se ha demostrado que haya una transmisión de la infección del coronavirus”.

(La lactancia materna tiene efectos protectores en el bebé que están relacionados con una menor incidencia de enfermedades como la otitis media, la diarrea, los procesos infecciosos, sobre todo respiratorios, y con el desarrollo en la edad adulta de patologías como hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, obesidad, etc. Los efectos beneficiosos en la madre se relacionan con la protección ante el cáncer de mama, el cáncer ovárico y la diabetes tipo 2. La OMS y Unicef aconsejan que la lactancia materna sea en exclusiva hasta los 6 meses de vida y continuar complementada con otros alimentos al menos hasta los dos años o cuando lo deseen).

-Sorprende que este estudio realizado todavía no se ha publicado en revistas científicas
“Este es nuestro próximo reto, estamos terminando el artículo y los últimos perfiles de datos, y la verdad es que salió a la luz en Canarias antes de que nos hubiese gustado. Esto ha salido así y pensábamos que iba a tener mucha menos repercusión que la que ha tenido”.

-¿Dentro del servicio de Obstetricia y Ginecología de La Candelaria tienen una explicación a que no hubiera un aumento de los partos y la natalidad durante el periodo de confinamiento por el coronavirus en 2020?
“El confinamiento no ayudó en nuestro Hospital a aumentar la natalidad, creo que las parejas estaban con mucha incertidumbre tanto sanitaria como económica para pensar en tener un bebé, y todavía no estamos en un momento fácil para ello. Nosotros también pensábamos que el confinamiento podría traer un mayor número de nacimientos al final del año 2020 o principios de 2021, pero no fue así, por lo menos no vimos ese incremento en nuestro hospital. Ha sido una situación que se ha repetido casi a nivel global”, (sobre todo entre los países más desarrollados se ha confirmado que hay un vínculo claro entre los nacimientos y la situación económica).

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