Santa Cruz

Los empresarios de Almáciga claman por el cierre de la carretera

El Cabildo mantendrá la vía cortada hasta que tenga el informe de los escaladores que deben revisar el talud desde donde cayeron las rocas

Estado en el que quedó el coche tras la caída de rocas. @PoliciaLocalSC
Estado en el que quedó el coche tras la caída de rocas. @PoliciaLocalSC

El desprendimiento de rocas en la carretera que conduce hasta Almáciga, en Anaga, el pasado domingo, casi le cuesta la vida a los dos ocupantes del vehículo que se vio afectado por las piedras que cayeron sobre el coche. Esto obligó al cierre de la carretera para proceder tanto al rescate de los afectados, como a la limpieza de la vía. Una vía que, ayer, aún seguía cerrada al tráfico, estando autorizados solo los vecinos residentes en Almáciga a transitar por ella. Precisamente, la falta de información sobre este corte de la carretera por parte del Cabildo, así como cuántos días va a durar esta situación, es de lo que se quejaban los tres restaurantes ubicados en Almáciga, que tuvieron que cerrar sus puertas y enviar a los trabajadores a casa: “No sabemos ni por cuánto tiempo”.

Esta es la principal queja de los negocios de la zona, que han visto cómo la falta de mantenimiento de la ladera o la mala ejecución de obras anteriores realizadas por el Cabildo, según denuncian, están detrás de estos desprendimientos.

Desde la Corporación insular se indicaba el lunes que la vía permanecerá cortada hasta que se evalúe el riesgo de la ladera, algo de lo que se encargarían escaladores durante la mañana de ayer. Una vez hecha la inspección, se analizará si son necesarias actuaciones para asegurar, retirar y limpiar lo que sea necesario para evitar nuevos desprendimientos.

Los vecinos también mostraron su preocupación por la falta de vigilancia. Según explicaron a DIARIO DE AVISOS, “no se puede castigar a los negocios a cerrar porque no se deja pasar a nadie, solo a los vecinos, y luego te ves las autocaravanas o coches aparcados en la playa de Almáciga que no son del pueblo. ¿Cómo se explica eso?”, se preguntaban. “Si se cierra es para todos, y si tienen que poner vigilancia para que no pase nadie, pues que la pongan”, añadían estos vecinos.

El desprendimiento del domingo viene a sumarse a la larga lista de demandas de los pueblos de Anaga, que ven cómo solo se acuerdan de ellos cuando se producen este tipo de incidentes, según aseguran sus habitantes.