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Tenerife y Gran Canaria siguen en fase 3, pero se revisará la hostelería

El Ejecutivo prepara la revisión del cuadro de medidas restrictivas vigentes en la actualidad según el nivel de alerta, lo que podría suponer un respiro a uno de los sectores que está sufriendo un mayor impacto
Los empresarios de la restauración y la hostelería solicitan medidas para evitar los cierres definitivos. Sergio Méndez

La prolongación del nivel 3 de alerta en Tenerife y Gran Canaria al seguir estancados en cuanto a la cifra de contagios, ha abierto un gran debate sobre los efectos de las medidas restrictivas para evitar la propagación de casos de coronavirus en sectores como la hostelería y la restauración del Archipiélago.

En la reunión de ayer del Consejo de Gobierno, el portavoz del Ejecutivo regional, Julio Pérez, confirmó un secreto a voces, “la revisión del cuadro general de medidas de restricción para cada nivel de alerta” en el que se pretenden incorporar observaciones que son resultado de la experiencia, sobre todo durante las Navidades, Carnavales y Semana Santa, y otras que han hecho llegar los usuarios y los sectores donde estas medidas tienen una mayor incidencia, como el sector de la hostelería y la restauración.

Cabe recordar que uno de los miembros del comité científico que asesora al Ejecutivo Regional en materia de coronavirus, el catedrático de de Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de La Laguna, Antonio Sierra López, abogó recientemente por flexibilizar las medidas para dar un respiro y no dañar más al sector la hostelería y la restauración, “que está recibiendo un impacto tan brutal”, y abogó por permitir el uso de los comedores interiores al señalar que el riesgo de contagios “no es tan alto para los comensales si se guardan las distancias y los aforos”, y que “no existe una evidencia científica” que explique la imposición del toque de queda desde las 22.00 horas de la noche.

Sin embargo, “esta medida restrictiva” tiene una influencia directa en el sector, ya que se encuentra con que el turno de cenas reducido, junto a la prohibición de servir bebidas y comidas en el interior. “No me queda claro que la eficacia del toque de queda a las 22.00 horas justifique el impacto socioeconómico que se sufre”.

Y recordó que el problema son los incumplimientos. “Más que aumentar las medidas debemos mejorar la ejecución y la vigilancia. Debemos forzar su cumplimiento y no apretar más allá de lo que es eficaz”, concluyó.

“Es un absurdo mayúsculo los restaurantes cerrados mientras se sirve comida en los aviones”

Por su parte, el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluis Serra Majem, criticó en sus redes sociales, algunas de las prohibiciones que están en vigor para combatir la pandemia, como la prohibición a los restaurantes de servir en su interior, mientras algunas aerolíneas sirven comida y bebida a los pasajeros. “Sin distancia de seguridad entre pasajeros y comensales. En fase 3 cuando los interiores de los restaurantes están cerrados. Es un absurdo mayúsculo”, afirmó el catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública y asesor del Gobierno.

“Se podría ser un poco más laxo con las medidas y dar más capacidad a las terrazas. Lo que me sabe mal es por la gente que cumple y que por unos cuantos tengan que cerrar sus negocios. Lo cierto es que la repercusión de cerrar dentro y abrir fuera, o de cerrar a las 22.00 o las 23.00 horas es nula en los contagios, por ahora. Lo que sabemos a ciencia cierta es que si cerramos todo, en cinco semanas ponemos el reloj de contagios a cero, pero cuando reabrimos vuelven a aumentar. Estamos viendo que en función de las variables, la situación en Canarias se puede controlar aplicando medidas del nivel 2 o 3”, afirmó al DIARIO.

Los bares y restaurantes no pueden abrir actualmente en su interior en el nivel 3. Peor están los locales de ocio nocturnos, cerrados hace más de un año. | DA

En la Mesa Técnica de Sanidad y Hostelería piden medidas más concretas para abrir

La primera de las reuniones entre Sanidad y las asociaciones hosteleras de Canarias abordó la necesidad de medidas más específicas que permitan reabrir el sector. En esta mesa se trabaja en la ampliación del horario de cierre a las 23.00 horas como mínimo.

Otras medidas que se proponen son adaptar las ocupaciones de las terrazas e interiores a las distancias entre mesas en lugar de los porcentajes actuales, y segmentar, de una manera más detallada, al sector de la hostelería y restauración teniendo en cuenta su tamaño o ubicación. De esta forma, se busca una solución a las terrazas interiores en centros comerciales y restaurantes de gran tamaño o distinta índole que no pueden o quieren tener terrazas.

Además, se analizarán las posibles medidas de ventilación natural o forzada en los interiores a la hora de que cada uno sepa cómo hacer seguro su propio negocio; la unificación de criterio entre el semáforo canario y el de otras regiones, o estudiar el ocio nocturno.

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