fútbol

José Luis Oltra: “Cuando estás sin equipo, ves quiénes son tus amigos”

Vuelve a disfrutar de lo que "más" le gusta, entrenar, en el CF Fuenlabrada tras varias experiencias que no fueron del todo buenas

Vuelve a disfrutar de lo que “más” le gusta, entrenar, en el CF Fuenlabrada tras varias experiencias que no fueron del todo buenas. Con el tiempo ha visto que, cuando no se tiene equipo, el teléfono “deja de sonar” pero siempre trata de ver el lado positivo de todo. Tenerife lo marcó profundamente, algo que nunca ha negado. Es más, lo repite orgulloso.

-Tras varias experiencias que no salieron bien, llega a Fuenlabrada, lejos de los grandes focos: ¿era lo que necesitaba?

“Aquí me dan la oportunidad de reivindicarme y de entrenar, que es lo que más me gusta hacer. Es volver al terreno de juego, al día a día de un vestuario. Estaba comentando partidos en televisión a la espera de que un proyecto se interesara por mí. Es verdad que había vivido dos o tres experiencias que no habían salido del todo bien a nivel de resultados y necesitaba un sitio donde poder entrenar. Me han elegido en un lugar que me viene como anillo al dedo porque es tranquilo, no tiene tanta presión como los últimos clubes y tiene opciones de hacer cosas. El día a día es bueno y se trabaja a gusto. Los resultados han acompañado, lo que hace que te metas otra vez en la rueda”.

-Cuando no entrena, cuando, como en su caso, comenta en televisión: ¿llega a sentir ansiedad al ver que el teléfono no suena?

“Sin lugar a dudas. A todos los entrenadores nos gusta eso, entrenar. Es mi vocación, yo disfruto mucho del día a día, de preparar al equipo, trabajar los partidos y competir. Cuando te sucede por primera vez la situación es de incertidumbre, te preguntas por el daño que te puede hacer todo eso, pero si, como en mi caso, encadenas dos o tres experiencias que no son positivas crees que eso te ha marcado. Piensas que no te llamarán y miras el teléfono. De hecho, yo comento porque me gusta, porque me mantiene ocupado y porque estoy presente para que vean que estoy ahí, que tengo experiencia para coger un equipo que quiera”.

-¿Cómo se lleva eso de que, de un día para otro, el teléfono deje de sonar?

“Te das cuenta de quiénes son tus amigos, quiénes te llaman y te escriben, aunque sea de vez en cuando. Algunos no te llaman y sabes que son tus amigos, pero hablo también del mundo del fútbol, de agentes que no dejan de llamarte cuando estás activo y luego no lo hacen ni una vez, o de directores deportivos o compañeros de profesión con los que pasa lo mismo: no te llaman para nada. Yo siempre digo que el fracaso es la gasolina del éxito, pero, como decía antes, la incertidumbre cuando no entrenas es grandes. Te preocupan muchas cosas aunque, como he leído en algún libro, solo un 10% de esas preocupaciones se vuelven luego realidad”.

-Cuando sale de un proyecto en el que no le han salido bien las cosas: ¿piensa mucho en lo que pudo hacer mal?

“Cuando salgo de los sitios, sobre todo cuando me destituyen, hago autocrítica y una puesta en común con mi cuerpo técnico. Vemos lo que tenemos que cambiar, en todo aquello en lo que podemos mejorar. Una vez sacamos esas conclusiones es verdad que te vienen pensamientos de “y si…”, pero no te fustigas tanto. Intento mirar al futuro estando activo y formándome. Trato de prepararme para lo que está por venir”.

-¿Ha salido mal, pero mal de verdad, de algún club?

“Sin lugar a dudas. Tengo dos o tres experiencias malas. No he salido mal de un club, creo, por mi carácter educado, caballeroso, correcto, en los que en todos he dejado amigos, pero, al final, las entidades son las personas que lo forman en el momento en el que tú estás. En algún sitio me ha marcado, para mal, la relación que he tenido con directores deportivos o presidentes o algún director general con el que no supe llevar la relación o en donde me hicieron daño. Piensas que podías haberlo llevado, quizás, de otra forma. Creo que no soy rencoroso, porque el rencor no lleva a ningún lado, simplemente prefiero no volverme a cruzar con algunas personas. Creo que intento destacar por ser un tipo normal, cercano, buena persona, por lo que, cuando ves que eso no es correspondido, o que hay gente que, directamente, es mala, trato de apartarlas de mi camino”.

-¿Que el fútbol sea el negocio que es, que tenga tantos intereses, ha provocado que haya más gente ‘mala’ dentro de él?

“Cuando algo mueve mucho dinero como el fútbol, la gente mira por lo suyo, busca su interés. Hay gente a la que no le importa pisar al de al lado si logra lo que quiere y yo nunca me he movido así. Habré hecho daño a algún futbolista por decisiones, seguramente, pero nunca con intención. No sé si ahora hay más gente así, porque en el fútbol siempre la ha habido. Ahora hay más intereses y gente buena y mala, como en todos lados”.

El entrenador, durante una rueda de prensa esta temporada CF FUENLABRADA

-Por ese talante que dice tener hay gente que lo considera un bienqueda

“Porque no me conocen. Si me piden una foto, me la hago; si me paran para hablar, hablo. No me cuesta nada hacerlo. Ojo, tengo mis rarezas y gente con la que no me llevo bien, del mismo modo que me he llevado decepciones personales que me han marcado mucho, porque creo que siempre tengo buena intención. ¿Dicen que soy un bienqueda? Intento decir las cosas donde debo, públicamente no meterme en ningún charco y ser un hombre de club. Cuando yo salgo a una rueda de prensa no lo hago como José Luis Oltra, sino como el entrenador del equipo en el que estoy, por eso intento cuidar determinados aspectos. Los que dicen eso, seguramente, no me conocen y solo valoran lo que ven públicamente. Yo no haría eso de poner una etiqueta a alguien, que es muy propio de este país, solo por lo que dice públicamente, donde vas condicionado por el contexto”.

-Ahora, en redes sociales, cualquiera puede decir lo que quiera de quien quiera…

“Y con impunidad. Desde el anonimato te matan y te crucifican y muchas veces piensas: ‘si supieran todo lo que hacemos, todo lo que no se ve…’. Yo respeto las opiniones de todo el mundo y trato de quedarme tranquilo con mi conciencia. Admito que digan si soy buen o mal entrenador, pero buena o mala persona no, aunque tenga que aceptarlo, porque no me conocen”.

-En sus dos etapas en Tenerife lo han llegado a criticar diciendo que tenía amigos periodistas que lo protegían y demás. Lo que no sabe mucha gente es que sus mejores amigos, de Valencia, son periodistas deportivos, lo que, supongo, ha hecho que entienda un poco este mundo…

“Algunos de mis mejores amigos, que por ahí trato de entender a los medios, son periodistas. Nos conocemos desde antes de que ellos fueran periodistas y yo futbolista, imagine. Con ellos he hablado mucho, y discutido, acerca de los puntos de vista que podemos tener desde cada parcela. No es que me lleve bien con los periodistas, me llevo bien con unos y mal con otros. En unos sitios cuando las cosas han ido menos bien me han dado más caña y cuando han salido bien he tenido, igual, mejor relación. Cuando no me gusta algo lo hago saber desde el respeto y lo que sí intento es atender a todo el que me lo pide. Si eso da para que alguien diga que manejo a la prensa, pues mire, no tengo capacidad ni intención. Es cierto que respondo a todos, pero ser cercano y correcto es mi forma de ser. A veces me gustaría ser como otros, cortantes o que responden con monosílabos, pero no puedo, no va conmigo. Cada uno está en su derecho de pensar lo que crea, aunque no me siento protegido por la prensa”.

-Ha estado en lugares tan futboleros como La Coruña, Granada o Huelva, muchas veces en situaciones tensas para los clubes. ¿De verdad eso que llamamos entorno es tan complicado en Tenerife? ¿No pasa que, a veces, medios y aficionados exageramos queriendo sentirnos diferentes?

“Cada lugar es distinto. Todos los medios buscan informar, en algún caso puede haber tendencias a favor o en contra del club por determinados intereses pero, en esencia, no cambia. En el caso de Tenerife son muchos medios, más que en otros lugares, y todo gira en torno al club. No creo que sean más agresivos, pero sí que hay como dos bloques y si eres de uno eres contrario al otro. Eso, en otros sitios, no se aprecia de manera tan acusada. Por poner un ejemplo, la SER con la COPE no tiene nada que ver en ningún sitio a nivel nacional, pero en Tenerife no tiene nada que ver por estar en bloques diferentes. Todo lo que tiene que ver con el CD Tenerife tiene mucha repercusión, más que otros deportes y más que en otros lugares”.

-A usted y a su familia los marcó Tenerife, aunque se ha tildado de exagerado, casi como de llevar a cabo una representación…

“El que me conoce sabe que digo las cosas porque las siento, si no, me callo. Por mi forma de ser me han marcado todos los sitios, pero Tenerife el que más. Yo no conocía la Isla y me sedujo desde el primer momento, me integré por completo. Mantengo amigos con los que hablo todas las semanas, me encanta la gente, la forma de ser y hablar… Me dicen eso de bienqueda, pero es que yo he estado bien en todos los sitios, pero en Tenerife, en total, he estado cuatro años. Eso marca. Yo soy muy valenciano, cuando no entreno estoy allí porque tengo a mi familia, pero si hay un sitio que me haría cambiar es la Isla. He estado en otros lugares muy buenos, pero no tanto tiempo ni he entablado tantas amistades, lo digo de corazón. Hay gente que se ha burlado porque he utilizado palabras canarias, pero qué voy a hacer…”.

-Aquello de fisquito…

“La gente no sabe que usted y yo tenemos un amigo en común al que tengo registrado en mi móvil como Pablo Entongado. Pensarán que es una milonga, pero no puedo hacer nada ante eso”

-Un amigo mío, entrenador, dice que él quitaría las ruedas de prensa de después de los partidos, que se sacan pocas conclusiones, pero que pueden haber polémicas absurdas. ¿Está de acuerdo?

“Totalmente, pero forma parte de la salsa del fútbol. Vas a mil pulsaciones, con calenturas o emocionado porque ha ido bien, por lo que, si fuésemos capaces de atemperarnos, de volver a ver el partido y hablar desde la tranquilidad y el análisis, sería mejor para hablar del juego en sí, pero es que el fútbol es, entre otras cosas, pasión, es debate y crítica además de opinión. Como entrenador, las ruedas de prensa, de verdad, son difíciles, hay que tener temple y sangre fría. No puedes mostrarte eufórico en la victoria ni depresivo en la derrota, debes afrontar que no todo el mundo es educado a la hora de preguntar, pero eso forma parte de lo que es ser entrenador. Siempre digo que no somos alineadores, que tu trabajo va desde la gestión del grupo, la relación con el resto del club, el cuerpo técnico o el cuerpo médico a la gestión del entorno”.

-¿El VAR mejora el fútbol o le quita esencia?

“La teoría es que ha llegado para mejorarlo, pero lo que está claro es que ha llegado para cambiarlo. Debemos asumirlo. El VAR es bueno como herramienta, pero hay que usarlo mejor, porque se puede. ¿Cómo? Yo haría árbitros solo de VAR, no árbitros que un partido está en el campo y luego en el VAR. Aparte, hay que tomar las decisiones más rápido y es necesario unificar criterios. La gente pensaba, tengo esa sensación, que se reducirían los errores, y es verdad que en cuanto a algunos aspectos se reducen, pero ahora una mano la ven, la ponen en cámara lenta, desde varios puntos, pero, al final queda a la interpretación de una persona que está en la sala. Hay que unificar criterios, pero como herramienta mejora el tema de los errores”.

-¿Qué le diría el Oltra entrenador al Oltra jugador?

“Alguna vez he dicho que el Oltra jugador no jugaría con el Oltra entrenador, pero he exagerado. Creo que yo entendía el juego, técnicamente era bueno a balón parado y demás, pero le diría que tiene que hacer cosas más importantes: tener más llegada, trabajar más en defensa y tirar más a gol. También le diría que tiene que ser un poquito más competitivo. Como jugador creo que solo podía hacerlo con un determinado modelo de juego. Como técnico me gusta ese modelo, por lo que acabaría jugando, pero siendo exigente con él”.

-Le advertiría de que no se dejara engañar si un día le gastan una broma telefónica haciéndose pasar por Alfredo di Stéfano…

“[Risas] Sí, aunque es fácil que caiga porque soy una persona relativamente confiada. Me la comí entera. Me llamaron de una emisora valenciana imitando a Di Stéfano cuando él, entrenando al Valencia, me había llevado alguna vez con el primer equipo. Claro, yo estaba emocionado, respondí a todo al imitador y todavía se están riendo de mí. Soy buena presa para las bromas”.

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