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Juan Diego Amador abandona su intento de coronar el Manaslu, en Nepal: “No existe ninguna cumbre que justifique poner en peligro una vida”

Las fuertes nevadas, el elevado riesgo de avalanchas y el empeoramiento de las previsiones meteorológicas han llevado a su equipo a abandonar definitivamente el intento
Juan Diego Amador abandona su intento de coronar el Manaslu
Juan Diego Amador abandona su intento de coronar el Manaslu. | DA

El alpinista canario Juan Diego Amador ha puesto fin a su expedición al Manaslu, en Nepal, después de varias semanas intentando avanzar hacia los 8.163 metros de la octava montaña más alta del planeta. Las fuertes nevadas, el elevado riesgo de avalanchas y el empeoramiento de las previsiones meteorológicas han llevado a su equipo a abandonar definitivamente el intento.

Amador ha comunicado este martes su decisión después de una expedición marcada por unas condiciones especialmente adversas. Su objetivo era alcanzar su cuarto ochomil, tras las ascensiones al Cho Oyu, Gasherbrum y Everest, y hacerlo sin oxígeno suplementario y sin sherpas de altura.

“No hemos podido alcanzar los 8.163 metros del Manaslu, pero esta expedición no ha terminado por falta de preparación, de voluntad o de compromiso”, explica el montañero.

Según Amador, el motivo ha sido otro: “Esta temporada la montaña no ha ofrecido unas condiciones razonablemente seguras para alcanzar la cumbre”.

Una fuerte nevada cambió las condiciones en el Manaslu

El equipo había avanzado en su proceso de aclimatación y consiguió instalar el Campo II por encima de los 6.500 metros. Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse con rapidez.

Amador relata que entre el 18 y el 19 de septiembre se produjo una nevada de gran intensidad. La nieve se acumuló sobre un terreno que ya presentaba una importante carga y llegó a cubrir nuevamente algunos tramos de la ruta y las cuerdas fijadas.

Un día después, el 20 de septiembre, una avalancha alcanzó el Campo III y sepultó una tienda. Según la información facilitada por el propio expedicionario, dos personas perdieron la vida: el alpinista Dhruba Jyoti Guha y el guía Phursemba Sherpa.

El accidente modificó por completo la evaluación del riesgo.

“A partir de ese momento, el problema ya no era simplemente esperar a que dejara de nevar. El problema era qué había debajo y qué había encima de nosotros”, explica Amador.

La acumulación de nieve nueva sobre capas anteriores elevó el riesgo de avalanchas y complicó el acceso a los campos superiores. De acuerdo con el relato del alpinista canario, numerosas expediciones presentes en el Manaslu acabaron cancelando sus intentos de alcanzar la cumbre.

Más de un metro de nieve en el Campo Base

Cuando las condiciones ya eran complicadas, las previsiones apuntaron a un nuevo episodio de precipitaciones relacionado, según explica Amador, con un sistema de bajas presiones desarrollado sobre la bahía de Bengala.

El equipo estimó más de un metro de nieve acumulada en el Campo Base, mientras las previsiones apuntaban a nuevas precipitaciones, con lluvia en cotas inferiores y más nieve en las zonas altas.

Fue entonces cuando tomaron la decisión definitiva.

“La decisión fue clara: recoger, descender y abandonar la montaña, y así lo hicimos”, señala.

Amador reconoce la decepción después de meses de preparación y de haber viajado hasta Nepal con el objetivo de regresar a un ochomil más de dos décadas después de su ascensión al Cho Oyu en 2002.

“Por supuesto que me duele no haber podido alcanzar la cumbre. Me produce tristeza, frustración e incluso cierta impotencia”, admite.

Sin embargo, defiende que la seguridad debía prevalecer sobre el objetivo deportivo: “No existe ninguna cumbre que justifique poner en peligro una vida”.

El regreso de Juan Diego Amador a los ochomiles

La expedición suponía para Juan Diego Amador un regreso a este tipo de montañas después de más de dos décadas. El canario pretendía afrontar el Manaslu con un planteamiento basado en la autonomía, la preparación y la toma de decisiones sobre el terreno.

“Quería volver, de alguna manera, al origen”, explica sobre un proyecto que buscaba recuperar su forma de entender el alpinismo.

El montañero también ha recordado a las personas fallecidas durante esta temporada y ha agradecido el respaldo recibido durante la expedición.

Tras abandonar el Manaslu, Amador emprende ahora el regreso a Canarias. El alpinista deja abierta, además, la posibilidad de volver a intentarlo en el futuro: “El Manaslu seguirá ahí, y yo también”.

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