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Guillermo Ríos: “Una película lleva mucho tiempo y esfuerzo, que para mí valen la pena si abordo un tema social”

El cineasta tinerfeño ha debutado en la dirección de largometrajes con la película 'Solo una vez', protagonizada por Álex García, Silvia Alonso y Ariadna Gil
El cineasta tinerfeño Guillermo Ríos. / DA

Este mes de junio que ahora acaba ha sido el del estreno de Solo una vez, el debut en el largometraje del cineasta tinerfeño Guillermo Ríos. A partir de la obra teatral, y el posterior guion, de Marta Buchaca, Ríos ha escogido para su ópera prima un tema tan vigente como el de la violencia machista y las relaciones de poder. Y la mejor manera que ha encontrado para presentar la historia, y sobre todo para evitar las simplificaciones, ha sido la cercanía, la sensación de que los protagonistas del film son personas con las que el espectador puede sentirse muy identificado. De todo ello habla en esta charla con DIARIO DE AVISOS, pero también de proyectos, del talento y la solvencia del cine hecho en Canarias por canarios, a partir de un camino trazado, entre otros, por su padre y su tío, Teodoro y Santiago Ríos.

-‘Solo una vez’, su debut en el largometraje, aborda un tema tristemente pegado a la actualidad: la violencia machista. ¿Cuál fue el mayor reto a la hora de afrontar esta historia?

“Partimos de un texto muy denso y a mí me gusta narrar con imágenes más que con diálogos. Eso era un reto. Aunque el texto estaba muy bien construido, teníamos que pulirlo y los actores debían interiorizarlo. Por otra lado, el tema exige mucho respeto y sensibilidad. No es solo la violencia machista, es la violencia en general. También la psicológica, un primer paso hacia la violencia física, que es terrible. Creo que la película ofrece una mirada de 360 grados a la violencia y a las relaciones de pareja”.

-La película trata de desmontar la idea de que la violencia de género está vinculada a un estrato social determinado. ¿Nos queda mucho para asumir que cualquier persona en cualquier ámbito puede ser víctima y también culpable en este fenómeno?

“Lamentablemente, sí. Creo que han de pasar muchos años para lograr esa ansiada igualdad. Tenemos que trabajar más en la educación y también dar herramientas a los profesionales, a la Justicia, a cada hogar. Encontrar otras fórmulas para gestionar conflictos. Debemos madurar como sociedad y queda un largo trayecto. El estrato social en el que los personajes están dibujados en la película, clase media-alta, nos plantea que esta violencia no es exclusiva de personas con muchas dificultades, sociales, económicas… Es algo que nos puede pasar a todos. Podemos dejarnos llevar por esa especie de lado oscuro o ser conscientes de lo que está pasando, detectarlo y superarlo”.

“La violencia machista es tan universal que la tratamos desde la cercanía; lo que cuenta la película te puede pasar a ti”

‘Solo una vez’ es el primer largometraje dirigido por Guillermo Ríos. / DA

-‘Solo una vez’ se basa en una obra de teatro de Marta Buchaca, que ha desarrollado el guion junto a usted. ¿Es muy diferente trabajar con un texto de otra persona a filmar su propia historia?

“Estoy acostumbrado a escribir mis propias historias. Así que también era un desafío asumir un trabajo de otra autora y darle forma de película. Pero me he adaptado bien. La obra de Marta Buchaca es diferente al modo habitual de tratar la violencia machista en los medios de comunicación, en los relatos, en el cine. Una perspectiva distinta, pero no por eso menos frecuente en la realidad. Me pareció interesante contar algo que está muy cerca de todos”.

-Supongo que al abordar un tema como este una de las preocupaciones fue no caer en el cliché. ¿Cómo afrontaron la construcción de la película?

“Cuando empredimos el trabajo de lectura del guion con Marta Buchaca, Álex García, Silvia Alonso y Ariadna Gil, nos vimos reflejados de un modo u otro, que es lo bueno que tiene esta historia. De alguna manera, la hemos vivido: controlar a tu pareja, quitarle libertad sin ser conscientes de ello… La relación perfecta no existe. El amor compite con la autoestima y eso, precisamente, es lo que plantea Solo una vez. Lo que hicimos fue trabajar con este relato desde la conciencia de que somos seres humanos y, como tales, tenemos conflictos. Necesitamos un porcentaje de ego, un porcentaje de superación, un porcentaje de saber gestionar nuestras reacciones. Es un tema tan universal que lo tratamos desde la cercanía. Lo que se cuenta en la película te puede pasar a ti”.

-¿Tuvieron claro desde un principio que Álex García, Silvia Alonso o Ariadna Gil eran los intérpretes que debían encarnar a los personajes o ese proceso se desarrolló de forma paulatina?

“Siempre hay una conversación entre el productor, el director y el responsable de casting. Aunque en este caso Álex García y yo somos amigos desde la infancia, hemos trabajado juntos y anhelábamos encontrar una historia para mi ópera prima como director de largometrajes en la que pudiera estar él. Dio la casualidad de que llegó este relato, nos encantó a los dos y encajaba perfectamente con el perfil que tiene como actor. Algo parecido ocurrió con Silvia Alonso y Ariadna Gil. No hubo muchas dudas en ese sentido. Me gusta la fragilidad que puede mostrar Silvia Alonso, al mismo tiempo que hay una parte, quizás menos conocida, que refleja todo el carácter y la personalidad que tiene como actriz. Un potencial enorme. ¿Y qué puedo decir de Ariadna Gil? Se involucró desde el principio, se documentó, se reunió con una psicóloga, que es el personaje que ella interpreta… En fin, fue un lujo y un honor contar con Ariadna Gil, que siempre mostró una gran sensibilidad y complicidad, conmigo y con la película. Teníamos muy claro que la historia estaba por encima de todos, que lo importante era contarla de la mejor manera posible”.

“Tuvimos muy claro desde el principio que la historia estaba por encima de todos, que lo importante era contarla bien”

-¿Cómo diría que es como director? ¿Hace hincapié en el trabajo previo de guion y ensayos para tenerlo todo cerrado antes de rodar o está abierto a los cambios y a la evolución de la película según se va construyendo?

“Mejor que lo digan otros. Yo sí puedo decir que soy un director que escucha mucho, que reflexiona sobre lo que le plantean y que intenta valorar siempre las opiniones del equipo. A partir de ahí, tomo mis decisiones y hago mis planteamientos, pero me gusta involucrar a todos. Si un director tiene a un actor implicado en la historia, eso solo le puede dar grandes posibilidades. Me gusta ensayar con los intérpretes. Una película necesita que te creas al 100% a los actores. Luego ya hablaremos de planos, de iluminación, de ambientación, decorados… de que todo sea coherente con lo que quieres contar”.

-La temática social está muy presente en su obra. ¿Es en ese espacio donde mejor se ubican sus inquietudes cinematográficas o no descarta adentrarse en otro tipo de ficciones?

“Intentar hacer reflexionar para mejorar como sociedad o como individuo es un planteamiento romántico, pero es lo que me mueve. Hacer una película lleva mucho esfuerzo y tiempo, y las cuestiones sociales son las que hacen, en mi caso, que todo valga la pena. El cine también es evasión y generador de ilusiones. Si además somos capaces de aportar cierta reflexión, estupendo. Sin más pretensiones. No quiero ser moralista, pero sí que me atraen este tipo de historias. Antes de dirigir mi primer largometraje me llegaron comedias y dramas, y nunca tomaba la decisión. Cuando me encontré con este texto lo vi clarísimo. Tras tanto buscar y escribir, esta historia me encontró a mí. Me la envió el productor Eduardo Campoy, con el que he colaborado en otros proyectos como productor. Mis cortometrajes abordan lo social y quizás pensó que con este relato me movería como pez en el agua, no lo sé, pero desde el principio me di cuenta de que era la historia que quería contar en mi ópera prima”.

Guillermo Ríos, junto a miembros del equipo de la película. / DA

-Dirige el CIIF Market [Canary Islands International Film Market]. Ya no se cuestiona el talento que hay en las Islas, pero ¿ha mejorado el panorama para los cineastas canarios que quieren rodar en el Archipiélago con respecto, digamos, a hace 20 años?

“Muchísimo. Es una lucha que viene de finales de los 80, cuando los hermanos Ríos sacan adelante Guarapo [Teodoro y Santiago Ríos, 1988], una película que tumba un muro: nos hace ver que se puede hacer cine en Canarias, que se pueden contar historias desde aquí. A partir de ahí surgen otros cineastas, como Juan Carlos Fresnadillo, Javier Fernández-Caldas, Miguel Ángel Toledo… Lo que tenemos se lo debemos al trabajo de quienes nos han precedido, con la búsqueda de apoyos institucionales y de empresas, con los incentivos fiscales… Hoy contamos con profesionales con una gran formación técnica y artística, hay mucho talento local que se ha desarrollado alrededor de las grandes producciones que han llegado a las Islas y otras más austeras producidas aquí, pero que empiezan a funcionar en el ámbito nacional e internacional. Además, iniciativas como el Festival de Cine de Las Palmas, MiradasDoc o el propio CIIF Market han sumado para que el sector audiovisual de las Islas esté en un momento dulce”.

“Lo que hoy tenemos en el cine hecho en Canarias por canarios se lo debemos al trabajo de quienes nos han precedido”

-Y tras ‘Solo una vez’, ¿en qué proyectos trabaja?

“Ahora mismo estoy con mi productora, River Flow Pictures, en una película, Todos lo hacen. Es una comedia de humor negro del director madrileño Hugo Martín Cuervo, en la que el 95% del equipo es canario. Luego rodaremos, entre julio y septiembre, la serie Campamento Newton, y para finalizar el verano arrancaremos con otra película, El Test, de Dani de la Orden, otra comedia, que producen Atresmedia Cine y Warner. Y como director ya me han encargado una película para final de año, que toca, en este caso, los temas de la política y la familia”.

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