Economía

La ‘Semana de la Libertad’ alienta a las Islas, pero decepciona entre los británicos

Tenerife Sur vivió ayer la jornada de mayor afluencia de vuelos de Reino Unido, con 122 operaciones en todo el Archipiélago. Una encuesta de ‘The Independent’ afirma que solo un 12% de los ciudadanos de ese país están dispuestos a viajar al extranjero este verano

Los turistas británicos hicieron notar su presencia ayer en el aeropuerto de Tenerife Sur, al tratarse del día de la semana en que mayor número de vuelos procedentes de Reino Unido iban a recalar en la Isla, seducidos por el levantamiento de las restricciones para viajar a destinos extranjeros con semáforo ámbar, como Canarias | TONY CUADRADO

La jornada prometía. Ayer, Canarias esperaba el día de la semana con mayor afluencia de vuelos con el que es su mercado turístico más importante: Reino Unido. Así, entre entradas y salidas, se registraron un total de 122 operaciones en todo el Archipiélago, de las que cerca del 50% correspondían a Tenerife, la isla que, históricamente, ha sido opción preferente de los visitantes británicos. Y es que el pasado lunes tenía lugar el denominado Freedom Day o Día de la libertad, nombre con el que la prensa del país vecino aludía al levantamiento de las restricciones para viajar con destinos que, como las Islas, están en semáforo ámbar de transmisión COVID, según Downing Street. Una reanudación del tráfico de pasajeros que sembró esperanza entre los isleños -especialmente entre trabajadores y empresarios del sector turístico, el más castigado por la crisis sanitaria-, pero que, de acuerdo con una encuesta realizada por The Independent, parece no estar reportando los beneficios deseados al país que comanda Boris Johnson.

El sondeo arroja que solo el 12% de los británicos tiene la intención de ir al extranjero este verano, lo que ha provocado que enclaves aeroportuarios que antes de la pandemia tenían gran tránsito de viajeros, tales como Manchester o Londres, estén a un 40% de su capacidad habitual. Una circunstancia que para Julia Lo Bue-Said, directora ejecutiva de Advantage Travel Partnership, se debe a la incertidumbre que rodea al escenario epidemiológico, del que dependen muchas variables y que cambia de una semana para otra, dificultando planificar trayectos con antelación: “La vacunación es un pase para desbloquear los viajes o no. Depende. Mientras todo el mundo se abre, los británicos están atrapados en el día de la marmota una y otra vez. Los viajeros y la industria necesitan certezas, no más confusión”, decía en declaraciones al referido diario.

Aunque ese balance, cargado de pesimismo respecto a la reactivación en el marco de la nueva normalidad, contrasta con lo que se vivió en el aeropuerto Tenerife Sur, donde las idas y venidas de maletas recordaban ayer a los momentos previos a aquel aciago marzo de 2020. La Isla recibió una veintena de vuelos procedentes de distintas ciudades británicas. Turistas de Bristol, Glasgow, Belfast, Newcastle, Leeds, Leicestershire, Manchester y Londres escogieron las Islas para pasar la temporada estival, seducidos ya no solo por los atractivos de sol, playa, monte y volcanes, sino por el hecho de que a su vuelta no tendrán que guardar cuarentena, al haber pasado ya la enfermedad o haber completado el ciclo vacunal completo; el único requisito que, desde el lunes, se les exige para subirse a un avión rumbo al extranjero, dentro de esa estrategia de reapertura, en la que el premier se empecinó pese a las advertencias de los expertos, que auguran que se alcanzarán los 100.000 contagios de coronavirus diarios en Reino Unido.

No obstante, esta semana ha habido una de cal y otra de arena. La aparente alegría del pulmón productivo isleño -que representa un 40% de los puestos de trabajo y un 35% del PIB- por volver a recibir turistas británicos se veía, hasta cierto punto, eclipsada por los datos de Canarias, que el viernes superó los 1.000 positivos de COVID en una sola jornada. Y es precisamente por este motivo -y el incremento de la incidencia acumulada- por lo que Alemania, el segundo mercado más importante del Archipiélago, incluyó a las Islas en su lista de destinos a los que no recomienda viajar a sus nacionales por el riesgo de contraer la enfermedad, asestando un nuevo varapalo a esta actividad.

En otro plano, y ya en clave de conectividad nacional -por ahora-, la aerolínea Lattitude Hub, impulsada por empresarios canarios, fundamentalmente tinerfeños, inauguró sus operaciones con un vuelo de Madrid a Tenerife Norte que tuvo lugar el viernes. Se trata de una compañía que también cuenta con rutas con Vigo y Bilbao, y en la que el Cabildo de Tenerife tiene previsto entrar en calidad de inversor, a fin de ejercer influencia sobre los precios del mercado, que en ocasiones resultan abusivos pese a la bonificación del 75%.